La despedida de Luis Brandoni comenzó este lunes 20 de abril al mediodía con un homenaje abierto en la Legislatura Porteña, donde se organizó un velatorio extendido que rápidamente llamó la atención. La duración —alrededor de 12 horas— no respondió a un criterio formal, sino a una decisión tomada por su círculo más íntimo.
El encargado de dar detalles fue el productor teatral Carlos Rottemberg, amigo cercano del actor y uno de los responsables de la organización. Según explicó, cada punto del velatorio fue definido en diálogo con sus hijas, Florencia y Micaela, y con su pareja, Saula Benavente, quienes buscaron respetar una característica muy propia del actor.

“Hoy estaremos aquí en la Legislatura hasta las 22 horas. Beto era chapado a la antigua y cada vez que le tocaba despedir a un amigo, se quejaba del poco tiempo que le daban. Decía que tenían que ser más largos, por eso las hijas dijeron que iban a estar mínimo 12 horas, porque sino el padre las hubiera retado”, relató Rottemberg.
Con esa premisa, la Legislatura abrió sus puertas al público desde el mediodía, permitiendo el ingreso de quienes quisieran acercarse a despedirlo. La modalidad de acceso libre generó una concurrencia sostenida a lo largo de la jornada, en un clima marcado por el respeto y la cercanía.

La despedida continuará el martes con una nueva instancia. “La idea es mañana estar a las 11 horas en la capilla de Chacarita y después de la capilla pasar al Panteón de actores, que es donde se va a disponer su despedida final”, explicó el productor. Allí se realizará una ceremonia religiosa antes del traslado al lugar donde descansarán sus restos.
Qué le pasó a Luis Brandoni
Todo se desencadenó el pasado sábado 11 de abril. Según pudo reconstruirse, "Beto" sufrió una caída accidental en su casa que, en un primer momento, no parecía anticipar un final tan drástico. Sin embargo, el impacto en la cabeza generó una complicación interna frecuente en pacientes de su edad: un hematoma subdural, que consiste en la acumulación de sangre entre el cerebro y su cubierta externa.
Ante el golpe y los primeros síntomas, fue trasladado de urgencia al Sanatorio Güemes, donde quedó internado bajo observación. En esas primeras horas, el hermetismo fue total, lo que dio lugar a versiones cruzadas que hablaban de un posible ACV.

Fue su amigo personal y productor, Carlos Rottemberg, quien salió a traer claridad en medio de la incertidumbre. "Beto está en observación a partir de una caída ocurrida el sábado en su casa. Se suma ahora esto que exige unos días de tiempo para su evaluación y recuperación", explicaba el empresario teatral hace apenas una semana a Teleshow, desmintiendo que se tratara de un accidente cerebrovascular.
En aquel momento, la expectativa era que el hematoma fuera absorbido por el propio organismo bajo control médico. Por tal motivo, y con la esperanza de una mejoría, la producción decidió suspender la temporada de "Quién es quién", la comedia que Brandoni protagonizaba con éxito junto a Soledad Silveyra en el Multiteatro. "La decisión es para acompañar su recuperación", rezaba el comunicado de la sala en aquel entonces.
A pesar de los esfuerzos de los profesionales, el cuadro de Brandoni no evolucionó como se esperaba. Lo que inicialmente parecía un proceso de recuperación estándar para un hematoma de ese tipo, comenzó a complicarse debido al aumento de la presión intracraneal.

Rottemberg, quien se mantuvo al pie del cañón junto a la familia, relató a los medios que, si bien hasta el miércoles pasado el actor "respondía a algunos estímulos", el panorama cambió drásticamente en la segunda mitad de la semana. "La cosa se fue complicando", admitió el productor.
Luis Brandoni falleció finalmente en la madrugada de este 20 de abril, rodeado del respeto de sus colegas y el amor de sus allegados. Desde la cuenta oficial de Multiteatro lo despidieron con un mensaje que resume el sentir de la cultura nacional: "Con Beto se va el último primer actor de una generación inolvidable. Hoy es un día muy triste para nuestra cultura".

