Pamela Pombo habló públicamente después de denunciar a su exmarido, el ex Puma Patricio Albacete, y describió una situación que, según su propio testimonio, la dejó viviendo con miedo, sin dormir bien y sintiendo que su vida había entrado en un estado permanente de alerta. La exvedette y personal trainer contó que dejó la casa “hace tres días”, que las discusiones con su ex venían desde hacía meses y que la violencia fue escalando hasta llevarla a un punto límite. “Yo pensé que me moría”, dijo al aire del programa SQP (América TV), en la frase más fuerte de una entrevista que convirtió su denuncia en uno de los temas policiales del día.
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El relato de Pombo apareció después de que en televisión se difundieran videos aportados por ella misma como parte del material que decidió hacer público para acompañar su denuncia. A partir de ahí, distintos medios coincidieron en que la presentación judicial quedó encuadrada públicamente como una acusación gravísima. Lo que Pamela puso en palabras fue una experiencia de violencia que, según dijo, venía soportando desde hacía tiempo y que terminó por desbordarla.
Uno de los puntos más sensibles de su testimonio fue la explicación de por qué no había logrado cortar antes el vínculo. Lejos de la pregunta fácil, Pombo describió una trama emocional más compleja: habló del miedo, de la frustración, de las ganas de sostener la relación y de la expectativa de que las cosas pudieran cambiar. También contó que hicieron terapia de pareja y que intentó poner todo de sí para que la historia no terminara así. “No me separé antes por miedo, las ganas de mantener la relación”, dijo, y agregó que hubo momentos en los que ya no podía más y que la situación “daba miedo”.
En esa misma línea, la exvedette detalló que la violencia —según su reconstrucción— empezó a hacerse más evidente poco tiempo después del casamiento. Las notas que siguieron el caso ubican el inicio del deterioro entre agosto y septiembre de 2024, apenas unos meses después de la boda que habían celebrado en junio de ese año. Ese dato le da a su testimonio un peso extra: la historia que hacia afuera había aparecido como una relación intensa y de alta exposición, por dentro, según ella, ya venía mostrando señales de un conflicto cada vez más grave.
Cuando habló del origen de muchas discusiones, Pombo señaló un patrón repetido. Según explicó, la mayoría de los episodios comenzaban con reclamos por supuestas infidelidades de él y con respuestas que la hacían sentir desacreditada, tratada de “loca” o de alguien que estaba inventando. En ese contexto, también contó que muchas veces intentaba retirarse de la escena o cortar la discusión, pero que no siempre podía hacerlo. De hecho, una de las frases que más repercusión tuvo fue justamente esa: “Le decía ‘me quiero ir’, pero no me dejaba”.
El testimonio también dejó ver el efecto acumulado que, según su relato, le produjo esa dinámica. Pamela dijo que hace siete meses vivía “en alerta”, que no estaba comiendo bien y que no lograba dormir con normalidad. En ese sentido, se informó que la Justicia ya dictó una medida cautelar de restricción y que ella cuenta con botón antipánico, mientras transita este momento acompañada por su entorno más cercano.
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