Lali Espósito compartió en su Instagram el álbum completo de su despedida de soltera en Río de Janeiro, un viaje de varios días junto a un grupo reducido de amigas íntimas –Mery del Cerro, Cande Vetrano, Sol Jaite, Morena Fernández Quinteros y Justina Bustos– previo a su boda con Pedro Rosemblat, con quien está en pareja desde hace dos años y medio.
"Celebro a mis amigas / Celebro el amor / Celebrar nos sale re bien", escribió como epígrafe del posteo, que mezcló noches de boliche, orejitas de "chica Playboy", cocktails, sushi y una estética pensada hasta en el último detalle.

Las remeras con parejas famosas: seis versiones de un mismo guiño
Durante las jornadas diurnas, todo el grupo recorrió las calles de Leblon e Ipanema –con el cerro Dois Irmãos de fondo y la vereda de mosaico portugués típica de la costa carioca como escenografía– luciendo remeras personalizadas, cada una en un color distinto y estampada con la foto de una pareja (o, en un caso, un personaje en solitario) de la cultura popular. La curaduría fue precisa y no dejó nada librado al azar.

Lali eligió representarse con la imagen de Carola Reyna y Boy Olmi, la dupla de actores argentinos juntos desde 1992 y casados desde 1994. A su lado, sus amigas completaron el mosaico: una remera roja con Madonna y Sean Penn, inmortalizados en la icónica foto de su boda de 1985 y una remera rosa con Diego Maradona y Claudia Villafañe, también en clave de casamiento, el de 1989 dieron la nota.
Además, Justina lució una t'shirt naranja con el beso de Gustavo Cerati y Cecilia Amenábar en su boda; y, como única excepción a la lógica de parejas, Vetrano llevó una remera con Florencia "Floricienta" sola, el personaje que interpretó Flor Bertotti en la ficción que marcó a toda una generación.

El resultado, ese mediodía lluvioso de Río, fue un desfile temático que combinó romances reales de la farándula argentina e internacional con una referencia noventosa-dosmilera pura, y que convirtió una simple caminata turística en otro capítulo más del festejo.

Las caretas con la cara de Pedro, otro guiño recurrente
El homenaje con humor a Rosemblat no se limitó a un solo objeto de la noche. Además de la máscara con su rostro que Lali sostuvo en medio del boliche –la imagen que se convirtió en la más viral del álbum–, circularon entre el grupo otras caretas con la cara del conductor de Gelatina, que se sumaron como accesorio recurrente a lo largo de la celebración.

El chiste, repetido en distintos momentos y con distintas amigas sosteniéndolas, funcionó como un running gag visual: el novio, ausente de cuerpo presente en la despedida, terminó siendo protagonista igual, aunque fuera en cartón.

El souvenir más filoso: un comeback a sus propias frases
Los encendedores personalizados que circularon como recuerdo de la fiesta llevaron impresas dos frases que en su momento la propia Lali pronunció para negar públicamente cualquier plan de casamiento: "Ni en pedo me caso-2026" y "Ay no es un gastadero de dinero".

El gesto de estampar sus propias negaciones en un objeto de despedida de soltera funcionó como el chiste interno más elaborado de la noche: una autoparodia que la artista compartió con humor a poco de dar el sí definitivamente. Cuánto exactamente no se sabe ya que la fecha la reservan en total discreción.

Las orejitas de Playboy, caipis y fotos de todo tipo
El código de la noche central también tuvo su propia coreografía visual: Lali llegó de blanco, con vestido de encaje y transparencias, botas negras de caña alta y una máscara de conejo blanca, mientras sus amigas vistieron de negro con el mismo accesorio en esa tonalidad –excepto Justina, que optó por el rosa pastel–. La imagen ya se había visto en los posteos de algunas de sus acompañantes pero Lali la seleccionó para su nutrido y más reciente recap.

Entre remeras que citan romances ajenos –reales y de ficción–, caretas que persiguen al novio ausente y encendedores que citan sus propias palabras, la despedida de Lali funcionó como un ida y vuelta constante entre la ironía y la definición: la misma que hace apenas unos años juraba que jamás se casaría hoy vive intensamente, con sus amigas más cercanas, la previa de su propia boda.

