Las papas y el queso forman una de esas combinaciones que difícilmente fallan. En esta receta se convierten en un milhojas que sorprende por su presentación, pero que en realidad requiere pocos ingredientes y una preparación bastante sencilla.
El secreto está en cortar las papas en láminas muy finas y superponerlas con queso y una mezcla cremosa. Durante la cocción, las capas se unen mientras los bordes se doran y la mozzarella se funde, creando un interesante contraste de texturas.
Además, el milhojas de papa puede prepararse en una fuente grande para compartir o en moldes individuales para conseguir porciones más vistosas. Funciona como una cena acompañada por una ensalada o como guarnición para carnes y pollo.
Ingredientes
Para 4 a 6 porciones:
- 1 kg de papas
- 250 g de mozzarella
- 200 ml de crema de leche
- 2 huevos
- 50 g de queso rallado
- 1 cucharada de manteca
- Sal, a gusto
- Pimienta, a gusto
- Nuez moscada, a gusto
- Tomillo u orégano, opcional
Paso a paso
- Precalentar el horno a 190 °C y enmantecar una fuente de aproximadamente 22 x 22 centímetros.
- Pelar las papas y cortarlas en láminas muy finas. Lo ideal es utilizar una mandolina para conseguir un grosor uniforme.
- En un bowl, batir los huevos con la crema de leche. Condimentar con sal, pimienta y nuez moscada.
- Cubrir la base de la fuente con una primera capa de papas, superponiendo ligeramente las rodajas.
- Agregar un poco de mozzarella y unas cucharadas de la mezcla de crema y huevo.
- Repetir el procedimiento formando varias capas de papa y queso hasta terminar los ingredientes.
- Volcar por encima el resto de la preparación líquida y terminar con queso rallado.
- Cubrir la fuente con papel aluminio y llevar al horno durante 35 minutos.
- Retirar el aluminio y continuar la cocción durante otros 20 a 25 minutos, hasta que las papas estén tiernas y la superficie quede bien dorada.
- Retirar del horno y dejar reposar entre 10 y 15 minutos antes de cortar. Este paso permite que las capas se asienten y las porciones mantengan mejor su forma.
Tips para conseguir un milhojas de papa perfecto
El punto más importante es el grosor de las papas. Las rodajas tienen que ser finas y parejas para cocinarse al mismo tiempo. Una mandolina facilita mucho este paso.
No conviene excederse con la crema entre las capas. La idea es humedecer las papas y aportar cremosidad, pero sin convertir la preparación en una salsa.
Para obtener una superficie especialmente crocante, durante los últimos minutos se puede agregar un poco más de queso rallado y gratinar a temperatura alta.
También se puede sumar jamón cocido, panceta previamente dorada, cebolla caramelizada o reemplazar parte de la mozzarella por provolone.
Si se buscan porciones bien definidas, otro truco es prepararlo con anticipación, dejarlo enfriar y recalentarlo antes de servir. Una vez asentadas, las capas se cortan con mucha más facilidad.

