Helena Tuñón (17) es una de la nieta mayor de Moria Casán (80), y también una de las que menos expone su vida puertas afuera. Hija de Sofía Gala (39) y del tecladista de Babasónicos, Diego Tuñón (58), la adolescente viene de protagonizar un momento bisagra: interpretó a su propia abuela en la adolescencia dentro de la serie biográfica que repasa la vida de La One, un papel que la expuso como nunca antes. Pero mientras ese costado artístico crecía, Helena tomó otra decisión que también habla de quién es: eligió, por sí misma, el colegio secundario más exigente al que podía aspirar.

La decisión que sorprendió hasta a su propia madre
En diálogo con La Nación en 2024, Sofía reconstruyó el momento en el que su hija definió su futuro académico. "Lo eligió ella; le alerté que se trataba de un lugar muy estricto, que no sería fácil, donde iba a tener que estudiar mucho y que no quería que se sintiese presionada", contó la actriz. La advertencia no alcanzó: Helena se presentó, pasó el exigente examen y quedó adentro.
Lo llamativo es que la propia Sofía Gala admitió que, de haber sido por ella, el camino hubiese sido otro. "Yo la hubiese mandado a un colegio donde se divirtiese con sus amigos, pero ella eligió eso y la apoyo", sostuvo. Con el tiempo, la actriz terminó de asumir un rol de acompañamiento sin presión, aun reconociendo que su hija atraviesa momentos de estrés propios de la exigencia que eligió.

Un colegio con historia propia
La institución que Helena eligió es la Escuela Superior de Comercio Carlos Pellegrini, una de las secundarias dependientes de la Universidad de Buenos Aires, ubicada en Marcelo T. de Alvear 1851. Fundada en 1890 como Escuela de Comercio de la Capital, pasó a depender directamente del Rectorado de la UBA en 1931 y hoy combina formación general en los primeros años con instancias de especialización en el ciclo superior.
El ingreso no es un trámite menor: se accede mediante un curso compartido con el Colegio Nacional de Buenos Aires, con exámenes de Lengua, Matemática y Ciencias Sociales –esta última integrada por Historia y Geografía–, un mínimo de asistencia del 75% por cuatrimestre y un orden de mérito que define las vacantes disponibles. Helena cursa quinto año y ya está en la cuenta regresiva, ya que a fines de este año llegará su graduación.

Julio Cortázar, Adolfo Bioy Casares, Ernesto Sabato, René Favaloro, Ricardo Piglia y Manuel Mujica Láinez son algunas de las personalidades destacadas de la cultura, la ciencia y la vida pública argentina que fueron alumnos del Pellegrini. También pasaron por sus aulas desde Ofelia Fernández a Felipe Pigna.
El reparto de roles dentro de la familia
Sofía fue clara respecto a su lugar en ese proceso: no es ella quien revisa cuadernos ni está pendiente de cada materia. Esa función recae, según explicó, en el padre, quien acompaña más de cerca las obligaciones escolares de Helena. "A mí lo único que me interesa es que le vaya bien. Todo lo que aprenda será lo que quiera aprender", resumió la actriz, que vinculó esa mirada con su propia crianza: contó que Moria Casán tampoco fue una madre que controlara cuadernos, y que lo único que le pedía era que pasara de año.
La exigencia del Pellegrini convive con otra faceta de Helena que también viene tomando forma. Meses atrás, su abuela había definido su temperamento con precisión: "Más metida para adentro es Helena. Tiene una intensidad de adolescente…", había dicho Moria, que además anticipó hacia dónde podría orientarse vocacionalmente: "Creo que Helena quiere seguir dirección cinematográfica". Su reciente participación en la serie sobre la vida de su abuela pareció confirmar esa inclinación, aunque todavía no hay una definición cerrada sobre su camino profesional.

La dinastía Casanesca, en el ADN
“Helena es divina, súper creativa y muy histriónica. Habla perfecto y tiene un vocabulario súper enriquecido. Ser abuela es un hecho natural, me fluye. Igual que mantenerme en la cima del espectáculo: lo hago desde hace 40 años”, contaba la diva ante GENTE durante unas vacaciones juntas en Mar del Plata. Mientras la diva tenía teatro por las noches, la pequeña Helena la acompañaba.

La adolescente hizo su debut actoral en el sexto capítulo de la biopic, titulado No hablen de mí, en el que recrea uno de los episodios más traumáticos de la juventud de la diva: el momento en que fue sometida a los 13 años a una terapia de electroshock después de que sus padres la llevaran a una clínica para realizarle estudios psicológicos por su temprano despertar sexual y por considerarla diferente.
La escena es particularmente intensa y muestra a Helena resistiéndose a las enfermeras antes de ser llevada a una camilla. Luego, la secuencia continúa con Sofía Gala Castiglione, madre de Helena, tomando el relevo para interpretar a una Moria de mayor edad.

La elección de Helena para interpretar precisamente ese período no fue casual. Moria decidió que fuera su propia nieta quien se pusiera en su piel porque buscaba una representación que escapara de una interpretación convencional y estuviera atravesada por un vínculo familiar. “Como yo no quise caretearle, quise jugar con la verdad”, explicó La One al referirse a la participación de la adolescente. La diva también había mantenido en secreto el debut de Helena hasta poco antes del estreno y fue ella misma quien dio la primicia en La mañana con Moria, orgullosa de revelar que su nieta formaba parte del elenco.

La experiencia adquiere además un peso especial porque Helena había mantenido hasta ahora un perfil mucho más alejado de la exposición pública que su madre y su abuela. Después de su debut, la diva le dedicó un mensaje cargado de orgullo: “Bienvenida al escenario de la vida. Te amo”. Helena vuelve a aparecer además en el episodio final, donde comparte una escena junto a su madre y su hermano, Dante, completando así el particular linaje familiar que atraviesa la biopic.
Fotos: redes sociales, gentileza Neflix y archivo GENTE.
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