A sus 24 años, Nicole Neumann protagonizó una boda que reunió romanticismo, naturaleza y una puesta en escena inspirada en otra época. La modelo se casó con Juan Ignacio “Nacho” Herrero, modelo y músico, ante 130 invitados en la exclusiva Estancia La Candelaria, ubicada en la localidad bonaerense de Lobos.
Las fotografías del archivo histórico de GENTE permiten volver a aquel casamiento, celebrado al pie de un imponente castillo de estilo francés. Arpas, caballos adornados con plumas blancas, trajes de época, bailes latinos y hasta un cortejo de perros formaron parte de una jornada que tuvo una identidad muy personal.

La ceremonia se realizó durante la tarde del domingo 20 de marzo, en la capilla de la estancia. Allí, frente a sus familiares y amigos más cercanos, la pareja intercambió promesas y selló una relación que había comenzado varios años antes.
Entre los presentes se encontraban Silvia y Pablo, padres del novio; Kurt y Claudia, abuelo y madre de Nicole; y el sacerdote Diego Pumará, de Vicente López. También tuvo un lugar protagónico Luna, una de las perras de la modelo.

El vestido que Nicole Neumann eligió para su primera boda
Nicole lució un diseño blanco de Verónica de la Canal, de inspiración romántica y con reminiscencias del siglo XIX. El vestido tenía un corset strapless muy ceñido, trabajado con bordados y encajes, además de una terminación irregular y delicada sobre el escote.
La espalda quedaba descubierta y el corset se ajustaba mediante un acordonado con cintas blancas. La parte inferior marcaba el gran contraste del diseño: una voluminosa falda confeccionada con numerosas capas de tul, corta por delante y extendida hacia atrás en una larga cola.

El estilismo se completó con guantes cortos de tul transparente decorados con pequeñas perlas, sandalias blancas con pedrería y una importante selección de joyas. Nicole llevó una gargantilla ancha, varios collares superpuestos y aros colgantes.
En lugar del clásico velo, optó por un peinado semirrecogido con extensiones rubias, mucho volumen en la parte superior y largos mechones sueltos. Nacho, por su parte, también vistió de blanco con una creación de la misma diseñadora, en sintonía con la estética de la celebración.

El particular papel de Luna durante la ceremonia
Uno de los momentos más recordados ocurrió durante el intercambio de alianzas. Las sortijas, confeccionadas en oro blanco, tenían grabadas en su interior la fecha del casamiento y las iniciales de los novios.
Los anillos llegaron hasta el altar sobre una pequeña almohadilla colocada en el lomo de Luna. Así, la mascota de Nicole se convirtió en una integrante más del cortejo y en una de las protagonistas de la ceremonia.

Terminada la celebración, Nicole y Nacho posaron para GENTE en la suite principal de La Candelaria. Fue la misma habitación que tiempo antes había recibido a Máxima Zorreguieta y Guillermo Alejandro de los Países Bajos, y el lugar elegido por los recién casados para pasar su noche de bodas.



















































