Mendoza vivió una de sus jornadas más oscuras y, a la vez, necesarias. La Justicia finalmente dictó sentencia en un caso que, desde agosto de 2023, perforó el corazón de la comunidad de Las Heras y se extendió como un escalofrío por todo el país. Gustavo Ariel Olguín Ormeño, un enfermero de 28 años, fue condenado a prisión perpetua tras confesar haber abusado sexualmente y asesinado a golpes a su propia hija, Emma Pilar, de apenas dos meses de vida.
El fallo llegó este martes a través de un juicio abreviado, una instancia donde el imputado prefirió esquivar la mirada de un jurado popular a cambio de reconocer la autoría de un horror que no admite matices. Ante la jueza Mónica Romero, el hombre admitió los cargos de homicidio doblemente agravado por el vínculo y por alevosía, en concurso real con abuso sexual con acceso carnal agravado. Una calificación legal que refleja la magnitud de la tragedia ocurrida en aquella vivienda del barrio Infanta.
El recuerdo de una madrugada trágica
Todo comenzó el 14 de agosto de 2023. Un llamado al 911 alertó sobre una bebé que "estaba pálida y con poca respiración". Emma fue trasladada de urgencia al Hospital Notti, donde los médicos, acostumbrados a batallar por la vida, se encontraron con un escenario dantesco. A pesar de los esfuerzos, la pequeña no resistió.

La autopsia posterior fue el pilar que sostuvo el pedido de justicia. El Cuerpo Médico Forense determinó que Emma presentaba lesiones compatibles con el "síndrome del bebé sacudido", además de moretones en el tórax, abdomen y extremidades provocados por un elemento tipo varilla. El informe médico fue lapidario: desprendimiento de hígado, daños cerebrales y desgarros genitales que confirmaron el abuso.
El camino hacia la verdad y el perdón a una madre
En los inicios de la investigación, la sospecha también recayó sobre Milagros I., la madre de la niña, quien fue imputada y detenida. Sin embargo, el avance de la causa trajo luz sobre su situación. La Justicia comprobó que la mujer no se encontraba en el domicilio al momento de los ataques; estaba en el Hospital Central atendiendo un problema odontológico.
En junio pasado, la jueza Natacha Cabezas dispuso su sobreseimiento, entendiendo que la joven no solo era ajena al crimen, sino que también era víctima de un contexto de violencia de género ejercido por Olguín Ormeño. Esta decisión judicial terminó por cercar al ahora condenado, quien quedó como el único responsable del calvario de la bebé.

Un caso marcado por las irregularidades
El proceso no estuvo exento de polémicas que rozaron el escándalo institucional. En un error administrativo que sumó dolor al dolor, los restos de Emma fueron cremados por error tras ser entregados a una cochería equivocada. Este hecho provocó la renuncia de Javier Salinas, titular del Cuerpo Médico Forense, y desnudó falencias graves en los protocolos internos.
Hoy, con la sentencia firme y Olguín Ormeño destinado a pasar sus días tras las rejas, Mendoza intenta cerrar una herida que difícilmente deje de doler.
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