En las útimas horas, el horror se apoderó del sur de Rosario cuando la Policía de Santa Fe halló el cuerpo de una mujer en un departamento de la calle Brandazza al 2800. El hecho salió a la luz cuando un vecino del complejo habitacional se comunicó con la central de emergencias para informar que no veía a la residente desde hacía varias semanas. Esta alerta activó un protocolo de búsqueda que culminó con el hallazgo de los restos en el interior de la vivienda.
Para poder ingresar a la propiedad, los efectivos policiales contaron con la colaboración de un familiar de la mujer, quien se presentó en el lugar y utilizó sus llaves para permitir el acceso a la misma. Al entrar al domicilio, el personal de seguridad confirmó el hallazgo del cuerpo en un estado de descomposición avanzado.
Qué resultados arrojaron las primeras pericias

De acuerdo con los datos preliminares de la investigación, la data de muerte se estima en aproximadamente noventa días. Esta cifra coincide con los testimonios de los habitantes del complejo de monoblocks, quienes indicaron que habían dejado de tener contacto visual o interacción con la mujer hace tres meses. El tiempo transcurrido desde el deceso hasta el hallazgo explica el proceso de putrefacción que presentaba el cadáver al momento de ser retirado del inmueble.
La Fiscalía en turno ha tomado intervención en el caso para esclarecer las circunstancias que rodearon el fallecimiento. Una de las prioridades del Ministerio Público de la Acusación es definir si el deceso se produjo por causas naturales o si existen indicios que permitan sospechar de un hecho criminal.

Para ello, se ordenó el traslado de los restos al Instituto Médico Legal de Rosario, donde se llevará a cabo la autopsia correspondiente. Este examen forense será determinante para identificar posibles signos de violencia, lesiones o heridas que pudieran ser compatibles con un ataque.
El trabajo en la escena del hecho
Además del examen médico del cuerpo, los peritos realizaron un relevamiento exhaustivo dentro del departamento con el fin de reconstruir las últimas horas de la víctima. Entre las tareas desarrolladas se incluyó el levantamiento de rastros y la observación del estado general de la vivienda.
La investigación busca establecer si los ingresos al departamento, tales como puertas y ventanas, presentaban signos de haber sido forzados. Asimismo, se analizó si el interior del inmueble se encontraba en orden o si había señales de algún tipo de alteración que pudiera sugerir la presencia de terceras personas antes del fallecimiento. Por el momento, no se han difundido detalles sobre faltantes de objetos de valor o dinero que refuercen la hipótesis de un robo.

Como parte del protocolo de investigación, la policía comenzó a tomar declaraciones testimoniales a los vecinos del complejo habitacional. El objetivo de estas entrevistas es recabar información sobre la rutina de la mujer, sus vínculos cercanos y cualquier movimiento inusual que se haya percibido en el edificio durante el último trimestre.
El caso ha generado atención en la zona sur de Rosario debido al tiempo que el cuerpo permaneció dentro del domicilio sin que se activaran alarmas previas. Mientras se esperan los resultados de la autopsia y los informes de criminalística, la causa permanece bajo la carátula de investigación de muerte, a la espera de pruebas que confirmen o descarten la intervención de terceros.