Thiago Medina contó que vivió un episodio incómodo y tenso cuando pidió un auto de aplicación para ir a ver a sus hijas en el conurbano bonaerense y el chofer, ante un desvío que le pidió para comprar flores, creyó que podía tratarse de un robo y lo amenazó con estar armado. El relato lo compartió en sus historias de Instagram en las últimas horas, con su estilo frontal: “Tranqui que no soy un ladrón. Tengo cara, pero no soy”, remató.
Según explicó en sus videos, Thiago está viviendo cerca de sus gemelas Laia y Aimé —fruto de su relación con Daniela Celis— y las ve seguido, por eso suele moverse en autos de aplicación para visitarlas y hacerles pequeñas sorpresas. Esta vez, quiso repetir un gesto que muestra seguido en redes: pasar por una florería y llevarles “una florcita a cada una”.

En su reconstrucción, todo empezó como un pedido normal: “Me pedí un auto para venir acá… voy a pasar por la florería”, dijo, y agregó que le pidió al conductor si podían desviarse “un toque” para hacer esa parada. El chofer primero aceptó, pero cuando Thiago le marcó el lugar para bajar —zona de La Reja y una florería ubicada frente al cementerio, donde compra “siempre”— la situación cambió de golpe.
De acuerdo con su relato, el conductor frenó de manera abrupta, puso freno de mano y balizas y le soltó una advertencia que lo dejó helado: “¿Dónde me querés llevar vos? Mirá que estoy enfierrado”. Thiago, sorprendido, intentó explicarle que solo quería comprar flores para sus nenas, pero el hombre insistió con la desconfianza y, siempre según lo que el ex GH contó en Instagram, le dijo que a él “ya le hicieron esa”.
El momento se volvió todavía más tenso cuando, en la misma línea, el chofer reforzó la amenaza con frases como “mirá que tengo un arma”, mientras Thiago trataba de bajar la espuma: “No te cag…”, “vamos a comprar unas flores”, y le señalaba referencias claras del lugar —una estación de servicio cercana y la florería enfrente— para demostrar que no había ninguna emboscada. En sus historias, Medina aseguró que el hombre “se puso nervioso” y que lo trató mal en medio de la confusión.
Aun así, la escena no terminó en un choque mayor: finalmente, el chofer lo acercó a destino y Thiago pudo comprar los ramos. Ya con las flores en la mano y de regreso al auto, contó que se lo dijo con ironía, como quien todavía no cree lo que pasó: “Te cag… todo, eh…”, y se rió del absurdo de tener que justificar una parada tan simple como ir a una florería. “No tengo necesidad de robar”, comentó, entre humor y bronca.
En la misma tanda de historias, Thiago cerró con una frase que se volvió titular por lo cruda y directa: “Tengo cara de chorro, pero no lo soy”. Y aunque lo dijo con su tono espontáneo —mezcla de fastidio y risa— también dejó una lectura más amplia sobre el clima social: “Está peligrosa la calle”, admitió, dando a entender que la reacción del chofer venía cargada de miedo e inseguridad, más allá del prejuicio que él sintió encima.
El episodio se suma a semanas de alta exposición para Medina, que viene reacomodando su vida cotidiana tras dejar la casa que compartía con Daniela Celis y sostener una rutina enfocada en ver a sus hijas. En ese contexto, lo que para él era una acción mínima —pasar a comprar flores— terminó convertido en una escena de sospecha y amenaza que eligió contar en primera persona, fiel a su vínculo con la audiencia de redes.
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