El caso que comenzó con un allanamiento impactante en la bautizada "clínica del horror de Villa Ballester" acaba de sumar un capítulo de extrema crudeza. Mientras los peritos forenses intentan averiguar sobre el origen de los ocho fetos hallados en bolsas de residuos, la investigación sobre el origen de todo el calvario —el abuso de una nena de 12 años— arrojó datos reveladores sobre el círculo íntimo de la víctima.
El fiscal Santiago Bridoux, quien lidera la investigación en Santiago del Estero, confirmó que ya hay órdenes de detención para los presuntos responsables del embarazo de la menor. En diálogo con la prensa, el funcionario fue tajante respecto a la identidad de los sospechosos: “Se logró identificar a dos personas acusadas por el hecho. Uno de los prófugos es un familiar”, sentenció.

La huida de la niña y su madre
La niña, oriunda de la localidad de Monte Quemado, cursaba un embarazo de ocho meses que fue detectado hace tres meses durante un control médico de rutina. A pesar de estar bajo la supervisión de psicólogos y asistentes sociales en su provincia, la menor y su madre desaparecieron repentinamente de la zona hace pocos días.
El destino final de ese viaje fue la Clínica Santa María, en el partido de San Martín. La logística y los costos del traslado habrían sido solventados por una ONG con sede en Palermo, que ahora es investigada por la Justicia Federal para determinar si su intervención constituyó un entorpecimiento de la labor judicial o si existen vínculos con delitos más complejos.

Los secretos de la clínica del horror de Villa Ballester
El operativo en el centro médico de la calle Independencia al 4000 se precipitó cuando el director del establecimiento intentó ocultar la presencia de la niña ante la policía. Una vez que la justicia logró ingresar, el escenario fue dantesco: en un depósito de residuos patógenos encontraron ocho fetos, algunos de ellos con signos de desmembramiento.


