"La llegada de Vito me dio vida": así fue la emotiva entrevista cruzada entre Aníbal y Sofía Pachano por el Día de los Abuelos – GENTE Online
 

"La llegada de Vito me dio vida": así fue la emotiva entrevista cruzada entre Aníbal y Sofía Pachano por el Día de los Abuelos

En una producción exclusiva de GENTE, padre e hija abrieron las puertas de su intimidad para hablar de la llegada del bebé que transformó para siempre su dinámica familiar.

En el marco del Día de los Abuelos, Aníbal y Sofía Pachano protagonizaron una entrevista cruzada para Revista GENTE en la que, entre preguntas, confesiones y recuerdos, abrieron las puertas de la intimidad de una etapa tan inédita como transformadora para la familia: el debut del artista como abuelo de Vito Ramundo Pachano.

La producción se realizó en la casa que Sofía comparte con Santiago Ramundo en Benavídez, el búnker donde, desde hace cuatro meses, la actriz transita la maternidad de su primer hijo. Allí, entre juguetes, mamaderas y el ritmo que impone un bebé, GENTE realizó la primera producción de fotos de Vito junto a su mamá y su abuelo.

Lejos de buscar exponer al pequeño, la propuesta fue retratar esta nueva etapa familiar preservando su identidad y sin mostrar su carita, una decisión que acompaña el deseo de Sofía y Santiago de resguardar su intimidad. "Todavía no lo mostramos en redes. Antes de que naciera decía que sí, pero después lo hablamos bien con el papá y me hizo ver lo expuesto y peligroso que puede ser", reveló la actriz.

Padre e hija protagonizaron una entrevista cruzada por el Día de los Abuelos, en la que repasaron cómo la llegada de Vito transformó la dinámica familiar.

Apenas cruzamos la puerta, Aníbal Pachano ya paseaba a Vito en brazos. Le hablaba bajito y no le despegaba la mirada. El pequeño devolvió la atención con unos llamativos ojos celestes que todavía generan un divertido debate familiar. "Estamos en lucha por ver a quién se los sacó, si al papá o al abuelo", comentó el artista entre risas. Con sus cachetes redondos, una sonrisa fácil y una curiosidad que lo lleva a observar cada movimiento a su alrededor, el bebé no sólo revolucionó la rutina de la casa: también le dio un nuevo sentido a una etapa que, para Aníbal, resultó profundamente transformadora.

Es que la llegada del bebé significó mucho más que la incorporación de un nuevo integrante al clan Pachano-Ramundo. También marcó un antes y un después para Aníbal Pachano, que encontró en el abuelazgo un nuevo impulso después de atravesar un año complejo por cuestiones de salud.

Hoy, convertido en el "niñero" oficial del pequeño, como lo bautizaron cariñosamente los seguidores de Sofía después de hacerse fanáticos de los videos en los que aparece cuidando a Vito mientras ella crea contenido de cocina para sus redes, Aníbal sorprende incluso a su propia hija con una faceta que nadie imaginaba. "Yo pensé que iba a ser un abuelo de living: venía un ratito y se iba. Pero no, es muy activo", admitió Sofía. Él, por su parte, resumió esa transformación en una frase que atravesó toda la charla y definió el vínculo que construyó con Vito desde el primer día: "Vito me dio vida".

Aníbal y Sofía Pachano abren las puertas de una etapa tan inesperada como transformadora en un mano a mano marcado por anécdotas, confesiones y mucha emoción

Sofía, ¿cómo ves esta etapa de abuelazgo?

-Estoy sorprendida de la etapa de abuelazgo. Sí, yo pensé que no ibas a ser tan bueno. Yo pensé que ibas a ser un abuelo de living. Como que vino, estuvo un ratito y se fue. Pero no, sos muy activo. Lo dormís, lo bañás...

Las manos de Aníbal, Sofía y Vito Pachano.

-Aníbal Pachano: Sí, me encanta.

-Sofía Pachano: Me sorprendiste.

-Aníbal Pachano: La verdad que la llegada de Vito me cambió el chip.

—Aníbal, contaste que el año pasado fue un año difícil en cuanto a la salud y que Vito vino como para revitalizarte. ¿Te motivó a seguir peleando? ¿Te motiva a seguir viviendo?

Aníbal Pachano: En sí, en un año difícil que tuve, creo que lo que me dio fue vida. Me parece que me conectó con otra parte mía y lo único que me interesa es Vito y mi hija. Lo demás ya no me importa. Sí, trabajo, voy, cumplo mis cosas, pero la prioridad es el nieto. Me parece que eso me cambió mucho.

Primero porque Sofía tuvo abuelos divinos también, que nos ayudaron mucho en la crianza. Entonces creo que con Ana tomamos ese rol también, de poder ayudarlos en todo lo que se pueda. Los abuelos paternos también, tanto Blanca como José, son así. Somos una familia muy 'unita' y, en esa familia medio tana, medio gallega, creo que estamos resolviendo un buen abuelazgo para el nene.

Y Vito es un nenito hermoso que, la verdad, te cambia. Ya cuando te sonríe... se levanta sonriente, cosa que yo nunca pude lograr: levantarme sonriente.

—¿Ves más diferencias o similitudes con Sofía cuando era chica?

Aníbal Pachano: Vito es muy tranquilo, pero Sofía también era re tranquila, amorosa, simpática, pispireta. Iba y venía, no paraba. Habló muy rápido, caminó muy rápido y era así, movediza. Siempre estaba haciendo algo interesante, conectada con lo artístico. Y Vito también tiene esa cosa de observador. Observa mucho. Hay momentos en que parece que se cuelga, pero no se está colgando, está observando.

"Yo pensé que iba a ser un abuelo de living, pero me sorprendió", confesó Sofía sobre la faceta más desconocida de Aníbal desde el nacimiento de su primer nieto.

Sofía Pachano: ¿Qué significan tus miércoles de abuelo con Vito?

Aníbal Pachano: Y cuando no puedo venir me agarra un ataque de desesperación. Veo la manera, busco quién me traiga. Como yo no manejo y los chicos viven lejos, dependo siempre de un tercero. Eso me pasa por no haber aprendido a manejar.

Sofía Pachano: ¿Te querías tomar el 60 el otro día? Horas ibas a tardar.

Aníbal Pachano: El 60 y otro que descubrí, el 194, que pasa por Plaza Italia. O sea que, en cualquier momento, cuando no pueda, me tomo el colectivo. A mí me importa tres cornos. Yo con tal de estar con el nene. Igual ahora encontramos un sistema.

Aníbal Pachano: ¿Qué fue lo primero que pensaste cuando me viste convertido en abuelo?

Sofía Pachano: Ay, que es una etapa muy hermosa de ver de los padres. Porque yo te veo a vos como mi papá, con reacciones de padre, cuidados hacia los hijos, con otras responsabilidades. Y ahora es como mucho placer. Es diferente. No sé, por ahí a mí me decías: "Tenés que hacer esto". Y yo creo que no se lo dirías nunca a Vito. Sería: "¿Qué querés hacer?". Siento que va a ser al revés. Como: "¿Qué querés? Lo que vos quieras, bárbaro. Siento que la reacción o el vínculo es desde otro lado al paternal.

Aníbal Pachano: ¿Entonces sentís que algo cambié?

Sofía Pachano: Sí. Esto mismo. El disfrute desde otro lado.

Aníbal Pachano: Viste que no me engancho con el teléfono. Ahora cuelgo con el teléfono y no me importa nada.

Sofía Pachano: Me parece que eso es lo más lindo. Más allá del afecto y el cariño con el nene, creo que es otra etapa de desconexión.

Aníbal Pachano: Sí, me dio vida y me dio fuerza.

"La prioridad es mi nieto", asegura Aníbal Pachano, quien reconoce que convertirse en abuelo le devolvió las ganas, la motivación y una nueva forma de disfrutar la vida.

Aníbal Pachano: ¿Cómo me definirías? ¿Como un abuelo mañoso?

Sofía Pachano: No, no. Sos un abuelo mañoso. Solo con lo de ponerle las medias. Fuiste un poquito insistente.

Aníbal Pachano: Lo de las medias fue muy gracioso. Se hizo todo un debate en redes con las medias. "Qué lindas medias", dice la gente ahora. "Qué suerte que le dijiste que le ponga medias". La gente nos conversa a través de las redes como si estuviera dentro de esta casa, en el living.

¿Cómo empezó este personaje del 'niñero' en redes?

Sofía Pachano: En verdad, fue que él vino y se quedó dormido. Entonces yo subí una historia y dije: "Bárbaro el niñero". Y ahí la gente empezó: "Niñero, niñero, niñero". Y yo dije: "Tengo que hacer algo con esto". Ahí empezó la sección de 'El niñero' en el contenido que creo. Y un día no pudiste venir...

Aníbal Pachano: Y empezó la sección "Falló el niñero". Empezaron a venir otros niñeros que nunca van a ser como yo. Eso lo tengo claro. Por más famosos que sean, por más amigos que sean, nunca van a acercarse al original.

Sofía Pachano: Fue una linda historia la que se armó. Y creo que el público acompañó y se enganchó, aunque también me trajo problemas. Voy a decirlo a cámara, porque se enojó de verdad cuando vino otra gente a hacer de niñero en el segmento. Le tuve que decir: "No, no, no, vamos a calmarnos. Este es mi Instagram". Tuvimos una charla. Por qué te enojaste de verdad.

Aníbal Pachano: Sí, no me gustó nada. Lo digo porque yo soy así. Pero bueno, ya conviví con eso. Algunos pueden ser, pero otros no. No tienen ni un ápice de abuelo. (Risas).

La producción exclusiva se realizó en la casa de Benavídez donde Sofía transita la maternidad de su primer hijo junto a Santiago Ramundo.

Sofía Pachano: Bueno, voy con esta. ¿Cómo convivís con la diferencia entre las formas de crianza de tu época y las de hoy?

Aníbal Pachano: A veces estoy de acuerdo con lo que dicen los nuevos pediatras. Pero otras no tanto...

Sofía Pachano: Bueno, estamos un poquito más en casa nosotros.

Aníbal Pachano: Bueno, obviamente el tiempo cambió. Nosotros con Ana trabajábamos todo el tiempo en paralelo y eso también hacía más difícil todo. Necesitábamos mucho de los abuelos paternos.

Sofía Pachano: Igual nosotros también los necesitamos a ustedes (Se ríe).

Aníbal Pachano: Mis papás ya no estaban en este plano. Entonces creo que los abuelos Mario y Dora fueron pilares fundamentales. Además que también nos enseñaban mucho.

Sofía Pachano: Pero pará, en cuanto a la crianza de antes hoy es diferente. ¿Qué me dieron de comer por primera vez cuando tenía dos meses?

Aníbal Pachano: Te dimos un postre (Se ríe con culpa).

Sofía Pachano: Bárbaro. Mi microbiota, destrozada. No, por culpa de ustedes. Vamos a decírselo a la gente. No mintamos. Quiero que el titular de esta nota sea: "Destruí la microbiota de mi hija dándole crema".

Aníbal Pachano: Porque estábamos comiendo frutillas. Tenías dos meses y te dimos un poquito de crema. Y te encantó.

Sofía Pachano: Por supuesto. Tenía azúcar.

Aníbal Pachano: Ahora no. ¿Qué come el nene?

Sofía Pachano: No, el nene no come torta.

Aníbal Pachano: ¿Cómo comió el brócoli? ¡Con lo que me cuesta a mí comer brócoli! Pobrecito...

Sofía Pachano: ¿Cómo que no? Con aceite de oliva. Riquísimo.

Aníbal Pachano: No, horrible. Hay cosas que les hacen comer a los chicos ahora, en esta modernidad, que no me entran mucho en la cabeza. Como lo de las medias. Viste: teorías con medias, teorías sin medias.

Sofía Pachano: Bueno, nosotros estamos en un híbrido. A veces está con medias, a veces no.

"Tras un año difícil en cuanto a la salud, creo que lo que Vito me dio fue vida", asegura Aníbal al hablar del profundo cambio que significó convertirse en abuelo.

Aníbal Pachano: Bueno, desde afuera, ¿cómo describirías nuestro vínculo y qué es lo que más te emociona de nosotros?

Sofía Pachano: Tenés un vínculo divino con Vito. Ya te tira los brazos. Es muy loco eso, ver la reacción cuando lo ve: lo reconoce y le tira los brazos. Eso empezó ahora, estas últimas dos semanas. Empezó a tirar los brazos a los abuelos y eso es re fuerte. Empezó, obviamente, tirándome los brazos a mí, después al papá y ahora ya hay algo como que llegan los abuelos y se sonríe cuando le hablamos todos los abuelos. Eso es muy fuerte.

Aníbal Pachano: Eso es fuerte. Eso es lo más fuerte.

Sofía Pachano: Porque para mí quiere decir... O, por lo menos, yo soy una mamá, y Santi también es un papá, que no tuvimos un hijo para que sea solo nuestro. O sea, es nuestro hijo, pero es familiar. Lo queríamos entregar. No es que haya algo de "no lo besen", "no lo toquen". Sé que hay muchas mamás a las que les sucede eso y es respetable. Y ustedes los abuelos también son muy respetuosos.

Aníbal Pachano: Sí. No invadimos.

Sofía Pachano: Automáticamente fue como: "Ténganlo. Generen su vínculo". Obviamente, con nuestras reglas. Tiene que ver con esto que hablábamos de la comida, ahora que está empezando a comer. Pero bueno, también se entiende que antes habían otras formas. Hoy hay otros estudios y claro que cambian la modalidad. Pero a mí me causa gracia que, cuando el niñero hace acotaciones, la gente se pone a favor o en contra del niñero, en general. Porque tu generación critica mucho a la de ahora.

Aníbal Pachano: Porque sí. Tenemos otros cánones, otras experiencias.

El fenómeno del "niñero", como bautizaron los seguidores de Sofía a Aníbal en redes sociales, nació de los videos en los que cuida a Vito mientras su hija crea contenido de cocina.

Sofía Pachano: Si pudieras dejarle una enseñanza a Vito, ¿cuál sería? ¿Y cómo te gustaría que te recuerde?

Aníbal Pachano: Primero, que me recuerde como su abuelo. Por poder tener la posibilidad en la vida de transitar, aunque sea, hasta que camine y lo pueda llevar caminando al jardín, al colegio, lo que sea. Y después, que exista más conexión. Porque ahora está bebito, está conectado, pero cuando hable yo creo que eso va a ser otro cambio.

Sofía Pachano: ¿Querés que te diga 'nono'?

Aníbal Pachano: Abu, sí. Abu, Pachi, Tata, como quiera. Como le salga.

Aníbal Pachano: A ver, vos. Como hija, ¿qué te gustaría que Vito pueda aprender de mí?

Sofía Pachano: Que tenga la suerte de tenerte cerca. Me gustaría que aprenda tu generosidad con el otro. Sos muy generoso y eso me parece un estandarte. Eso se aprende viendo al otro ser generoso. Me gustaría que se lo inculques. Y, cuando estás en modo divertido, sos muy divertido también.

Aníbal Pachano: Sí. Bueno, porque no es muy conocida esa parte mía, pero él me va a ayudar, porque él es divertido. Vito es divertido, tiene buena vibra. Esto que contaba que el nene cuando se levanto ríe, me parece que eso también ha sido una enseñanza para mí. Entender que el nene es feliz. Que eso es mucho de Santiago y mucho tuyo. El papá y la mamá tienen un trato con ese bebé distinto al que veo en ciertas familias.

Sofía Pachano: Estamos relajados.

Aníbal Pachano: Están súper relajados. Sí, porque la paternidad y la maternidad a veces ponen a la gente compleja, temerosa. Dejar de lado ciertas cosas. Pero también tiene que ver con el momento que se vive. Se están viviendo momentos complicados, de mucha histeria, mucha red, mucho Instagram, mucha cosa que invade la sensibilidad de las personas. Entonces creo que ustedes, por más que trabajen todo el tiempo con las redes y tengan otra dinámica, eso está re bueno. Y creo que todos los abuelos, los primos y los tíos entendieron la situación, la acompañan y respetan esa manera.

Aníbal y Sofía Pachano en la producción exclusiva para GENTE en el Día de los Abuelos.

Sofía Pachano: ¿Cómo percibís el paso del tiempo con Vito hoy en tu vida? ¿Y qué valor tiene para vos verlo crecer?

Aníbal Pachano: La verdad es que, en el estadio en el que estoy, me gustaría poder transitar un par de años más junto a Vito. Porque eso me dio mucho aprendizaje, me tranquilizó y siento que me encantaría llevarlo de la mano, ir al jardín o al colegio, que pida por verme un rato. Creo que también me ayudó mucho en mi salud, aunque siempre hay que estar atento a lo que me pasa, porque me pasan muchas cosas, trato de que eso se transforme en vitalidad. Creo que ese es el gran cambio que tengo.

Sofía Pachano: Feliz día papá.

Aníbal Pachano: Feliz Día del Abuelo a todos.

Fotos: Rocío Bustos
Filmmaker: Cande Casáres
Producción integral: Sebastián Vaca Mur



 
 

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