El silencio en la sala se rompió cuando José Eduardo “Jota” Figueroa empezó a hablar. En la antesala del veredicto por el femicidio de Mercedes Kvedaras, el acusado se mostró conmovido, lloró y expresó un pedido de perdón dirigido tanto a la familia de la víctima como a la propia. Horas más tarde, el tribunal lo condenó a prisión perpetua por el femicidio ocurrido en agosto de 2023 en el barrio privado El Tipal, en Salta..
El acusado comenzó su intervención agradeciendo la presencia de la familia de la víctima. “Agradezco que esté la familia de Mercedes presente para poder decirles lo avergonzado que estoy, cuánto lamento todo lo que les hice vivir”, expresó.
A lo largo de su declaración, insistió en el daño causado y buscó ponerse en el lugar de los familiares de la mujer. “A las dos familias les ocasioné mucho daño. Entiendo el dolor de la familia Kvedaras. Vivo ese dolor todos los días en carne propia”, sostuvo.

Con la voz quebrada, Figueroa también habló de su vida cotidiana desde el hecho. “Rezo mucho por todo, por mi familia y por Mer”, dijo, en referencia a Mercedes. Uno de los momentos más impactantes de su descargo llegó cuando intentó referirse a lo ocurrido. Sin dar precisiones, dejó una frase que resonó con fuerza en la sala: “Por ahí yo tampoco entiendo, entonces no puedo explicarlo...”.
Lejos de reconstruir el hecho, el acusado centró su mensaje en sus hijos. “A las tres personitas más importantes que me dio la vida. Intenté brindarles al máximo con lo que tenía a mi disposición para ellos y mi familia”, expresó.
Y agregó: “Que mis hijitos sepan que tuvieron un papá que los quiso siempre, que los pienso todos los días, los extraño y me duele mucho, porque sé que ellos están dolidos. Ojalá puedan sanar”.

También hizo referencia a cartas que, según dijo, había enviado previamente. “Le escribí carta a las familias pidiendo perdón porque este sentimiento lo tengo de siempre porque era mi familia también. Me quedo con lo lindo de ellos”, afirmó.
Hacia el final, el tono se volvió más resignado. “Sé que ya todo es pérdida, de esto todo es pérdida”, reconoció. Antes de cerrar, agradeció a quienes actualmente cuidan de sus hijos y se dirigió al tribunal con una última frase: “Gracias por escucharme”.

