Cuando llega la noche y no hay demasiado tiempo para cocinar, las recetas que se preparan en una sola sartén pueden ser grandes aliadas. Estas quesadillas combinan tortillas finas con pollo, verduras salteadas y bastante queso, logrando un plato completo que se arma en pocos pasos.
El relleno puede hacerse con pechuga cocida especialmente para la receta o con pollo que haya quedado de otra comida, por lo que también es una alternativa para aprovechar sobras. La cebolla y el morrón aportan sabor y textura, mientras que la mozzarella se derrite durante la cocción y une todos los ingredientes.
Además, es una preparación muy versátil: se puede servir sola, acompañar con una ensalada fresca o sumar distintas salsas para llevar a la mesa. La clave está en cocinarla a fuego medio para conseguir una tortilla bien crocante sin que el interior pierda su cremosidad.
Ingredientes
Para 4 porciones:
- 8 tortillas de trigo
- 400 g de pechuga de pollo
- 250 g de mozzarella
- 1 cebolla
- ½ morrón rojo
- ½ morrón verde, opcional
- 1 cucharada de aceite
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- ½ cucharadita de comino, opcional
- Sal, a gusto
- Pimienta, a gusto
- Orégano, a gusto
- Perejil o cilantro, opcional
Paso a paso
- Cortar la pechuga de pollo en tiras o cubos pequeños.
- Calentar una sartén amplia con una cucharada de aceite y cocinar el pollo a fuego medio-alto hasta que comience a dorarse.
- Agregar la cebolla cortada en pluma y los morrones en tiras finas.
- Condimentar con sal, pimienta, pimentón y, si se desea, una pizca de comino.
- Cocinar durante 6 a 8 minutos, revolviendo cada tanto, hasta que las verduras estén tiernas y el pollo completamente cocido.
- Retirar la preparación de la sartén y reservar.
- Limpiar ligeramente la sartén y volver a llevarla a fuego medio.
- Colocar una tortilla y distribuir sobre una mitad una capa de mozzarella rallada o cortada en trozos.
- Agregar una porción del relleno de pollo y terminar con un poco más de queso.
- Doblar la tortilla por la mitad y presionar suavemente con una espátula.
- Cocinar durante 2 o 3 minutos de cada lado, hasta que la superficie quede dorada y el queso se haya fundido.
- Repetir el procedimiento con el resto de las tortillas.
- Cortar cada quesadilla en dos o tres porciones y servir inmediatamente.
Tips para que queden bien crocantes
Conviene no llenar demasiado las tortillas. Un exceso de relleno puede hacer que resulte difícil darlas vuelta y que parte de los ingredientes se escape durante la cocción.
La sartén debe estar caliente, pero no al máximo. Un fuego medio permite que la tortilla se dore al mismo tiempo que el queso se funde.
Para conseguir una superficie todavía más crocante, se puede pincelar cada tortilla con unas gotas de aceite antes de colocarla en la sartén.
Si se utiliza pollo cocido que quedó de otra preparación, alcanza con saltear primero las verduras y sumar la carne desmenuzada durante los últimos minutos para calentarla.
El relleno admite muchas variantes: se pueden incorporar choclo, tomate, champiñones, panceta o porotos negros, mientras que la mozzarella puede reemplazarse por queso cremoso o cheddar.
Para acompañarlas, funcionan muy bien una salsa de tomate fresca, guacamole, queso crema condimentado o simplemente una ensalada de hojas verdes.




















































