Para quienes disfrutan de las grandes aventuras históricas, las batallas y las intrigas palaciegas, Netflix tiene en su catálogo una producción que lleva todo eso a la China del siglo XIII. Se trata de "Marco Polo", una serie de 20 episodios divididos en dos temporadas que apuesta por una espectacular reconstrucción de la corte de Kublai Khan.
Creada por John Fusco, la ficción tiene como protagonista al italiano Lorenzo Richelmy, quien se pone en la piel del famoso viajero veneciano. A su lado aparece Benedict Wong como Kublai Khan, uno de los personajes fundamentales de una historia atravesada por la ambición, el poder, las guerras y las traiciones.
La magnitud de la producción es uno de sus grandes diferenciales. Solamente para su primera temporada, Netflix destina alrededor de 90 millones de dólares, una cifra que en aquel momento la coloca entre las series más costosas de la televisión y genera comparaciones con "Juego de Tronos".

De qué trata "Marco Polo"
La historia sigue los primeros años de Marco Polo en la corte de Kublai Khan, emperador mongol y nieto de Gengis Khan. El joven llega hasta Oriente junto a su padre, pero termina quedándose como rehén en el imponente mundo del gobernante.
A partir de ese momento, Marco debe aprender rápidamente las reglas de una corte donde cada alianza puede esconder una traición. Su capacidad de observación y su lealtad le permiten acercarse progresivamente a Kublai Khan, aunque esa posición también lo coloca en medio de conflictos cada vez más peligrosos.

Guerras, disputas familiares, rivalidades políticas e intrigas sexuales atraviesan una trama que utiliza la mirada del explorador para introducir al espectador en un imperio marcado por la lucha por el poder.
Mientras intenta encontrar su lugar, Marco se convierte en testigo y protagonista de acontecimientos capaces de alterar el equilibrio político de toda la región.
La serie que llegó a competir en presupuesto con "Juego de Tronos"
Uno de los aspectos que convierten a "Marco Polo" en una producción particular dentro de la historia de Netflix es su enorme despliegue.
La primera temporada cuenta con un presupuesto cercano a los 90 millones de dólares, lo que en su momento la ubica como una de las ficciones televisivas más caras realizadas hasta entonces, solo detrás de producciones de enorme escala como "Juego de Tronos".
El creador John Fusco también realiza un importante trabajo de investigación para desarrollar el universo de la serie. Recorre parte de la Ruta de la Seda, viaja por China y se traslada hasta Venecia para consultar documentación vinculada al verdadero Marco Polo.
Esa búsqueda se refleja especialmente en los escenarios, el vestuario y la construcción visual del Imperio mongol, aunque la serie también recibe cuestionamientos por algunas de sus libertades y errores históricos.
Un elenco internacional para una historia de enorme escala
Además de Lorenzo Richelmy y Benedict Wong, el reparto incluye a Chin Han, Joan Chen y Darwin Shaw. En la segunda temporada también se suma Michelle Yeoh, ganadora del Oscar por "Todo en todas partes al mismo tiempo".
La producción cuenta con dos temporadas de diez capítulos cada una, alcanzando un total de 20 episodios. Pese a su ambición, Netflix decide no continuarla con una tercera entrega.
Según informó The Hollywood Reporter, la producción genera pérdidas cercanas a los 200 millones de dólares para Netflix y The Weinstein Company, un dato que ayuda a explicar por qué una apuesta de semejante magnitud llega a su fin después de dos temporadas.

