La inspiradora historia de Valen Rizzuti, el notero viral de OLGA que aman los famosos: "A pesar de mi realidad, manifesté mucho mi presente" – GENTE Online
 

La inspiradora historia de Valen Rizzuti, el notero viral de OLGA que aman los famosos: "A pesar de mi realidad, manifesté mucho mi presente"

Auténtico, carismático y desfachatado, así se muestra en la producción exclusiva con GENTE el nuevo fenómeno de las redes. Con apenas 19 años ya entrevistó figuras de la talla de Mauricio Macri o Emilia Mernes. "No soy hijo de ningún famoso y nunca tuve plata. Todo empezó soñando", remarca en una sincera y reflexiva entrevista.
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"Estoy muy nervioso, yo soy bastante tímido para estas cosas", admite Valen Rizzuti apenas comienza la producción de fotos con GENTE. Sin embargo, ese nerviosismo inicial dura apenas unos minutos. Entre foto y foto, las bromas empiezan a aparecer de manera espontánea y la nueva estrella de OLGA deja ver el mismo carisma, frescura y sentido del humor que conquistó a millones de personas en redes.

Se trata, además, de su primera producción fotográfica para una revista, una experiencia que, aunque al principio lo encuentra algo incómodo frente al lente, termina disfrutando de principio a fin. "Me siento Pampita", bromea entre risas mientras posa para las cámaras.

Valen Rizzuti en su primera producción fotográfica con GENTE.

Finalmente, tras varias horas junto al equipo de GENTE, el chico de 19 años oriundo de Monte Grande ya se mueve con total naturalidad y deja en evidencia esa mezcla de espontaneidad, sarcasmo y cercanía que también atraviesa la charla en la que repasa si inspiradora historia, y el camino que recorrió hasta cumplir el sueño de vivir de lo que más ama: hacer reír y entrevistar personas.

"Me crié en un hogar de ancianos": la infancia de Valen Rizzuti que marcó su estilo para entrevistar y hacer reír

—¿Con qué soñabas de adolescente?

Yo quería ser famoso, ese era mi lema. Siempre era muy hiperactivo. Me echaban del aula, la profesora me daba billetes para que los cambie por monedas para que yo no esté adentro del aula porque era muy hiperactivo y me quería hacer notar.

—En qué momento decís: "Bueno, me lanzo a las redes o a crear contenido en la calle"? ¿Cómo nació todo eso?

—Arranqué en pandemia haciendo vivos en Instagram, como hacía todo el mundo, y hacía muchísimos videos en mi canal de YouTube. Después me aburrí de ver el mismo fondo de siempre, que era mi pared blanca, los gatos caminando de fondo, y dije: "Esto es un embole, tengo que salir a la calle". Ahí un día agarré a un amigo y le dije: "¿Me filmás?". Me filmó, salí a la calle y le contaba mis problemas a la gente. Y las señoras me ayudaban a resolverlos.

—¿Cuál fue el video que sentís que hizo que empezaran a notarte?

—Uy, qué difícil. Creo que mi primer contenido viral fue ser el fan de Furia de Gran Hermano. Fui a hacer una nota a la calle para mi canal de YouTube, y mi tía, gran mánager, agarró y me dijo: "¿Por qué no te vas a la juntada de los fans de Furia?". No fui al colegio, fui a la juntada de fans de Furia y me metí en un personaje como loco.

—Siempre contás que tu infancia marcó tu contenido o tu estilo de notero en la calle. ¿Podés contarme un poco de tu pasado?

—Cuando era más chico me preguntaban muchísimo por qué hacía contenido con gente grande, con las señoras. Y la verdad es que yo me crié en un hogar de ancianos, ahí con las señoras, con los abuelos. Tuve un hogar de ancianos en mi casa y un poco ese es mi pasado. Yo bajaba y había señoras en mi casa. Ese fue mi pasado. Después mi mamá tuvo una rotisería y ahí arranqué a laburar con ella fritando, ese fue mi primer trabajo en el CV. Pero mientras tanto yo, como loco, me iba a hacer mis notas. Siempre que me escapaba del colegio era para ir a hacer notas. Y si no era hacer notas, era ir a una tribuna de algo para figurar y levantar la manito.

De Monte Grande a cumplir sus sueños: "Salgo a mi calle y ahora tengo asfalto"

Durante la entrevista con GENTE, Valen Rizzuti repasó el difícil camino que recorrió junto a su mamá y su abuela hasta cumplir el sueño de vivir de lo que más le apasiona: hacer contenido y entrevistar personas.

—Hoy con 19 años te mudaste de Monte Grande a Capital, pagás tu alquiler, tenés tu propio auto. ¿Cómo describirías tu presente?

—Muy loco, la verdad, no lo puedo creer. Salgo a mi calle y tengo asfalto (se ríe). Mi calle era de tierra toda la vida, es muy loco este presente, agarrar y poder ahorrar y pensar: "Me puedo comprar un auto". Siendo de donde vengo es muy difícil lograr esa realidad y estoy muy contento de haber llegado a eso.

—¿Qué dice tu mamá?

—Mi mamá está muy contenta. Ella confiaba mucho en mí y me quiere mucho. Está contenta, aunque de luto porque me mudé (risas).

—Contabas que hubo momentos en los que con tu mamá no tenían qué comer y que iban a la casa de tu abuela, que siempre les daba una mano. ¿Te imaginaste que ibas a estar viviendo esto tan pronto?

—A esta edad no, pero siempre fue mi sueño. Lo soñaba tanto y tan fuerte que decía: "Esto de alguna manera tiene que hacerse realidad". Yo pensaba: "A los 18 voy a estar viviendo esta realidad". Y lo hacía desde una realidad en la que no podía ni alquilarme. Como te comentaba, mi abuela nos ayudaba muchísimo con la comida. Le llevábamos los tuppers y ella nos los llenaba. En esa realidad yo pensaba que a los 18 me iba a mudar solo porque era mi sueño. Pero mi meta no era mudarme solo y ya está. Mi meta era hacer videos, hacer lo que me gusta. Siempre soñé el presente que tengo hoy en día.

—Lo manifestabas.

—Te juro que sí. Me encantaba escribir en un anotador. Ponía, por ejemplo, 30 veces: "Conseguir trabajo en Olga, conseguir trabajo en Olga, conseguir trabajo en Olga". Un día había manifestado tanto que me acosté boca arriba mirando el ventilador girar y repetía: "Tengo que trabajar en Olga, en Olga, en Olga". Estaba en un loop, parecía medio poseído. No sé cuándo habrá sido esto, como unas dos semanas antes del 24 de diciembre, que es cuando Lucas Fridman me mandó un mensaje para hablar sobre la posibilidad de entrar a Olga.

Con apenas 19 años, el creador de contenidos ya vive solo, alquila su propio departamento y asegura que uno de sus grandes objetivos ahora es poder comprar un departamento.

—¿Y cómo fue tu reacción cuando te llamaron?

—Imaginate. Fue el 24 de diciembre. Fue mi Papá Noel. No lo podía creer.

—Tu regalo de Navidad.

—Sí, totalmente. Además estaba terminando el colegio. Era la re oportunidad de arrancar a cumplir mi sueño. Estaba muy emocionado. Fue el tema de charla de toda la Navidad. Les decía a todos mis familiares: "Voy a empezar a trabajar en Olga". Fue muy lindo para todos.

—Igual para ese momento ya la venías pegando en redes, ¿no? Ya hacías videos, ya estabas bastante viral.

—Ya había pasado lo de Furia. Ya era "el fan de Furia" y también había grabado algunas notas. Ya tenía bastantes seguidores, no como ahora, pero sí tenía muchos. Lo que no tenía era la posibilidad de decir: "Mi futuro es esto".

—Todavía no vivías de las redes, no hacías colaboraciones con marcas.

—No, nada. Todavía no había recibido un peso por todo ese trabajo.

—O sea que todo eso llegó después de Olga.

—Después de Olga. Una vez que entré empecé a tener una rutina de hacer una nota por semana. Eso me llevó a mejorar muchísimo: encontrar el timing, saber a quién entrevistar, a quién no, encontrarle una forma a las notas. Gracias a eso también empecé a subir recortes en mis redes y ahí empezaron a llegar las marcas.

El joven reveló que su primer sueldo en Olga lo destinó íntegramente a comprar una computadora, una herramienta que necesitaba para editar sus propios videos y seguir creciendo profesionalmente.

—¿Te acordás qué fue lo primero que te compraste con tu primer sueldo?

—La computadora. Me compré la computadora con mi primer sueldo de Olga. Fue un re logro porque era algo imposible para mí. Además era una herramienta de trabajo necesaria, porque yo no sólo grababa los videos y ponía la cara, también los editaba. Para editar tenía que irme hasta la casa de un amigo que vivía en Villa Devoto, yo siendo de Monte Grande, porque mi computadora era muy vieja y no soportaba editar una nota en 4K. Se tildaba todo. Así que con mi primer sueldo compré la primera parte de la computadora y con el segundo terminé de pagarla.

—O sea que todo era inversión para seguir trabajando.

—Siempre fue inversión para trabajar más cómodo. Primero la computadora, después las pantallas, después mejoré la cámara. Siempre apostando al trabajo y a la calidad.

Martín Cirio y Nachito Elizalde fueron los primeros en confiar en mí".

—En este camino, ¿tuviste referentes o personas del medio que te ayudaran?

—Mirá, la primera persona que me ayudó fue Martín Cirio, ayudándome a comprar un teléfono. En ese momento todavía no había pasado lo de ser el fan de Furia. Se me había roto el celular. Yo hacía contenido desde los 13 años en Instagram y a los 15 se me rompe y arranqué como una colecta en mis redes. Luego le mandé un mail a Martín Cirio y él me ayudó pagándome toda la plata que me faltaba para comprar el teléfono. Gracias a él pude seguir haciendo contenido. Después también una gran, grandísima ayuda fue Nachito Elizalde, que fue quien confió en mí desde el principio.

Durante la charla, Rizzuti destaca el apoyo que recibió de figuras como Martín Cirio y Nacho Elizalde, dos personas que, según cuenta, fueron fundamentales en los comienzos de su carrera.

—¿Cómo lo conociste a Nacho?

—A Nacho lo conocí en la tribuna de un programa que él tenía en Luzu que se llamaba Algo de música. Me escapé del colegio para ir. Ellos leían tuits al aire, así que lo primero que hice fue escribir uno diciendo: "Che, estoy acá sentado en la tribuna y sé hacer notas", y así arranqué. Me dijo: "Bueno, a ver, traete una nota". Le gustó y empecé. Gracias a él también terminé entrando a Olga porque me recomendó. Fue una mano muy importante en mi vida.

—Nacho cuenta que cuando se fue a Olga, les dijo que quería que te sumaran al equipo cuando cumplieras 18 años. Incluso te pidió que le escribieras ese día. ¿Fue así?

—Así fue. Te juro que el día que cumplí 18 estaban todos festejando con la torta y yo estaba mandándole un mensaje a Nacho. Le dije: "Cumplí 18, decime feliz cumpleaños y meteme a Olga" (Se ríe). Y lo más lindo es que cumplió con su palabra. Es loquísimo, porque confió muchísimo en mí. Hoy veo esas notas de hace dos años y digo: "No eran tan prolijas como son ahora". Y él confió, realmente fue una mano increíble. Lo amo tanto como compañero como amigo. Me ayuda muchísimo como contención, siempre está para escuchar, para tirar ideas, para marcarme cosas. Es como mi padre en este mundo.

—¿Cuál es tu cable a tierra?

—Mi cable a tierra siempre la música. Llego a mi casa y desconecto. Obviamente no estoy las 24 horas al 100%, como se ve en los videos, como un loco desquiciado. En casa bajo muchísimo, soy bastante tranquilo. Estoy encerrado en mi pieza escuchando música, salgo a caminar con el perro, me quedo callado. Como que ese es mi cable a tierra, bajar un montón porque es un ritmo que no se puede sostener. Igual te digo que me encanta salir a la calle con el micrófono y automáticamente convertirme en esa embrollera loca.

Hoy tengo un buen presente, pero mi gran objetivo es poder tener un departamento propio".

Aunque hoy es una de las caras jóvenes de Olga, Valen asegura que sigue rodeándose de sus amigos de toda la vida y que su cable a tierra continúa siendo la música y los momentos de tranquilidad en su casa.

—Ya presentaste a tu mamá a toda tu comunidad. La llevaste incluso al stream de Martín Cirio y hoy mucha gente la reconoce. ¿Cómo es la vida de tu mamá hoy? ¿Cambió mucho?

—Ella sigue trabajando. Tiene una vida muy tranquila, no es como yo, que soy bastante chispita con todo. Ella es chispita conmigo, pero en su vida es muy tranquila. Va a trabajar, visita mucho a mi abuela y hace su vida.

—¿Qué decís que heredaste de ella?

—Soy el calco de mi mamá, pero en versión chispita. Quizás ahora ella tiene vergüenza, pero estoy seguro de que si le ponés un micrófono es igual a mí. No sé si se notó cuando estuvo en el stream de Martín Cirio, pero tenemos esa personalidad de no quedarnos callados. Estamos todo el tiempo hablando. También siento que heredé el esfuerzo y la cultura del trabajo. Ella trabajó toda la vida. Cuando estaba embarazada de nueve meses de mí salía a limpiar casas para poder darnos de comer. Eso lo admiro muchísimo y creo que fue lo que más me inculcó: trabajar siempre.

—¿Sentís que hoy pudiste devolver un poco de todo esos sacrificios que hizo tu mamá para que no les falte nada a vos y a tu hermana?

—Trato de ayudar a mi mamá y a mi abuela dentro de mis posibilidades. Por suerte tengo un buen presente, trabajo muchísimo, estoy tranquilo y no tengo necesidades. Si alguien de mi familia necesita algo, puedo ayudar, y eso me deja muy tranquilo mentalmente. Pero tampoco vivo una realidad en la que puedo hacer cualquier cosa. Yo alquilo, ojalá tuviera un departamento propio. Creo que ese es el objetivo de todos los argentinos: poder comprar un departamento propio.

De Olga a Telefe, el salto de Valen Rizzuti: "Hay muchos famosos que quiero entrevistar"

Con apenas 19 años, Valen Rizzuti atraviesa uno de los momentos más importantes de su carrera. Mientras consolida su lugar como una de las caras jóvenes de Olga, el creador de contenidos ya proyecta nuevos desafíos que incluyen su desembarco en el streaming de Telefe, un rol clave en las redes sociales de Popstars y la continuidad de Un día con..., el ciclo de entrevistas que se convirtió en uno de sus grandes sellos tras tener al expresidente Mauricio Macri como primer figura del ciclo. "Estoy muy feliz y emocionado por lo que se viene", resume a GENTE, convencido de que todavía le queda mucho camino por recorrer.

El influencer también adelantó sus próximos desafíos: seguirá al frente de nuevos formatos en Olga, se sumará al streaming de Telefe y trabajará en los contenidos digitales de Popstars.

—Sorprendiste con este nuevo formato de 'Un día con...' ¿Con qué más nos vas a sorprender en redes u otras plataformas?

—Bueno, voy a estar en Popstars, el reality show musical de Telefe que vuelve después de 24 años. Voy a estar con La Reini y Juli Poggio en el streaming de Telefe y también voy a hacer todo el contenido de redes del reality. Sigo en Olga, con mucha presencia en la mesa, que es un lugar en el que fui aprendiendo a estar y hoy me encanta. Además, voy a seguir con mis proyectos personales y mi canal de YouTube.

—¿Podés adelantar alguno de tus próximos invitados a pasar el día con vos?

—Lo único que puedo adelantar es que el formato sigue, vamos hacer dos más y vamos a cerrar el año con una persona increíble. De hecho, te cuento en exclusiva que cuando me ofrecieron hacer este formato en Olga, puse como condición hacer a esta persona (se ríe con picardía).

—¿Qué te pasa cuando entrevistás a personas que son muy famosas y de golpe te dicen: "Sí, ya sé quién sos"?

—Sí, me pasó con Lali, o cuando vi a Emilia (Mernes). La verdad es que perdí bastante el cholulaje. Cuando era chico era muy cholulo. Mi primera aparición en televisión fue a los tres años, cuando fui al "Chupetómetro" de Julián Weich para dejar el chupete, y en realidad yo no quería dejar el chupete; quería conocer a Julián. Hoy eso cambió un poco, pero me sirve no ser cholulo porque puedo hablarle a los famosos sin vergüenza, sin miedo. También me sirve muchísimo que me conozcan de ver algún video mío en TikTok. Por ejemplo, yo le digo: "Dale, Emilia, abrime la puerta", y bueno, te abren la puerta porque te conocen. Si no, creo que no me abrirían la puerta de su auto.

Quiero entrevistar a la China Suárez y ver qué hace todo un día".

Consultado sobre el famoso con el que sueña compartir un futuro "Un día con…", Valen no dudó: eligió a la China Suárez porque le interesa conocer "el lado B" de una de las figuras más polémicas del espectáculo argentino.

—¿Cuál fue el famoso que más te intimidó, si es que hubo alguno?

—Macri. Macri me intimida chicos. Pero no me intimida por nada malo, sino porque estás haciendo una nota a un expresidente y te da miedo. Y Emilia también, al principio me intimidaba. Yo decía: "Ay, Emilia me va a odiar". Y es un amor, la amo mucho.

—Después de Emilia y Macri, ¿con qué otra figura que genere debate o esto de amor/odio en el colectivo popular te gustaría entrevista o hacer Un día con...?

—Hay una persona que es una de mis metas. Es una persona bastante odiada o criticada, pero quiero conocer su lado B: la China Suárez. Quiero ver qué hace un día la China Suárez.

—¿Creés que podría darse? ¿Alguna vez reaccionó a alguno de tus videos?

—Para mí me conoce, pero nunca reaccionó a nada. Me parecería muy divertido verla en su día a día. Ver qué hace en su casa, cómo vive. Creo que sería un contenido muy interesante.

Lejos de obsesionarse con las redes, el influencer admite que, cuando las críticas lo afectan, prefiere alejarse de X. "Soy muy consciente de la intención con la que hago mi contenido", asegura durante la charla con GENTE.

—¿Cómo describirías tu presente?

—Feliz. Tengo un presente muy feliz, muy trabajado y muy enfocado en lo que quiero. Es un presente impensado. Lo soñé muchísimo, pero durante mucho tiempo me parecía muy difícil llegar a vivir de las redes, de mi trabajo.

—Quiero preguntarte por algo que inevitablemente llega con la popularidad: las críticas. ¿Cómo convivís con ellas o con el hate?

—Soy muy consciente de lo que hago y de la intención con la que hago mi contenido. Si una crítica viene desde un lugar donde no se tiene en cuenta esa intención, digo: "Bueno, yo no soy eso que me están diciendo. Claramente no pienso así". Trato de no creérmelo porque no es verdad. Y, si me afecta mucho, directamente no leo X. Hay veces que hasta me desinstalo la aplicación. Por suerte recibo mucho más amor que críticas en redes.

—Tu contenido y todo tu trabajo se lleva a cabo en la calle. ¿Te pasó de vivir alguna situación de hate?

—Mi trabajo es estar en la calle hablando con la gente. Uno podría pensar que puede ser bastante hostil por todo esto del hate que a veces llega, pero ahí te das cuenta de que no es verdad. La gente en la calle me saluda con mucho cariño y yo también los recibo así. Ahí entendés que una cosa es el hate en redes y otra muy distinta es la vida real.

—La calle es tu mejor termómetro.

—Por suerte tampoco tuve una funa tan grave ni hice algo tan terrible como para que realmente exista un rechazo de ese nivel.

"Tienen algo mágico", asegura sobre los adultos mayores. Para Valen, son las personas que más historias tienen para contar y las que menos vergüenza sienten frente a una cámara.

—Cuando editás un video, ¿pensás en eso? ¿En si algo puede generar polémica o cancelación?

—Mientras grabo, no. Quizás sí durante la edición. Obviamente grabás durante tres horas y puede aparecer alguna palabra o algo que no va. Ahí soy bastante precavido, pero tampoco hago un contenido extremadamente polémico. Todo lo que sale es bastante espontáneo. No hay una intención escondida detrás.

—Has creado como un personaje con cierta impunidad a la hora de entrevistar que muchos noteros deben envidiar...

—Mirá, yo por lo general hago notas en la calle con señoras, los famosos vinieron después, pero arranqué entrevistando personas mayores y mi comunidad o la gente que me sigue se ríe porque entiende el personaje y porque también desdramatiza.

—Siempre mencionás sobre este vínculo especial que tenés con las personas mayores.

—Las amo. Creo que tiene que ver con mi infancia. Como te comentaba antes, crecí muy rodeado de mi abuela, que era quien me cuidaba cuando era chico. También de mis tías, que se sentaban a chusmear y yo estaba ahí, escuchando todo. Además del hogar de ancianos que tuvimos en casa. Todo eso hizo que creciera rodeado de personas mayores de 60 años y siento que nos entendemos muy bien, a pesar de la diferencia de edad. También son las personas que más anécdotas cuentan y las que menos vergüenza tienen. Sin duda tienen algo mágico, creo que hay muchísimo para aprender de ellas.

—Te escuché decir que tenés un alma de señora en el cuerpo de un chico de 19, a raíz de todo lo que sabés de la farándula argentina, cosas que sucedieron cuando todavía no habías ni nacido. ¿De dónde nació esa pasión?

—Creo que tiene un poco que ver con la cultura gay y YouTube que me ayudó muchísimo. De hecho, hay cosas que ni sé cómo llegaron a mi vida. Por ejemplo, me hice muy fan del tango, empecé escuchando a Tita Merello y después descubrí las entrevistas que le hacía Antonio Carrizo en Los grandes. Son bárbaras. Ahí empecé a meterme en el mundo de las entrevistas y de la Argentina de antes. Después aparecieron todos esos móviles icónicos de Moria, las peleas, los momentos históricos de la televisión. Recuerdo que como estaba mucho tiempo en la computadora durante la pandemia, me ponía a buscar esos recortes y terminaba viendo horas y horas de entrevistas, peleas y programas viejos.

Voy a todos lados con mucha seguridad, soy como soy y no lo voy a cambiar por nadie".

Durante la charla con GENTE, Valen habla con naturalidad sobre su orientación sexual y destacó la importancia de que las nuevas generaciones puedan vivir su identidad con mayor libertad y sin prejuicios.

—Algo tuyo que es muy admirable, es que nunca intentaste esconder quién sos. Siempre fuiste muy auténtico y nunca sentiste la necesidad de disimular nada. Para cualquier persona de la comunidad LGBTQ+ eso no siempre es fácil. ¿Cómo viviste ese proceso?

—Creo que en la escuela encontré mucha libertad para ser yo. Siempre fui igual que en las notas. Esa personalidad que se ve hoy es la misma que tenía de chico. Por suerte nunca me pasó que alguien me parara en la calle para agredirme por ser quien soy. Yo voy a todos lados con mucha seguridad, soy como soy y no lo voy a cambiar por nadie. Creo que esa seguridad también hace que la gente no se anime a decirte ciertas cosas. Y, si alguna vez pasa, bueno... saco el barrio de adentro (se ríe).

—Mencionaste que fuiste muy libre en la escuela. ¿Nunca viviste situaciones de bullying?

—No. La verdad es que nunca recibí bullying de parte de mis compañeros. De hecho, yo era el que descontrolaba el curso, mis compañeros se divertían conmigo (recuerda entre risas). Aunque, lo que sí recibía eran comentarios de algunas profesoras. Me acuerdo de una que me decía: "Vos sos igual al del audio del pan casero". O también cuando quería comprar unos caramelos con forma de corazón, que eran rosas, y me dijeron que no me los podían vender porque eran "de mujer" y yo era varón. Entonces es como que estas personas que, en teoría, tenían que cuidarte eran las que más me hacían esos comentarios.

—¿Y cómo reaccionabas?

—Era muy chico, en ese momento no me daba cuenta. Hoy, de grande, pienso: "¿Cómo una profesora me iba a decir eso?". O cómo no me iban a vender un caramelo porque era rosa, mirá que tampoco estamos hablando de hace cuarenta años. Eso sí me parece grave.

Soñé muchísimo el presente que tengo y creo que eso fue clave para hacerlo realidad".

"Como un soñador", así se define Valen Rizzuti. En diálogo con GENTE aseguró que la constancia y la convicción de que podía lograrlo fueron las claves para construir el presente que alguna vez solo imaginó.

—¿Cómo te describirías hoy?

—Como un soñador. Soñé muchísimo el presente que tengo y creo que eso fue clave para hacerlo realidad: saber que era posible. Yo no soy hijo de ningún famoso, nunca tuve plata como para acomodarme en ningún lado. Y, aun así, pude construir este presente. Todo empezó soñando.

—Un sueño que perseguiste.

—Totalmente, la constancia fue clave. Como comento antes, yo me escapaba del colegio para ir a grabar cosas o aparecer en algún lado en busca de ese momento de fama. La oportunidad nunca te va a tocar la puerta, siempre tenés que salir a buscarla. Pero también hay que saber que la oportunidad existe, que si la buscás por todos lados, en algún lugar la vas a encontrar.

—Quiero cerrar preguntando por tu plan b en la vida. ¿Te imaginaste por un instante haciendo otra cosa que no tenga que ver con lo que hacés hoy?

—Por fuera de los medios y de lo creativo, siendo muy sincero, me encantaría trabajar en Atención al cliente. Pero atención al cliente de verdad. No sé... en ANSES o en la Municipalidad de Monte Grande. Estaría tomando unos mates, comiendo unos bizcochitos y hablando con la gente todo el día. Siento que va mucho con mi personalidad: hablar con la gente, ponerme a chusmear y, si no quiero trabajar un rato, digo: "No tengo sistema" (se ríe junto a todo el equipo de GENTE).

Fotos: Chris Beliera
Filmmaker: Cande Petech

Dirección Creativa: Sebastián Vaca Mur
Asistente de producción: Roshi Solano
Estilismo: Ernie BA
Locación: Concepción Live
Marketing: Jecan WeCan
Agradecemos los looks a Ginebra y Adidas



 
 

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