La boda de Lali Espósito y Pedro Rosemblat reunió a familiares, amigos y numerosas figuras del espectáculo argentino. Entre los invitados que acompañaron a la pareja estuvieron Marcela Amado y Juana Egozcue, la mamá y la hermana del conductor, quienes eligieron looks con estilos bien diferenciados para una celebración que combinó elegancia y una impronta descontracturada.
Las dos posaron juntas antes de la ceremonia y compartieron una imagen en redes sociales en la que se pudieron apreciar todos los detalles de sus estilismos. Por un lado, Marcela apostó por el clásico negro, aunque con una combinación de prendas que sumó sensualidad y transparencias. Juana, en cambio, se inclinó por un rojo intenso y un diseño corto con volumen y movimiento.
El look de Marcela Amado: sastrería negra, encaje y accesorios brillantes
La mamá de Pedro Rosemblat eligió un conjunto total black compuesto por un blazer de líneas rectas, hombros marcados y solapas satinadas, que llevó abierto para dejar a la vista la prenda protagonista del estilismo: un corsé negro de encaje floral.
El diseño tenía copas estructuradas, transparencias en la zona del abdomen y un delicado cierre en el centro, que aportó un toque lencero a la propuesta. Para completar el conjunto, sumó un pantalón negro de pierna ancha y caída fluida, que alargaba visualmente la silueta y cubría buena parte del calzado.

Los accesorios también tuvieron un papel importante. Marcela llevó un collar corto de piedras brillantes, que iluminó el escote, y aros plateados alargados. En cuanto al beauty look, eligió el cabello suelto, con ondas suaves, capas y flequillo abierto. El maquillaje acompañó con ojos delineados y sombras en tonos neutros, mientras que los labios se mantuvieron en una gama natural y luminosa.
El look de Juana Egozcue: un minivestido rojo con drapeados y sandalias negras
Juana Egozcue, por su parte, se diferenció con un minivestido rojo de acabado satinado. El diseño tenía breteles finos y un escote en V con caída suave, además de un drapeado cruzado que se concentraba en la cintura y se extendía hacia uno de los laterales. La falda, de terminación irregular y pequeños volados, aportaba volumen y movimiento.
La joven completó el outfit con sandalias negras de tiras finas y taco, una elección que contrastó con el rojo intenso del vestido. A diferencia de su madre, mantuvo los accesorios al mínimo y dejó despejada la zona del cuello.

Llevó el pelo recogido en un rodete tirante, con un acabado pulido que despejó su rostro, y un maquillaje de aspecto fresco, con cejas definidas, piel luminosa y labios rosados.
Aunque sus elecciones fueron distintas, ambas compartieron una apuesta por los detalles: Marcela desde la combinación de sastrería, encaje y joyería; Juana, a través del color, los pliegues y una silueta más juvenil.
La presencia de las dos también despertó curiosidad por el entorno familiar de Rosemblat, que suele mantenerse lejos de la exposición pública. Marcela Amado tiene una extensa trayectoria en el mundo de la moda: fue modelo, trabajó como productora y vestuarista y desde hace más de dos décadas se desempeña como asesora de imagen de Susana Giménez. Sin embargo, tanto ella como el resto de la familia de Pedro mantienen un perfil reservado, incluso ahora que el casamiento con Lali los ubicó en el centro de la atención mediática.





















































