Hay pueblos bonaerenses que encontraron en sus paisajes, su historia o sus tradiciones una manera de atraer visitantes. Tomás Jofré lo hizo alrededor de una mesa: asados, abundantes picadas, pastas caseras y recetas familiares convirtieron a esta pequeña localidad rural en uno de los grandes polos gastronómicos de la provincia de Buenos Aires.
Ubicado en el partido de Mercedes y a poco más de 100 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, el contraste llama la atención. Durante la semana viven allí alrededor de 80 personas y reina la tranquilidad. Sin embargo, los fines de semana pueden acercarse hasta 7.000 visitantes, muchos de ellos con un objetivo bastante claro: comer bien y disfrutar del campo.
Más allá del movimiento que generan los restaurantes, Tomás Jofré conserva su identidad rural. Calles sin asfaltar, casas bajas, árboles y construcciones antiguas forman parte de una postal que permite cambiar por completo de escenario sin alejarse demasiado de CABA.

Tomás Jofré, un pueblo donde la gastronomía es protagonista
Tomás Jofré es el nombre con el que se hizo conocida la localidad de Jorge Born, perteneciente al partido de Mercedes. La denominación popular está relacionada con su antigua estación ferroviaria, inaugurada en 1904 y bautizada en homenaje a Tomás Jofré, abogado y político que donó las tierras para su construcción.
Aunque el tren dejó de circular hace décadas, la antigua estación continúa siendo uno de los símbolos del pueblo y forma parte de los paseos que realizan quienes llegan durante el fin de semana.
Pero si hay algo que define actualmente al destino es su gastronomía. Tomás Jofré cuenta con más de 20 establecimientos gastronómicos registrados, muchos de ellos especializados en recetas tradicionales y comidas típicas de campo.
El almuerzo suele comenzar con picadas de fiambres y quesos, galleta de campo y empanadas. Después llegan los platos principales: asado, vacío, achuras, lechón, cordero y distintas alternativas de parrilla.

Las pastas caseras también ocupan un lugar central. Algunas familias mantienen recetas que pasaron de generación en generación y que hoy forman parte de la identidad gastronómica del pueblo.
Para cerrar, aparecen clásicos como flan, budín de pan, queso y dulce o helado, en almuerzos que suelen extenderse durante varias horas.
Qué hacer en Tomás Jofré después de comer
Aunque la gastronomía es la gran protagonista, la escapada no termina cuando se levanta la mesa. El pueblo invita a caminar sin apuro y descubrir algunos rincones vinculados con su historia.
Una de las opciones es acercarse hasta la antigua estación ferroviaria y recorrer las calles de tierra que todavía conservan el aspecto característico de los pequeños pueblos bonaerenses.
La plaza también concentra buena parte del movimiento durante los fines de semana. En sus alrededores suelen instalarse ferias de artesanos y productores, donde se consiguen productos regionales, conservas y distintos objetos vinculados con la vida rural.
Algunos establecimientos ofrecen, además, propuestas de día de campo, con espacios verdes donde es posible extender la jornada después del almuerzo.
Esa combinación explica buena parte de su popularidad: un pueblo de apenas 80 habitantes se transforma cada fin de semana con la llegada de miles de turistas, pero mantiene la tranquilidad y la estética rural que lo hicieron conocido.
Cómo llegar a Tomás Jofré desde CABA
Tomás Jofré está ubicado a poco más de 100 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires y es posible llegar en auto en aproximadamente una hora y media, aunque el tiempo depende del tránsito.
Desde CABA, el recorrido habitual es tomar el Acceso Oeste, continuar por la Ruta Nacional 5 en dirección a Mercedes y buscar el desvío hacia el pueblo aproximadamente a la altura del kilómetro 91. Desde allí quedan cerca de 8 kilómetros hasta llegar.
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