En medio de un presente artístico intenso, Natalie Pérez habló de su presente con Tomás Rottemberg, productor teatral e hijo de Carlos Rottemberg y Linda Peretz. En medio de las presentaciones de Casa, su quinto disco de estudio -un álbum que ella misma definió como una invitación a entrar en su mundo más íntimo-, la actriz y cantante habló con GENTE sobre lo enamorada que está y cómo fue el inicio de esa relación.
El contexto no es menor: Natalie está en un momento donde todo parece convivir al mismo tiempo. Semanas atrás le contó a GENTE que Casa es un disco que tenía terminado desde septiembre del año pasado y que la ansiedad por finalmente lanzarlo se mezclaba con orgullo y nervios: “Son días de muchos nervios y ansiedad… fue una espera hasta ahora poder lanzarlo”. Ese “estado de espera” y de emoción —la mezcla de impulso y paciencia— también aparece, casi como una metáfora, cuando habla del amor: un vínculo que se construye sin apuro, pero con intención, todos los días.

La relación entre Natalie y Tomás se conoció públicamente en 2025, cuando la artista decidió mostrarse por primera vez con él y el romance dejó de ser rumor para pasar a ser un hecho. En octubre de ese año, la pareja hizo su primera salida pública y se dejó fotografiar en una noche de teatro, en una función de Next to normal en el Teatro Centro Audiovisual Inmersivo, en Colegiales. En aquel momento, el interés mediático explotó por varios motivos: Natalie es una figura querida y en pleno crecimiento musical, y Tomás pertenece a una familia atravesada por el teatro desde hace décadas y con una trayectoria propia como productor.
— ¿Cómo están en la relación con Tomás? ¿En qué momento están como pareja?
— Bien, hermosa. O sea, seguimos conociéndonos. Conocerse, vincularse, no es tarea fácil. Es una tarea de todos los días. Es hermoso sentirse enamorado. Es hermoso planificar un futuro, construir algo en común con la persona que amás. Obvio que ninguna relación es perfecta, pero nos amamos, nos cuidamos. Tenemos muchísimos planes y estoy feliz de haberme encontrado con él en este momento de mi vida y en este momento de su vida.
Ese “momento” no es una forma de decir. Natalie lo subraya con una revelación que explica por qué, para ella, esto no es casualidad: “Ya nos conocíamos de antes y no había pasado nada. Entonces como que de alguna forma, cuando llegó el momento era el momento perfecto”.
El amor, en esta versión, no llega por sorpresa absoluta sino por sincronía. Y esa idea también se emparenta con lo que ella cuenta en Casa: que una crisis puede convertirse en un volantazo si una decide avanzar, salir, abrir la puerta, armar una fiesta para no quedarse encerrada.
La historia de amor de Natalie y Tomás empieza con un vínculo laboral que se transforma en vínculo afectivo. Al detallar sobre cómo se conocieron y lo que los marcó a apostar por una relación, Natalie -entre risas- lanzó una respuesta sin filtros y honesta: “A mí ya me lo habían presentado y yo estaba en otra, como que no le di ni bola”. Y ahí aparece el giro: “Tiempo después me contrató él y su equipo para hacer una obra de teatro, Las cosas maravillosas —en marzo de 2025—. Y ahí empecé a verlo y a frecuentarlo y charlar. Y de repente dije ‘Ah, está re bueno, me gusta’”. La química no explotó en la primera escena, sino en el tiempo de la convivencia profesional.

Es que mientras Natalie estrenaba Mazel Tov y hacía funciones de Las cosas maravillosas, terminaba de darle forma a Casa, un disco atravesado por escenas de adentro, por momentos de vulnerabilidad y por un deseo de que el público “entre” a su hogar emocional, fue esa misma etapa en la que se comenzó a construir su relación con Tomás, un vínculo que se reconstruye en el arte.
Al pasar de esa escena en la que se conocieron a este presente que los tiene más enamorados que nunca, Natalie sintetiza diciendo: “Y fuimos a comer un día y no nos separamos más”. Es un final de escena que funciona porque no necesita explicación adicional. Es un enamoramiento con proyecto, pero también con cuidado, con conciencia de que “vincularse no es tarea fácil”.



