El nombre de Facundo Moyano volvió a instalarse en el centro de la escena esta semana, después de que la Justicia lo imputara por lesiones leves y privación ilegítima de la libertad en un hecho de presunta violencia de género –luego descartada, según la declaración que hizo la víctima– que involucró a su novia, la modelo e influencer Candela Arizaga (23), tras un episodio ocurrido en su departamento de avenida del Libertador, en Belgrano.
Ocho años atrás, el sindicalista ya había estado en el ojo público por otro vínculo sentimental de alto perfil: el que mantuvo con Nicole Neumann, entre 2017 y comienzos de 2018. El archivo de esa relación –sus inicios a escondidas, el blanqueo, la ruptura y el confuso "segundo round" que finalmente no fue tal– permite reconstruir por qué, en definitiva, la historia no funcionó.

Los secretos del romance de Nicole Neumann y Facundo Moyano
El inicio a escondidas: "Empecemos lento, después salvaje…"
Cuando trascendió por primera vez, el vínculo entre Neumann (36) y Moyano (32) ya llevaba, según la crónica de la época, "aproximadamente dos meses" de pulsaciones a "un ritmo inusual", aunque ambos se esforzaban por disimularlo.
La nota lo explicaba con crudeza: Nicole "buscó no perder el foco de la prudencia" para no "irritar" su relación post separación con Fabián Cubero, padre de sus tres hijas (Sienna, Allegra e Indiana), mientras que Moyano, por su parte, todavía cargaba con los rumores de un vínculo "bastante sólido" con la modelo Eva Bargiela, quien –según señalaban en esa crónica amorosa– sospechaba que el romance con Nicole había nacido "cuando todavía ella estaba saliendo con el dirigente sindical".
La discreción no evitó que los fotografiaran: primero en un cine de Nordelta, un domingo, y al día siguiente almorzando en Casa Cavia, uno de los restós más exclusivos de Palermo Chico, adonde llegaron por separado –él en un Peugeot 608 con chofer particular, ella veinte minutos después, en una Toyota Hilux–.

Ya en esas primeras repercusiones mediáticas aparecía, como un dato al pasar, algo que terminaría siendo determinante meses después: el historial de Moyano como galán mediático. "El historial amoroso de Facundo Moyano habla de su poder de seducción. Su paladar siempre ha tenido la vara alta", que definía a la pareja con una frase que hoy suena casi premonitoria: "El amor no tiene lógica. ¿Quién iba a pensar que Nicole y Moyano iban a enamorarse?".
El blanqueo y la fiesta de los 37: "Quiero dejar las angustias atrás"
El paso siguiente llegó en septiembre, cuando la pareja viajó a España y decidió dejar de esconderse. La confirmación pública, sin embargo, fue la fiesta de cumpleaños de Nicole, que cumplió 37 en una celebración vegetariana –acorde a su dieta desde hacía varios años– en El Casal de Catalunya, en San Telmo.
Ahí, Moyano fue presentado formalmente ante el círculo íntimo de la modelo: su hermana Geraldine y y su esposo Jorge Otamendi. La velada tuvo su instante más comentado cuando, después de que los invitados le cantaran el "Cumpleaños feliz" en inglés, Moyano le dio "un súper beso" que fue celebrado por todos los presentes. Fue en ese mismo festejo cuando, consultada sobre qué la había conquistado de él, Nicole dio la definición más completa que existe del romance en su mejor momento.

"Me pareció buen mozo, esa es la primera impresión por la que uno acepta salir y por eso fui a comer con él. Me seduce la cabeza que tiene, lo culto que es, nos divertimos, tiene un temple y siempre está en eje. Por ahí no es de comprar flores o bombones, pero sí tiene, de a ratos, algún costadito romántico", contó.
Sobre el momento personal que atravesaba, agregó: "Mis últimos dos cumpleaños fueron para mí, en lo personal, algo tristes. Quiero dejar las angustias atrás y rearmarme en la vida de acá para adelante".

El verano de Punta del Este: un mes sin verse que marcó el fin de la relación
Para enero de 2018, algo ya se había apagado. La crónica de ese verano habla de "un mes sin verse" antes de que, en plena temporada, se reencontraran de madrugada en la disco Bruto de Playa Grande, con besos y abrazos frente a testigos. El folclore mediático especuló con un nuevo blanqueo, pero el propio archivo lo desmiente: según pudo saberse, el encuentro fue "para hablar de negocios" y "los temas amorosos ni se tocaron".

Mientras tanto, Nicole pasó buena parte de ese verano soltera en Punta del Este –"con su amor al mar", según la crónica, dedicada a sus hijas– rodeada de candidatos que la rondaban sin éxito, fiel a su fama de femme fatale, mientras sostenía en privado que "Moyano tendrá que venir a marcar la cancha". La frase quedó pasada por alto: él nunca llegó a Punta del Este a visitarla.
El capítulo cerradísimo: las razones, en primera persona
La definición llegó en febrero siguiente, con el verano terminado y declaraciones de ambos. Del lado de Nicole, la versión que trascendió fue sospechaba que "él la utilizó" para ganar exposición mediática, una lectura que ella misma sintetizó, tajante, ante la prensa: "Facundo Moyano es un capítulo cerradísimo. Es verdad que nos vimos, pero no hubo reconciliación ni nada".
Moyano, por su parte, eligió un tono más medido pero igual de definitivo: "Lo que tengo para decir de ella es que es una mujer hermosa, por dentro y por fuera, una madre espectacular (…) fue muy lindo lo que viví con ella. A veces las parejas funcionan y otras no". Y explicó el comentario que había generado revuelo semanas antes, cuando dijo que el romance lo había "perjudicado": "La relación con ella no me perjudicó, sí la exposición y el tratamiento que le daban los medios a nuestra relación. Hay cosas que quedan en la pareja y no se puede salir a ventilar todo".
Además, para bajarle el tono a los dichos, Moyano terminó admitiendo: "Me he manejado bastante mal con los medios y los periodistas de espectáculos porque no soy del medio y no estoy acostumbrado".

Fotos: Archivo GENTE.
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