El éxito de la serie Moria, que Netflix estrenó el 14 de agosto pasado y que no deja de sumar espectadores, reavivó viejas historias del extenso anecdotario de Moria Casán que la ficción no llegó a contar. Una de ellas tiene nombre propio: Gustavo Massud, el empresario gastronómico al que la diva conoció en un restaurante árabe, con quien estuvo en pareja durante 2001 y que, según definió el propio exchofer de Moria, fue "el mejorcito" de sus novios.
El romance entre Moria y Massud duró poco tiempo, pero dejó una huella lo suficientemente fuerte como para trascender la pareja: Sofía Gala lo eligió a él para que la ingresara a su fiesta de 15. Terminado el noviazgo, ambos sostuvieron durante años una amistad que sobrevivió al paso del tiempo, algo poco habitual entre exparejas mediáticas.
El cara a cara en Incorrectas que resurgió por el boom de la serie
Esa relación tuvo un capítulo televisivo en 2018, cuando Massud visitó a Moria en Incorrectas, el programa que la One conducía por América. Entre las panelistas, fue Agustina Kampfer quien lanzó la pregunta que desató todo: cómo era Moria en la intimidad y como amante. El empresario, que llevaba 17 años sin exponerse frente a cámaras desde la ruptura y que en el graph fue presentado como "examante", se puso colorado.
Fue la propia Moria quien le recordó al oído un episodio puntual y le preguntó si también lo tenía presente. Ante la confirmación, Massud se animó a contarlo pero comenzó con cierta cautela, muy consciente de que iba a relatar un episodio de altísimo voltaje que iba a tener repercusiones.

Para sorpresa de todos, el relato giró en torno a un juego de asfixia erótica –también conocida como hipoxifilia– durante un encuentro íntimo entre ambos. "Estábamos en… en pleno acto sexual, ¿no? Y Moria me dice: 'Por favor, ¿me podés apretar un poquitito el cuello?'. Entonces a mí me daba no sé qué… Empecé y le apreté un poquitito el cuello. Y me dice: 'No, no. Un poquitito más, que me gusta'. Un poquitito más, un poquitito más... De repente, Moria hace… (imitó un sonido de sofocación/desmayo) y no reaccionaba", contó Massud ante el panel y la propia conductora que, incluso llegó a taparse la cara.

El empresario contó que sintió que se le paraba el corazón y que pasaron varios segundos de incertidumbre hasta que Moria levantó la cabeza como si nada hubiera pasado. "Pasaron 10, 15 segundos y me dice así, me dice: '¿Qué pasó?'", continuó Massud entre risas y exclamaciones.
El pudor de Moria y la advertencia final
Lejos de sostener el tono desopilante hasta el final, la propia Moria bajó un mensaje de cuidado al aire: aclaró que aquello había sido "un chiste" de su parte, que no se había desmayado sino que le había bajado la presión, y remarcó con seriedad: "Eso no hay que hacerlo, chicos. Por favor, no hagan eso, que ese tipo de juegos no se deben practicar". Sobre Massud como pareja, la diva fue escueta y filosa a la vez: lo definió como un buen amante, aunque "gritón".
La anécdota, contada hace siete años frente a cámaras, volvió a circular en redes en pleno furor por la serie que repasa la vida de la One. Entre los episodios que la ficción decidió no incluir y los que sus propios protagonistas ya habían contado en vivo, la pregunta que queda flotando es cuántas historias más de la Moria real todavía no llegaron a la pantalla. Sin dudas, se necesitan más temporadas.

