A más de cinco años de la desaparición de Guadalupe Belén Lucero, el caso que mantiene en vilo a San Luis volvió a quedar atravesado por una fuerte novedad judicial. Roque Lucero, abuelo paterno de la nena, fue detenido este domingo por una denuncia de presunto abuso sexual contra una menor de edad.
Se trata de una investigación independiente de la causa que intenta determinar qué ocurrió con Guadalupe, quien tenía cinco años cuando fue vista por última vez el 14 de junio de 2021.
La denuncia que derivó ahora en la detención de Lucero fue presentada durante 2025. Según la información difundida por El Chorrillero y recogida por distintos medios nacionales, este lunes está previsto que el hombre sea trasladado a una audiencia de formulación de cargos.

Hasta el momento se mantienen bajo reserva datos centrales del nuevo expediente, entre ellos la edad de la presunta víctima, las circunstancias del hecho denunciado y la calificación legal que impulsará la Fiscalía.
Los antecedentes judiciales del abuelo de Guadalupe Lucero
La detención ocurre meses después de que Roque Lucero quedara imputado en otra investigación por presunto abuso sexual. Ese expediente comenzó a partir de una denuncia realizada en noviembre de 2024.
La presunta víctima es una joven con discapacidad que era menor de edad al momento del hecho denunciado. El pasado 20 de abril, la Justicia le formuló cargos a Lucero por abuso sexual gravemente ultrajante y, en el marco de la investigación, se realizó una Cámara Gesell.
En aquella oportunidad, el abuelo de Guadalupe no quedó detenido. La querella había solicitado medidas restrictivas frente a posibles riesgos procesales, como la prohibición de abandonar San Luis y presentaciones periódicas para acreditar su permanencia en la provincia.

Además, existe una tercera denuncia relacionada con un hecho ocurrido en 2016, aunque, de acuerdo con la información conocida hasta ahora, esa investigación no registró avances significativos.
Por qué su situación repercutió en la búsqueda de Guadalupe
La imputación conocida en abril provocó una inmediata reacción de Yamila Cialone, mamá de Guadalupe, y Silvia Domínguez, su abuela materna. Ambas acudieron a la Justicia Federal para solicitar que se revisaran las medidas tomadas respecto de Roque Lucero dentro de la investigación por la desaparición.
El pedido no implicó atribuirle responsabilidad por lo ocurrido con la pequeña. La familia materna reclamó que los antecedentes y denuncias fueran analizados para determinar si podían aportar elementos a una línea investigativa.
“Cuando tu hija está desaparecida, no se cubre a nadie. No se duda. No se mira para otro lado. Se investiga todo. A todos”, había expresado Cialone al conocerse aquella imputación.

Desde el entorno de Eric Lucero, padre de Guadalupe, en cambio, rechazaron que las denuncias contra Roque pudieran vincularse con la desaparición. Su abogado, Héctor Zavala Agüero, sostuvo que el hombre ya había sido investigado exhaustivamente y que se realizaron allanamientos y diferentes medidas para establecer dónde se encontraba el día en que desapareció su nieta.
La desaparición de Guadalupe Lucero y cinco años sin respuestas
Guadalupe tenía cinco años cuando desapareció el 14 de junio de 2021. Aquella tarde estaba en una reunión familiar en el barrio 544 Viviendas, en la ciudad de San Luis, y fue vista por última vez cerca de las 19.20 mientras jugaba con otros chicos.
Desde entonces se realizaron rastrillajes, allanamientos, análisis de cámaras, intervenciones telefónicas y numerosas pericias, pero su paradero continúa siendo un misterio.
En mayo de este año, el Ministerio de Seguridad Nacional elevó a $20 millones la recompensa para quienes brinden información útil que permita encontrarla. También se actualizó su imagen de búsqueda mediante una proyección digital de cómo se vería actualmente.




















































