Hay amistades que nacen con una conversación. Otras, con una casualidad. La de Momi Giardina y Santi Talledo parece haber empezado mucho antes de que ellos mismos pudieran explicarlo. Hay algo en la manera en que se miran, se interrumpen, completan las frases del otro y estallan en una carcajada por un código que nadie más que ellos entiende que hace pensar que se conocen desde siempre.
La dupla fue protagonista de una producción de fotos y grabación especial de GENTE por el Día del Amigo y no faltaron las risas. Tampoco los comentarios por lo bajo ni las miradas cómplices. Si algo quedó claro desde el primer minuto es que no necesitan hablar para entenderse. Se leen el pensamiento. Se pisan los remates. Se desafían como dos hermanos que conocen exactamente hasta dónde puede llegar el otro. "¿No se enteraron que estamos peleados?", bromea Momi antes de comenzar.
La jornada avanza pareciéndose mucho más a una función de stand up improvisada que a una entrevista. Por momentos olvidan por completo las cámaras y el estudio se transforma en el living de una casa donde todo está permitido: revivir anécdotas, exagerar historias, hacer referencias imposibles de explicar y volver a reír hasta que duela la panza.

Pero, detrás de ese humor permanente, aparece una historia mucho más profunda. La de dos personas que encontraron refugio una en la otra y que aprendieron a acompañarse tanto en los momentos de celebración como en los más difíciles.
La última consigna será, quizás, la que logre hacerlos bajar la guardia. "Mirándose a los ojos, algo que quieran agradecerle al otro". Santi hablará primero. Momi lo escuchará en silencio. Cuando terminen, ya no hará falta ninguna otra pregunta. El abrazo que cerrará la producción terminará diciendo mucho más que cualquier respuesta.
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Su amistad nació en el detrás de escena y terminó convirtiéndose en una de esas conexiones que traspasan cualquier pantalla. Con el paso de los años, lo que empezó como una dupla de trabajo se transformó en un vínculo inseparable, construido a base de humor, proyectos compartidos y una complicidad que se volvió una marca registrada. En Luzu TV, donde ambos forman parte de Nadie Dice Nada, esa química que tienen fuera de cámara encontró también un espacio para crecer frente al público.
Pero la historia no quedó limitada al streaming. Momi y Santi han compartido escenarios, viajes y desafíos profesionales que fueron fortaleciendo una relación que hoy describen como mucho más cercana a una familia elegida que a una simple amistad. Entre obras, giras y nuevos proyectos, acumularon recuerdos que todavía hoy los hacen reír y que forman parte de una colección de momentos juntos.
Antes de llegar a las emociones, habrá espacio para las bromas. De hecho, la entrevista empezará exactamente como transcurrirá el resto de la jornada: interrumpiéndose, riéndose del otro y convirtiendo cualquier pregunta en un nuevo chiste interno.

"Hola, soy Santi Talledo", lanza ella entre risas. "Yo soy Momi Giardina", tira él.
Y agrega: "Ah, esto es una entrevista cruzada, así que nos vamos a espadear. ¡Tin, tin! ¿Quién arranca?".
Momi toma el timón con una pregunta que, lejos de incomodar, abre la puerta a una anécdota reciente. "¿Recordás algún momento en el que tuviste ganas de matarme o un momento "amigo, date cuenta"?"
—Santi: Bueno, yo tengo varios "amiga, date cuenta" tuyos.
—Momi: Hace poquito, en el viaje a Miami para un programa de Marley. Él como que se había ido medio con las jodas, no paraba, no paraba... Lo agarré aparte y le dije: "Escuchame una cosa, bancame. Dejá de matarme". Con Marley se pasaron de rosca. Le dije: "Gorda, poneme un poquito el freno".
—Santi: Con Marley nos pasamos.. Ese día me quiso matar. Es verdad.

Con la dinámica ya instalada: uno empieza una historia y el otro la termina. Ninguno espera que el otro finalice una idea. Cuando llega el turno de Santi, decide poner a prueba la sinceridad de su amiga.
—Santi: ¿Cuáles son las tres cosas que no tenés que hacer para ser mi amigo o amiga?
Momi responde casi sin pensar. "Para mí, ser una persona presumida". "Porque para eso estoy yo", dispara él entre risas. "Una diva contra otra diva es imposible. Mucha pelea de egos", remata ella.
Después, agrega otra condición. "Una persona poco alegre... aburrida también". Santi coincide enseguida. Pero hay un tercer punto que los encuentra completamente de acuerdo. "Hay algo que creo que a vos tampoco te gusta, que tampoco aceptarías y por eso somos tan amigos y hermanos... la mentira", desliza Momi. Y Santi le da la razón sentenciando: "Una persona mentirosa no queremos. Afuera".
Celebrar las buenas: la clave que sostiene su amistad
Si hay una idea que aparece una y otra vez durante la charla es la admiración mutua. Ninguno habla de competencia. Todo lo contrario: ambos celebran los logros del otro como si fueran propios. Santi es quien abre ese capítulo con una pregunta sencilla.
—Santi: ¿Qué logro mío festejaste como propio?
Momi apenas alcanza a responder con un "Ufff..." antes de emocionarse, entre risas nerviosas. "Millones. Desde el día que te conocí, cada logro tuyo lo festejé como propio. Sos de esas personas que no puedo dejar de admirar ni un segundo. Tengo una admiración enorme por vos".
Hace una pausa y enseguida menciona uno de los momentos que más orgullo le generó. "El broche de oro es la serie que escribiste. Me... No puedo ni hablar. Pero vos sabés, porque te lo digo todos los días". A lo que Santi le responde: "Te amo... Creo que hicimos muy juntos ese camino de lograr cosas".
Y da paso a una anécdota que trae Momi a la charla: "Todos los días hablamos y es: 'Amiga, estás increíble en la serie'. 'No, amigo, pero mirá todo el camino que hiciste vos'. Nos acordamos de cuándo arrancamos con tu obra. Es como que siempre estuvimos floreciendo juntos".

La emoción todavía está a flor de piel cuando ella le devuelve una de las preguntas más importantes de la entrevista.
—Momi: ¿Por qué nuestra amistad funciona?
Santi se toma unos segundos antes de responder, y expresa: "Porque ya ni siquiera somos una dupla. Somos familia", dice con naturalidad cuando intenta explicar por qué cree que el vínculo funciona.
Momi asiente enseguida y agrega: "Para mí funciona por la incondicionalidad. Siento que somos personas que estamos en cualquier momento, pase lo que pase. En las buenas, en las malas... Creo que es algo que ya trasciende. Somos de verdad como hermanos. Entonces ya es familia".
Y sigue con una reflexión que sorprende incluso a Santi. "También está esto de celebrar el bienestar del otro. Eso es mucho más difícil. Sabemos que si me pasa algo malo vas a estar, pero saber que un amigo celebra lo bueno...".
Él completa la idea: "Es muy difícil estar en las buenas también". Y ella suma: "Es más difícil que estar en las malas. Porque en las malas el otro, de alguna manera, se pone en un lugar de superioridad de alguna manera. En cambio, en las buenas... ojo con las buenas", advierte.

"No hace falta decirlo con palabras"
Si hay algo que distingue a Momi y Santi es el humor. Basta con verlos unos minutos juntos para entender que gran parte de su amistad está construida sobre chistes internos que crecen hasta el absurdo. Por eso, cuando llega la pregunta sobre el lugar que ocupa el humor en el vínculo, la respuesta termina siendo casi una demostración en vivo.
—Santi: ¿Qué rol ocupa el humor en nuestra amistad? ¿Qué cosa mía te saca una sonrisa?
Momi se ríe antes de contestar. "Hoy nada... porque estamos en un momento de bache con el humor. Esto es real", bromea. Y Santi sigue el juego: "Ya lo dimos todo. Somos dos viejas cansadas".
La humorista sale a justificar: "Ya nos conocemos a la perfección. Es cierto que cuando nos toca hacer algo juntos, como ahora, hay una química que es irrompible".

Ahora, poniéndole un tono más serio, Talledo explica esa complicidad: "Cuando estamos juntos siento que hay algo que no hace falta ni decirlo con palabras. Nos reímos mucho. Pero, en el programa ya somos como dos tías cansadas". Giardina desliza: "Pero seguimos siendo muy de agarrar un chiste chiquito y hacerlo crecer. Empezamos con una pavada y no paramos más".
Mar del Plata y un viaje que Momi y Santi atesoran como el inicio de todo
Las preguntas continúan y, esta vez, Momi le pregunta: "Si tuvieras que elegir un recuerdo nuestro para graficar el vínculo que tenemos, ¿cuál sería?".
Santi tarda apenas unos segundos, cuando le llega una escena a la mente y la comparte frente a cámara: "No sé por qué... porque son millones. Pero ahora se me viene el viaje a Mar del Plata, con los Estrella de Mar". Ella ríe apenas escucha el destino.
Entonces, él cuenta: "Siento que toda la movida de tu obra en Mar del Plata fue como nuestra primera gira de algo que hacíamos juntos". Y Momi sigue: "Fue tremendo. El departamento que nos habían dado, donde vos no entrabas en la cama... ¡Y tenía pulgas!". Pero rápidamente rescatan: "Pero éramos muy felices. Lo tengo como el recuerdo de cuando recién empezábamos a hacer algo juntos. Nos poníamos las batas y salíamos. Jugábamos todo el tiempo. Fue un viaje muy lindo. Creo que fue nuestra primera nominación por algo que habíamos hecho juntos. En ese hotel descorchamos un champagne...", relata.
Pero Momi todavía guarda otra escena muy especial. "Y para mí hay otro momento nuestro: los dos adentro del auto, en la puerta de mi casa, llorando de la risa. Inolvidable"

Momi: "Mi casa siempre va a ser tu casa"
Detrás de los recuerdos aparece una de las mayores demostraciones de confianza entre ambos: el tiempo que Santi vivió en la casa de Momi. "¿Por qué decidiste abrirme las puertas de tu casa cuando lo necesité?", le pregunta él.
Ella responde entre bromas. "Algo de lo que hoy me arrepiento...". Los dos explotan en carcajadas. Pero enseguida cambia el tono y llegan las emociones. "Amigo, una y mil veces más. La cantidad de veces que sea. Una y mil veces más, estés donde estés. Sí te pasaría una tarifa..." (risas).
Y después llega la reflexión: "Hay algo que me pasa. Convivir con vos ya era una necesidad". Lo que le da espacio a Santi para contar: "Además, en ese momento hacíamos el programa de noche. Estábamos todo el día juntos. Volvíamos y seguíamos hablando en tu casa". Con añoranza, Momi recuerda: "Yo me tiraba en tu cama... Y a veces te metías en el medio de Seba", agrega.
"Fuiste mi rescate": la amistad que estuvo en los momentos más difíciles
Después de las risas y los recuerdos que sólo ellos pueden entender, la charla toma un tono más íntimo. Porque si algo queda claro durante la entrevista es que la amistad entre Momi Giardina y Santi Talledo no se construyó únicamente en los escenarios, los proyectos compartidos o los momentos de alegría. También se hizo fuerte en las etapas donde uno necesitó que el otro simplemente estuviera.
La pregunta llega de parte de Momi. "¿Sentís que fui tu contención en momentos difíciles?". Santi asiente rápidamente: "Sí. Sí, sí. Mi contención y un poco mi salvación también".

Hace una pausa y busca las palabras precisas. "Siento que eso es lo lindo de nuestra amistad. Creo que lo hemos tenido los dos, en momentos en los que necesitamos un sostén y alguien que te diga: "Che, acá estoy", como para levantarse y seguir. Somos ese sostén siempre". Y enseguida reconoce algo que los dos comparten: "Por suerte últimamente son cosas positivas, lindas y logros, pero también hemos estado en momentos tocando el fondo del mar".
"El fondo del mar siempre. Ahí estaremos siempre", responde Momi con una sonrisa.
El aprendizaje que se dejaron: amor propio, disfrutar y aprender a soltar
La charla sigue con una de las preguntas más personales de toda la entrevista. "¿Cuál es el mayor aprendizaje que te dejé?", pregunta Santi. Momi no titubea: "El amor propio". La respuesta emociona a su amigo: "Ay, qué lindo, amiga".
Ella insiste emocionada, con un nudo en la garganta: "No, pero es verdad. Sos una de las personas que me enseñaste a que me quiera". Y él retruca: "Era imposible que vos no te quisieras. Con la persona que sos... el mundo amándote y vos tenías que amarte a vos misma para eso".
Cuando llega el turno de Santi de preguntar, la respuesta de Momi apunta hacia otro lado: la capacidad de disfrutar. "El aprendizaje que vos me dejaste a mí es aprender a disfrutar más las cosas. Siento que tenés una personalidad que yo veo demasiado admirable. Algo que siempre intenté contagiarme de vos, es eso de que las cosas no tienen tanto peso. Que nada es tan malo como parece y siento que es algo que viene con vos y te lo tomás más liviano. Desde que te conocí, he podido disfrutar más todo y entender que las cosas malas también pasan y no tienen tanto peso".
Momi asiente y lo resume en una frase: "Ni nada es tan malo ni nada es tan bueno"
"Mi kinesiólogo del alma": la primera imagen que aparece cuando piensan en el otro
La pregunta parece simple, pero termina revelando mucho. "¿Cuál es la primera imagen que se te viene a la cabeza cuando pensás en mí?, le dice Santi.
Momi sonríe antes de responder. "Yo siempre que pienso en vos, literal, es la escena nuestra dentro del auto. Agarrarnos de la mano y llorar de la risa, con dolor de panza". Pero no se queda solamente con ese recuerdo: "Y también, si estoy mal, sé que sos una persona que de alguna manera te veo y sos como mi kinesiólogo del alma. Me acomodás y me sabés poner en eje".
Santi se emociona. "Qué lindo. Te amo". Y eso resume mucho de lo que ambos vienen contando: no sólo son compañeros de aventuras, también son el cable a tierra cuando todo alrededor parece caos.

La última gran pregunta antes del cierre busca ponerle una fecha a algo que quizás empezó mucho antes. "¿Cuál fue el momento en el que sentiste que pasamos a ser familia?". Santi responde: "Siento que cuando conocí a Juli, a Diego (Castro) y a todos. Se armaba esa cosa de familia. El momento en que te conocí en tu departamento anterior, ya había algo. Nos juntábamos a comer, Pupi cocinaba o iba yo, nos quedábamos con Juli toda la tarde. Ese comedor ya era familia. Era entrar, tener las llaves... como una cosa muy de familia".
Y entonces revela algo todavía más profundo. "Es muy loco porque me pasó desde que te conocí. El otro día puse el video de cuando nos habíamos conocido, ese TikTok que no nos salía, y ya había algo. Era como: 'A esta persona la conozco de otra vida o esta persona va a estar en mi vida para siempre'. Apenas te conocí, ya estaba eso".
"No sé qué sería de mi vida sin vos": el agradecimiento que termina en abrazo
Después de recorrer recuerdos, viajes, chistes internos y momentos difíciles, llega la última consigna. La que cambia por completo el clima del estudio. Ya no hay una pregunta para responder. Ya no hay una anécdota para recordar. Sólo tienen que mirarse a los ojos y decirse algo que quieran agradecerle al otro.
Momi toma la palabra primero. Por un instante, el humor que había atravesado toda la entrevista queda en pausa. "Te quiero agradecer por todos estos años que hemos vivido juntos. Gracias por aparecer en mi vida. Te lo digo siempre, pero sos la persona más importante que tengo. Te amo. No sé qué sería de mi vida sin vos. Nunca puedo ni pensarlo. Porque hacés mucho más feliz, lo que pasa y lo que tengo. Sos familia y voy a estar con vos toda la vida, toda la eternidad".
Momi lo escucha con los ojos llenos de emoción. Llega a responderle al borde de las lágrimas y con la misma sinceridad. Respira profundo y empieza: "Gracias por rescatarme, porque fuiste y sos siempre esa persona de rescate y de bienestar".
Después habla de algo que, quizás, resume mejor que cualquier otra frase el lugar que ocupa Santi en su vida. "Gracias por la felicidad que me transmitís, gracias por hacerme confiar en mí. Y de alguna manera sos una persona que a veces te pongo en un rol medio de papá, como que necesito tu aprobación para ciertas cosas. Así que no me sueltes la mano".
—Santi: Te amo, amiga.
—Momi: Te amo.
Y llega el abrazo. Ese que no necesitó ninguna indicación más para despedir la jornada y apagar las cámaras.
Fotos: Rocío Bustos
Video: Cande Casares
Dirección de arte y tapa: Roshi Solano
Producción: Ernie BA
Redes sociales: Bárbara Bustos
Maquilló: Lore Navarrine @lorenavarrine.makeup
Peinó: Mauro de Brito con Loreal pro @mauromaxdebrito
Estilismo: Maru Venancio @maruvenancio
Agradecimientos: Lacoste, Swarovski @swarovski_argentina , Gianni di Paolo @gianni__dipaolo , @ohlalanails_beauty
Catering: @de.copetin

