Amante de lo ecléctico, de reciclar muebles y de rodearse de objetos con historia, la China Suárez siempre dejó en claro que prefiere una pieza única con alma antes que un mueble moderno de catálogo. Por eso, no sorprendió que su plan de fin de semana estuviera alejado de los shoppings tradicionales o las exclusivas boutiques de decoración porteñas.
Para lograr esos espacios con tanta personalidad que siempre muestra en sus redes, la actriz y Mauro Icardi decidieron subirse al auto, tomar la Ruta 7 y alejarse a una hora de Nordelta para adentrarse en un verdadero viaje al pasado. El destino fue un rincón lleno de magia que rápidamente despertó la curiosidad de todos sus seguidores.

Un viaje en el tiempo a San Andrés de Giles
El hallazgo decorativo de la pareja se llama El Galpón de Tito (@elgalpondetito) y queda exactamente en San Andrés de Giles. Lejos de los inmaculados y pretenciosos showrooms de Recoleta o San Telmo, el lugar que eligieron tiene la mística y la calidez de un auténtico depósito de pueblo.

La ubicación no podría ser más pintoresca y cargada de historia: se encuentra en la intersección de la Avenida Lucas Scully 991 y la calle Italia, una zona históricamente conocida como "La Portada", donde antiguamente funcionaba un clásico almacén de ramos generales. Además, la Avenida Lucas Scully (bautizada así en honor al primer presidente del Concejo Deliberante del pueblo en 1923) es la arteria más antigua de la ciudad, ya que formó parte del histórico Camino Real que conectaba Buenos Aires con Mendoza y Chile.

El Galpón de Tito y sus tesoros ocultos
Al cruzar las puertas del local, uno no encuentra un catálogo ordenado por temporadas, sino un paraíso para los verdaderos cazadores de antigüedades.
Es un espacio repleto de piezas sueltas que esperan ser descubiertas: imponentes arañas de bronce, figuras de calesitas y perros de bronce que descansan sobre bases de mármol.

Durante su visita, la pareja recorrió los pasillos del galpón y posó rodeada de muebles de época. Y entre las maravillas del local, la actriz fotografió un imponente espejo de cuerpo entero, ideal para un vestidor antiguo.

Se trata de una pieza de gran categoría que data de 1900. Su diseño responde a un estilo neobarroco, pero con una fuerte influencia del Art Nouveau. Está construido con un marco de madera maciza en nogal, coronado por un copete superior modelado en estuco antiguo sobre un alma de alambre.
A pesar de tener más de 120 años, se encuentra en muy buen estado de conservación, luciendo con orgullo pequeñas grietas de la edad que le suman carácter y autenticidad a sus imponentes medidas (2.30 metros de alto por 1.30 de ancho).

La obra de arte elegida
Pero la escapada de fin de semana no fue solo para pasear. De este inmenso galpón lleno de historia salió la nueva adquisición de la China Suárez: un hermoso óleo clásico, un bodegón de flores de colores vibrantes.

La obra de arte viajó con ellos en el asiento trasero del auto y hoy ya está colgada, aportando su toque romántico y vintage, en el hall de su espectacular casa en Nordelta.

Una demostración más de que, para lograr espacios únicos, a veces solo hace falta salir a la ruta y saber buscar en los rincones correctos.























































