Pedro Rosemblat y Lali Espósito se preparan para dar un nuevo paso en su relación. A medida que se acerca el casamiento, previsto para diciembre, crece la expectativa por conocer cómo será una de las bodas más esperadas del año. Sin embargo, ambos intentan mantener bajo absoluto hermetismo el lugar, la fecha exacta y buena parte de la organización.
En medio de ese escenario, Rosemblat respondió algunas de las preguntas que todavía rodean al evento y se refirió a un tema que hasta ahora no había sido abordado públicamente: si habrá o no un acuerdo prenupcial antes de pasar por el Registro Civil.
Consultado en Puro Show (El Trece), el conductor de Industria Nacional confirmó primero que la unión tendrá carácter legal. “Por iglesia no creo, y por civil sí. Sino, no es un casamiento. (...) ¡Y por supuesto que me voy a poner un traje!”, afirmó.
Luego llegó la pregunta sobre la posibilidad de firmar un contrato prenupcial con la cantante. Rosemblat descartó esa alternativa y respondió: “Es mucho y no sé si sea una figura legal que exista en Argentina”.

El streamer de Gelatina también aprovechó la conversación para bajar las expectativas en torno a una celebración multitudinaria. Cuando le plantearon la posibilidad de reunir a unas 300 personas, reaccionó: “Es una ceremonia íntima”.
También descartó que el evento se convierta en un encuentro entre figuras del espectáculo y dirigentes. “Por supuesto que no va a haber políticos invitados. Es mi casamiento”, aseguró.
Sobre otros rituales que suelen acompañar a una boda, Rosemblat fue más cauteloso. “Sospecho que despedida de soltero va a haber, pero no está del todo definido dónde sea. Supongo que algo haré, teníamos ganas de hacer un viajecito a ver un recital. Hay que conversar si lo hacemos juntos con Lali”, explicó. En cuanto al viaje posterior a la ceremonia, aseguró: “No sé dónde será la luna de miel”.
Pedro Rosemblat ya había anticipado cómo será su boda con Lali Espósito
Días atrás, durante su visita al programa de Mario Pergolini, Rosemblat tampoco había podido esquivar las preguntas sobre su inminente casamiento. Allí volvió a dejar en claro que, pese a la exposición pública de ambos, la intención es compartir ese día únicamente con su círculo cercano.

“Creo que hay como una fantasía armada de que va a ser un megaevento en donde se va a cruzar la política y el espectáculo. De repente van a estar Hugo Moyano y Lady Gaga”, ironizó ante las versiones que circulan alrededor de la celebración.
Inmediatamente aclaró: “No va a pasar, porque yo no invito a Lady Gaga y ella no invita a Hugo Moyano tampoco, así que va a ser algo muy íntimo”.
Cuando Pergolini bromeó con que una boda íntima podía significar 300 personas, Rosemblat volvió a marcar la diferencia: “No, creo que no. Íntimo de verdad: familia, amigos y nada más”.






















































