Lo que parecía ser una jornada de trabajo habitual en Border terminó en un quiebre profesional definitivo. Es que, en las últimas horas, María Julia Oliván realizó un descargo público para explicar la repentina salida de Fernanda Iglesias, detallando un cruce que pasó de lo profesional a lo personal en cuestión de minutos, y que desencadenó en el fin del programa que llevaban adelante como dúo: 'Que miedo'.
El origen del conflicto entre Fernanda Iglesias y María Julia Oliván
Según el relato de Oliván, la fricción comenzó por una diferencia en la dinámica de trabajo. La periodista explicó que intentó pedirle a Iglesias mayor previsión con los temas a tratar: “Le estaba pidiendo por favor que me avise temas cuando son temas que puedan ser del espectáculo y de la política con un poquito de anticipación porque recién me veía un poquito desbordada buscando información de último momento”.

Uno de los disparadores del pedido a Iglesias fue la presencia de Actrices Argentinas en una marcha por la discapacidad. Oliván, quien tiene un hijo con autismo, quería darle un enfoque particular al tema.
Sobre esa línea, la conductora continuó con su relato: “Fernanda me dijo: ‘Nunca me pediste esto’. Digo: ‘Bueno, pero te lo pido ahora porque Fernanda, a mí tampoco me interesa el espectáculo en sí, si no puedo hacer algún pequeño aporte’”.
El fuerte cruce de palabras que terminó con la renuncia de Fernanda Iglesias
La situación escaló rápidamente cuando Fernanda Iglesias, quien acusó a María Julia de maltrato, manifestó su malestar por el tono de la conversación. Oliván relata que su colega “se enojó". "Me dijo que le estaba hablando mal, que le estaba hablando muy mal, que nadie me aguantaba”, aseguró en sus redes y al aire de su ciclo.

Ante la imposibilidad de seguir trabajando en ese clima, el intercambio se volvió lapidario. Según la conductora, el diálogo final que selló la salida de la panelista fue: “Le digo: ‘Bueno, entonces no hagamos el programa, Fernanda, andate, o sea, está todo bien’. Me dijo: ‘Sí, me voy... porque sos insoportable, no te aguanta nadie’”.
No te aguanta nadie
Oliván reconoció que, a pesar de que pasaron buenos momentos trabajando juntas y que el programa tenía mucha repercusión, la relación se quebró por la reacción de Iglesias ante su pedido de coordinación. A pesar del exabrupto, María Julia intentó separar lo personal de lo profesional: “Sigo sosteniendo que es una gran periodista”.
Finalmente, la conductora decidió hacer público el hecho de inmediato para evitar especulaciones. “Les quería contar esto de una porque seguramente salga ahora, sea yo un nuevo blanco o no de críticas”, concluyó, admitiendo sentirse desbordada por la carga de trabajo que implica manejar su propio medio y su vida personal.


