Los minutos previos a la llegada del SAME al departamento de Alejandro Salazar se convirtieron en una de las escenas más analizadas dentro de la causa. Allí, según los testimonios incorporados al expediente, Chantal “Tati” Leclercq tuvo un rol central.
La residente fue la primera en llegar al edificio de la calle Juncal al 4600 el 20 de febrero, incluso antes que la familia del anestesista. Las cámaras la registraron ingresando a las 16.45 y permaneciendo en el lugar durante los minutos clave, antes de la intervención de los equipos de emergencia.

Cuando finalmente lograron ingresar al departamento —la hermana de Salazar con una copia de la llave, junto a su pareja y Leclercq— encontraron al médico tendido en el piso, con una vía colocada en el pie derecho.
Los gritos y la desesperación
Según declaró Julieta Salazar, hermana de la víctima, la reacción de Leclercq fue inmediata y desbordada. “Decía: ‘No, no, no, Ale, Ale’. No paraba de decir eso”, relató en su testimonio.
Mientras intentaban reanimarlo, la escena se volvió caótica. “Me ponía nerviosa porque ella estaba en shock. Gritaba, lo abrazaba, se tiraba encima del pecho de mi hermano, trataba de hacerle reanimación, pero muy interrumpidamente”, agregó.
El amigo del anestesista que también estaba presente describió una situación similar: “Gritaba como loca. Se movía para todos lados, salía al pasillo, volvía. Estaba como desesperada”.

El momento que quedó bajo la lupa
En medio de esa situación, un detalle llamó la atención de los investigadores. Según el testimonio de la hermana, Leclercq tomó el celular de Salazar, que se encontraba sobre la cama.
“Se sentó en la cama y agarró el celular de mi hermano. Me dio la sensación de que lo había desbloqueado y que deslizaba la pantalla”, declaró. Ese accionar derivó en un breve intercambio entre ambas. “Yo la miré… pero me respondió: ‘Yo no sé nada, te juro que no sé nada’”.
La manipulación del teléfono antes de la llegada de la Policía es uno de los puntos que actualmente se encuentran bajo análisis dentro del expediente.
Una escena clave para la investigación
Los registros de cámaras y los testimonios reconstruyen un lapso de aproximadamente 20 minutos entre el ingreso de Leclercq al edificio y la llegada del SAME. En ese tiempo, se concentraron acciones y movimientos que hoy son considerados relevantes para la causa, que investiga la muerte de Salazar como averiguación de muerte dudosa.
Mientras la Justicia continúa analizando peritajes y declaraciones, esas primeras reacciones y frases quedaron incorporadas como parte de una escena que todavía busca ser esclarecida.
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