El rock nacional atravesó una mañana de enorme dolor tras confirmarse la muerte de Carlos Alberto Solari, conocido popularmente como el Indio Solari. El músico, ex líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota y una figura central de la cultura argentina, falleció este viernes 5 de junio a los 77 años en su casa de Parque Leloir, en el partido bonaerense de Ituzaingó.
En medio de la conmoción, comenzaron a conocerse detalles sobre sus últimas horas de vida. Según trascendió, el artista había pasado la noche del jueves en su residencia, acompañado por su familia y en un clima de tranquilidad.
De acuerdo a lo informado al aire en Telefe, el Indio había cenado en su casa y se encontraba de buen ánimo. Incluso, según esa versión, se habría animado a meterse en la pileta antes de sufrir una descompensación.

“Al salir de la pileta se descompensó”, señalaron en el ciclo de Telefe al reconstruir los momentos previos a la muerte del músico.
La situación ocurrió en el entorno más íntimo de Solari, en la casa donde había elegido vivir sus últimos años, lejos de la exposición pública y cerca de sus afectos. Tras el episodio, su familia se comunicó con el 911 para dar aviso de lo ocurrido, según detalló el periodista Rodrigo Alegre en TN.
También se conoció otra reconstrucción de esas horas. En “A la Barbarossa”, Diego Brancatelli contó que el artista había salido a caminar, como parte de su rutina diaria, cuando habría sufrido un paro cardíaco. Según ese relato, Solari se desvaneció en el parque de su vivienda y luego fue hallado sin vida por su empleada doméstica al ingresar a trabajar.
Las versiones coincidieron en un punto central: el fallecimiento se produjo en su casa de Parque Leloir, el refugio donde el Indio había construido durante años una vida reservada, rodeado por su familia y por el estudio Luzbola, desde donde continuó vinculado a la música incluso después de alejarse de los escenarios.

En cuanto a las instancias legales, Paulo Kablan informó que tomó intervención la UFI 2 de Ituzaingó para determinar las causales de muerte y definir si se realizaría una autopsia. La intervención judicial se dio en el marco habitual para establecer con precisión las circunstancias del fallecimiento.
La salud del Indio Solari en sus últimos años
El Indio Solari había sido siempre frontal al hablar de su salud. Desde hacía años convivía con Parkinson, una enfermedad que él mismo había contado públicamente con la crudeza y la honestidad que lo caracterizaban.
“Anda circulando en internet una versión de que estoy enfermo y es verdad. Mr. Parkinson me anda pisando los talones. Pero bueno, acá estoy. A cada uno le toca. Esta es la vida y la vida es así”, había dicho en uno de sus últimos encuentros con el público.
Esa frase volvió a circular con fuerza tras conocerse su muerte. No solo porque resumía su manera directa de enfrentar la enfermedad, sino también porque mostraba el modo en que había elegido pararse ante el paso del tiempo: sin esconderse, sin dramatizar de más y sin perder su identidad.
La partida del Indio dejó un vacío enorme en la música argentina. Su figura excedió cualquier etiqueta: fue cantante, poeta, símbolo generacional y líder de una obra que marcó a millones.
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