El horror y la esperanza se entrelazaron de la forma más dramática esta semana en un departamento del exclusivo fraccionamiento Grand Viure, ubicado en la zona Esmeralda de Atizapán de Zaragoza, Estado de México. Es que este martes 1 de septiembre, alrededor de las once y media de la noche, la Fiscalía
General del Estado irrumpió en el lugar tras recibir el reporte de un multihomicidio que dejó consternada a la opinión pública internacional.
En la escena, las autoridades hallaron sin vida a Jonathan Samuel Meléndez Ochoa, tecladista de la reconocida banda de música mexicana Camilo Séptimo, junto a su esposa Ana Paula, de 35 años, y su pequeña hija de apenas 3 años, todos brutalmente maniatados y con impactos de bala. También encontraron asesinada a una empleada del domicilio, de apenas 21 años.

Sin embargo, entre la atmósfera lúgubre y la devastación absoluta, los efectivos policiales protagonizaron un hallazgo que desafió a la tragedia: un niño de 6 años había sobrevivido al ataque homicida tras permanecer escondido debajo de la cama.
Las imágenes exclusivas difundidas del momento exacto del rescate muestran la tensión y el desconcierto de los uniformados al incursionar en la habitación a oscuras.
Las cámaras de seguridad y los registros audiovisuales del procedimiento captaron los diálogos urgentes y desesperados de los agentes al percatarse de la presencia del niño. En medio del operativo, la voz de uno de los oficiales retumbó con absoluta tensión al dar aviso a sus compañeros: "Tenemos un niño".
Acto seguido, los policías descubrieron que el pequeño se encontraba con vida a pesar de la masacre perpetrada a pocos metros suyo. Las primeras imágenes del menor rescatado debajo de la cama son impactantes.
Vale decir que el hallazgo resultó todavía más estremecedor por el tiempo que habría permanecido dentro de la propiedad. La reconstrucción publicada por El País indicó que el nene pasó más de tres horas en el departamento después del ataque, hasta la llegada de las autoridades.

El operativo permitió esclarecer rápidamente las horas posteriores gracias al análisis de las cámaras de seguridad del complejo residencial, que captaron los movimientos de los presuntos responsables, identificados como Gerardo y Diego Sebastián "N", este último socio de negocios del músico asesinado.
Según las investigaciones preliminares, el móvil del crimen habría estado motivado por diferencias financieras. Mientras la Justicia mexicana avanza en el procesamiento de los acusados, la imagen del pequeño rescatado tras ser encontrado escondido debajo de una cama permanece como el testimonio más puro de supervivencia en medio del horror absoluto.
Dos detenidos y una investigación que sigue abierta
Horas después del descubrimiento de la masacre y tras el arresto de Diego Sebastián "N" y Gerardo "N" por su presunta participación en el multihomicidio, se supo que uno de ellos mantenía una relación comercial con Honas y que esa cercanía habría sido clave para poder ingresar al complejo residencial.
Una cámara de seguridad del edificio habría registrado la llegada de uno de los sospechosos. Además, el acompañante que conducía el vehículo habría dejado registrada su licencia en el acceso al fraccionamiento, un elemento que resultó relevante para reconstruir sus movimientos y avanzar en su localización.

La detención de los sospechosos, en tanto, se concretó gracias a un operativo coordinado entre autoridades del Estado de México, Ciudad de México y organismos federales. El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, destacó que los dos sospechosos pudieron ser ubicados en menos de 12 horas.
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