La investigación por el femicidio de Cinthia Verónica Lazarte, la mujer de 41 años hallada sin vida dentro de un auto incendiado en San Miguel de Tucumán, sumó en las últimas horas un dato que agrava aún más el impacto social del caso. El principal acusado, Roberto José Fuentes, había recuperado la libertad apenas 70 días antes de volver a quedar detenido, esta vez señalado como autor de un crimen que podría costarle una condena a prisión perpetua.
Según informó La Gaceta de Tucumán, Fuentes salió de prisión el pasado 3 de abril, luego de cumplir una pena de seis años por una causa de abuso sexual. Poco más de dos meses después, quedó nuevamente tras las rejas por el asesinato de Lazarte, un caso que conmociona a la provincia por la violencia extrema con la que habría sido cometido.

La víctima era conocida en la zona por el apodo de "Piba" y atravesaba una situación de profunda vulnerabilidad. De acuerdo con los datos que trascendieron durante la investigación, vivía en situación de calle desde la adolescencia y era madre de cuatro hijos, quienes fueron institucionalizados debido a las condiciones en las que se encontraba.
Qué sostiene la acusación
La madrugada del sábado, vecinos de la calle Francia al 1100 alertaron a la Policía al advertir que un automóvil estacionado se estaba incendiando. Cuando los efectivos lograron controlar las llamas, encontraron en el interior del vehículo el cuerpo de una mujer.
Con el correr de las horas, los investigadores confirmaron que se trataba de Lazarte y comenzaron a reconstruir los movimientos previos al crimen. Las imágenes de cámaras de seguridad de la zona resultaron determinantes para identificar a un sospechoso.

De acuerdo con la hipótesis presentada por el Ministerio Público Fiscal, Fuentes golpeó reiteradamente a la víctima en la cabeza y el rostro, luego le provocó heridas cortantes y finalmente la habría estrangulado con un cable, provocándole la muerte por asfixia mecánica.
Siempre según la acusación, después intentó eliminar evidencias prendiendo fuego el vehículo donde había dejado el cuerpo. Sin embargo, el incendio fue advertido por vecinos que dieron aviso a las autoridades, lo que permitió preservar parte de la escena y avanzar rápidamente con la investigación.
La detención y los elementos secuestrados
Bajo la conducción del fiscal Pedro León Gallo, personal de la División Homicidios realizó un relevamiento de cámaras de seguridad y logró detectar a un hombre merodeando la zona antes y después del hecho.
Las imágenes permitieron seguir su recorrido hasta una vivienda cercana. Tras tareas de vigilancia encubierta, Fuentes fue detenido en la intersección de las calles Francia y Lola Mora.
Posteriormente, por orden de la jueza María Valeria Mibelli, se allanó una propiedad vinculada al acusado. Allí los investigadores secuestraron teléfonos celulares, prendas de vestir, una riñonera, una botella de vidrio, muestras biológicas, un trozo de cable y recipientes con líquido inflamable, elementos que ahora serán sometidos a peritajes.
Mientras la causa avanza, el acusado enfrenta una imputación por homicidio agravado por mediar violencia de género, una figura contemplada en el Código Penal que prevé la pena de prisión perpetua.

