El mundo del espectáculo despidió a Luis Brandoni en una ceremonia íntima y cargada de emoción en el Cementerio de la Chacarita. Familiares, amigos, colegas y admiradores se acercaron para darle el último adiós al actor, cuyos restos descansarán en el tradicional Panteón de Actores. Pero en medio del dolor colectivo, todas las miradas se posaron en Saula Benavente, su pareja durante los últimos trece años, quien protagonizó algunas de las postales más conmovedoras de la jornada.
El responso comenzó a las 11.15 en la capilla del cementerio, encabezado por el padre Alejandro, en un clima de profundo recogimiento. Luego, el cortejo avanzó hacia el Panteón de Actores, donde descansan grandes figuras de la cultura nacional. Allí, entre abrazos, silencios y gestos de respeto, se vivieron escenas de gran sensibilidad.

Fotos: RS Fotos.
Saula, siempre fiel a su perfil bajo, evitó cualquier tipo de exposición, pero su dolor fue imposible de ocultar. Vestida de negro y con anteojos oscuros, se la vio visiblemente conmovida, recibiendo el cariño de quienes se acercaban a acompañarla. En una de las imágenes más impactantes, se la observa abrazando con fuerza a uno de los presentes.

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En otras postales, la directora aparece en silencio, con la mirada perdida y el rostro atravesado por la tristeza, mientras se desarrolla la ceremonia. Su presencia, discreta pero central, dejó en evidencia el lugar que ocupó en la vida de Brandoni: el de compañera, sostén y testigo de sus últimos años.
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A lo largo de la despedida también dijeron presente reconocidas figuras del ambiente artístico como Guillermo Francella, Gabriel Goity, Marcelo De Bellis, Fernando Bravo y Soledad Silveyra, quienes acompañaron a la familia en este difícil momento y rindieron homenaje a una de las figuras más queridas de la escena nacional.

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La historia de amor de Luis Brandoni y Saula Benavente
La relación entre Luis Brandoni y Saula Benavente se construyó durante más de trece años con una dinámica tan sólida como atípica. Desde el inicio, eligieron un “modo noviazgo” sin convivencia: cada uno mantuvo su casa, sus rutinas y su independencia, una decisión que, lejos de debilitarlos, fortaleció el vínculo.
Se conocieron en 2013, durante el cumpleaños del director Claudio Segovia, en un encuentro casi casual que rápidamente se transformó en una conexión profunda. A pesar de la diferencia de edad de 33 años, ambos coincidieron en que ese aspecto nunca fue un obstáculo. “Con Luis armamos un vínculo muy lindo, en el cual la edad no es tema”, llegó a decir Saula.

Unidos por el amor al arte —ella, directora y guionista; él, una figura central del teatro, el cine y la televisión—, construyeron una relación basada en la admiración mutua, el respeto y la libertad. Él vivía en Retiro, ella en Palermo, y se organizaban para verse durante la semana y compartir más tiempo los fines de semana. Lejos de la exposición mediática, la pareja eligió siempre la intimidad.

