Julieta Prandi y Emanuel Ortega se casaron este martes en el Registro Civil de San Isidro, después de seis años de relación. Tras la ceremonia, la modelo y conductora contó cómo fue el momento que marcó el inicio de este capítulo: la propuesta de matrimonio, que había ocurrido dos meses antes.
Prandi describió el presente como un "momento de felicidad plena y soñado" y remarcó que Ortega respetó cada uno de los rituales tradicionales que ella esperaba para una ocasión así: anillo, música y el clásico gesto de arrodillarse. "Fue repentino. Yo soy muy antigua en esto, él sabía cómo tenía que ser y cumplió con todo. No le faltó nada, hasta hubo música", relató.
El músico, por su parte, definió la decisión como algo espontáneo, casi sin planificación previa: "Un poco repentino, como debería ser la vida. Cuando uno planifica mucho no vale o no es lo mismo". De hecho, con ese mismo tono fue pensada la idea de que la boda fuera una ceremonia secreta. Tal como contó Prandi ante la prensa: “La idea era que no lo supieran hasta que… Se enteraran”.

Lo que Prandi había dicho en 2024
La sorpresa del anuncio tiene un contrapunto en las propias palabras de Prandi. En agosto de 2024, en una entrevista con GENTE, la conductora había definido su vínculo con Ortega en otros términos, alejados de cualquier urgencia por pasar por el altar. "No nos significa tanto eso como el hecho de realmente elegirnos en la relación. No nos quita el sueño", había respondido entonces, consultada puntualmente sobre si se casarían.
En esa misma nota, Prandi profundizaba sobre la construcción de la pareja: hablaba de una "familia ensamblada" armada "no desde los mandatos", sino desde una elección diaria entre ambos. Dos años después, esa misma relación terminó formalizada ante la ley.

Una historia de amor que empezó en pandemia
El vínculo entre Prandi y Ortega nació a mediados de 2020, en pleno aislamiento obligatorio por COVID, a partir de un intercambio por Instagram que derivó en llamadas y, finalmente, en un primer encuentro presencial el 13 de agosto de ese año. Con el correr de los meses llegó la convivencia y la conformación de la familia ensamblada que hoy ambos reivindican públicamente.
Para la boda, la pareja optó por una celebración íntima, con Palito Ortega, Evangelina Salazar, India y Bautista Ortega, entre los presentes, y Julieta Ortega como la única hermana del cantante en asistir. Prandi eligió un conjunto de blazer y pantalón color champagne con detalle en encaje, con un ramo de flores frescas y eucaliptos hecho especialmente para la ocasión, y aclaró que no hubo despedida de soltera.
Antes de ingresar a la ceremonia, Prandi había expresado su entusiasmo por la jornada en una charla con Intrusos (América): "Estoy muy feliz", sentenció. Ortega, por su parte, también se refirió al significado de la fecha: "Con mucha felicidad y emoción. Es un día de mucha felicidad". La conductora sumó que atravesaba el momento "con mucha paz, con mucho amor", y lo definió con tres palabras que resumieron la jornada: "esperado, querido y elegido". La pareja ya prepara su viaje de luna de miel.






















































