Horror en el “Gran Hermano” de Serbia: un participante intentó ahorcar a una compañera y tuvo que entrar seguridad – GENTE Online
 

Horror en el “Gran Hermano” de Serbia: un participante intentó ahorcar a una compañera y tuvo que entrar seguridad

Ocurrió en Elita 9, un reality serbio de convivencia tipo Big Brother: una discusión entre Asmin Durdžić y Maja Marinković escaló a un episodio de violencia física que quedó registrado por las cámaras.
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La escena duró segundos, pero fue suficiente para encender alarmas dentro y fuera del set. En plena transmisión de este martes del reality serbio Elita 9 —un formato de convivencia similar a Gran Hermano— un participante, identificado como Asmin Durdžić, tomó del cuello a su compañera Maja Marinković durante una discusión que se fue de control. La secuencia quedó registrada por las cámaras del programa y obligó a que intervinieran integrantes de seguridad y otros concursantes para frenar la agresión.

El momento en el que un participante del "Gran Hermano" de Serbia ahorcó a una compañera del reality.

El conflicto estalló dentro de la llamada “Casa Blanca” (Bela kuća), un espacio central del reality, y escaló de los gritos al forcejeo. En los recortes que se viralizaron, se ve el momento en que él se abalanza y la sujeta del cuello, mientras quienes estaban cerca se acercan a separarlos. La viralización disparó una ola de repudio y reabrió un debate repetido en torno a estos formatos: qué hace la producción cuando la “tensión televisiva” cruza la frontera de la violencia.

En Serbia, el episodio fue cubierto por portales locales especializados en el seguimiento del reality y por medios masivos. Allí se lo enmarca como parte de una relación “turbulenta” dentro de la competencia, con discusiones previas que ya habían requerido intervención. Tras el incidente, el participante quedó retenido y luego recuperó la libertad, mientras se mantenía la tensión dentro del encierro. Otros versiones señalaron que terminó “detrás de las rejas” -en el marco de la lógica interna del show- y que fue liberado a la mañana siguiente.

Elita 9, además, no aparece de la nada: distintas notas recuerdan que es la continuación del histórico y polémico Zadruga, emitido por Pink TV, que se consolidó como un “tanque” regional con cámaras 24/7, convivencia prolongada, nominaciones y expulsiones. De hecho, el programa arrastra críticas por su estilo —muchas veces sostenido en peleas, humillaciones y escándalos— y que incluso llegó a ser cuestionado socialmente por el efecto de la violencia en pantalla. En ese contexto, lo que pasó ahora no solo se leyó como un incidente aislado, sino como un síntoma de un formato que vive al límite.

Lo más inquietante del episodio es lo que exhibe: la violencia no ocurrió “fuera de campo” ni en un corte publicitario. Ocurrió en un ambiente diseñado para la exposición constante, donde los conflictos se convierten en contenido y las reacciones se miden en clips y tendencias. Por eso, cuando el forcejeo se volvió amenaza, el ingreso de seguridad funcionó como una línea roja: una confirmación de que la producción tuvo que cambiar el rol —de observadora a interventora— para evitar un desenlace peor.

La repercusión fue inmediata. El video viajó de Serbia al resto del mundo en cuestión de horas y se instaló en redes y portales con titulares que lo compararon con Gran Hermano por la similitud del formato.



 
 

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