La repercusión de su interpretación de Luis Vadalá en la serie de Moria Casán puso a Joaquín Ferreira en el centro de nuevas miradas. Acostumbrado a interpretar galanes y personajes de fuerte personalidad, el actor de 40 años atraviesa una etapa de mayor reconocimiento en Argentina, después de haber construido buena parte de su carrera entre México y España.
Pero detrás de esa imagen de seductor que proyecta en la pantalla hay un hombre que intenta mantener su vida personal lejos de la exposición. Y aunque reconoce que la popularidad trae situaciones inesperadas, también asegura que aprendió a establecer límites claros entre sus vínculos y su trabajo.
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En un ping-pong inédito con GENTE, Ferreira se animó a responder preguntas sobre los mensajes subidos de tono que recibe, los romances que le inventaron a lo largo de su carrera, los celos en sus relaciones y las situaciones que pueden surgir al compartir proyectos con otras figuras del espectáculo. Incluso hubo lugar para una pregunta tan inesperada como curiosa sobre la China Suárez, con quien trabajó en La hija del fuego.

La popularidad de Luis Vadalá no solo se refleja en la repercusión de la serie. También tiene su correlato en las redes sociales del actor, donde las escenas más intensas de su personaje despertaron reacciones que, según cuenta, llegaron a sorprenderlo.
Al preguntarle si había notado un aumento en la intensidad de los mensajes que recibe, especialmente después de algunas escenas de la ficción, Ferreira no dudó en responder.
“Sí, sí. Pasa, pasa. Me mandan fotos. Son fuerte (se ríe con cierto pudor). Fueron fuertes las escenas también, dicen”, reveló entre risas, sin profundizar en el contenido de esas imágenes.
Sin embargo, esta atención no es completamente nueva para él. Durante los años en los que desarrolló su carrera en México, también tuvo que acostumbrarse a que su nombre apareciera vinculado sentimentalmente con distintas personas.
Consultado sobre los romances que le atribuyeron en la prensa, fue categórico: “Como en todos lados, sí, ha pasado. Pero a mí se me nota cuando digo la verdad y cuando miento. Y la verdad que nunca han sido verdad. Entonces, a mí se me nota todo en la cara”.

¿Y qué ocurre cuando esa exposición se traslada a una relación de pareja? Ferreira asegura que nunca tuvo conflictos importantes por los mensajes que recibe.
“He tenido la suerte de tener parejas seguras, que creo que eso es muy importante, y yo también generar la confianza. Porque que manden cosas no quiere decir que yo vaya a responder”, explicó.
Esa misma postura, asegura, se extiende a sus relaciones profesionales. Cuando GENTE le preguntó si alguna vez había tenido un conflicto con una figura famosa o con la pareja de alguna coprotagonista, su respuesta fue contundente: “No. La verdad que no. Aparte, no mezclo las cosas”.
Y dejó clara su posición respecto de la exposición: “Yo tengo mi vida privada. Intento mantenerla como más privada, la verdad”.
La inesperada pregunta sobre la China Suárez que Joaquín Ferreira respondió sin vueltas
Durante el ping-pong también hubo lugar para recordar su trabajo en La hija del fuego, la ficción en la que compartió elenco con Eugenia “la China” Suárez.
En ese contexto, GENTE le trasladó una pregunta tan particular como directa: ¿a qué huele la China Suárez?

Lejos de esquivar la consulta, Ferreira respondió con naturalidad y sin extenderse demasiado: “Huele bien, a perfume. Tiene rico perfume, la verdad”, señaló entre risas.
La respuesta llegó después de que el actor dejara en claro que procura separar sus vínculos laborales de su intimidad y que no suele alimentar las versiones sentimentales que circulan a su alrededor.
“Me estoy guardando lo mejor para lo último”: el gran desafío pendiente de Joaquín Ferreira
Aunque actualmente su carrera está atravesada por producciones audiovisuales internacionales, Ferreira tiene otro objetivo artístico que espera concretar cuando su agenda le permita establecerse durante más tiempo en un mismo lugar: volver al teatro y desarrollar un proyecto importante en Argentina.
En una conversación anterior con GENTE, el actor había reconocido que, pese a haber trabajado sobre las tablas en México, durante los últimos seis años rechazó distintas propuestas teatrales para conservar la libertad de viajar y aceptar proyectos en otros países.

“Me estoy guardando lo mejor para lo último: me estoy guardando el teatro”, aseguró.
Su explicación tiene que ver con la responsabilidad que implica asumir una temporada teatral. Para Ferreira, aceptar una obra no significa solamente comprometerse con el público, sino también con sus compañeros y con todo el equipo de trabajo.
Por eso, mientras continúa filmando entre distintos países, prefiere esperar hasta encontrar el momento adecuado y una propuesta que realmente lo entusiasme.
“Me estoy guardando lo mejor para el final, como el postre”, expresó al explicar por qué decidió postergar esa faceta de su carrera.

Su deseo es que ese próximo encuentro con el escenario tenga lugar en Argentina. De hecho, contó que continúa formándose, tomando cursos y manteniendo contacto con importantes referentes teatrales, entre ellos Claudio Tolcachir.
“Me encantaría que me dirija un gran director”, confesó, y destacó que la elección de quien esté al frente del proyecto será determinante para su regreso a las tablas en el país.
Así, mientras su popularidad crece gracias a la televisión y las plataformas, Joaquín Ferreira mantiene abierta otra puerta en su carrera. Una que, por ahora, prefiere reservarse para cuando pueda entregarse por completo a una experiencia que considera especialmente valiosa.






















































