La increíble historia de Walter Mateucci, el hincha más fiel de Selección que vio jugar a Pelé, Maradona y Messi y va por su 14° Mundial: «Gracias al fútbol conocí muchas cosas» – GENTE Online
 

La increíble historia de Walter Mateucci, el hincha más fiel de Selección que vio jugar a Pelé, Maradona y Messi y va por su 14° Mundial: "Gracias al fútbol conocí muchas cosas"

A punto de cumplir 88 años, el legendario barra de River repasa con GENTE su vida siguiendo a la Celeste y Blanca: de Alemania '74 a Qatar 2022, de la Mano de Dios a su fanatismo por Messi. Ahora se prepara para viajar a Estados Unidos con un deseo intacto: volver con la cuarta Copa.

Faltan pocas semanas para que comience la Copa Mundial de Fútbol 2026 y Walter Mateucci, el hincha más leal de la Selección Argentina, ya siente la adrenalina que le corre por las venas. Con 11 Copa América y 13 Mundiales en su haber, “el viejo Walter” tiene historias de sobra para “tirar a la cancha”. 

Comenzó siguiendo a River Plate de pibe, con apenas 8 años: un amor que heredó de su viejo. Y su primer Mundial alentando a la albiceleste fue en Alemania ‘74. De ahí no paró.  

Walter Mateucci con El Tula (1940-2024) y su histórico bombo en la previa de un partido de la Selección Argentina hace ya varios años.

Walter vio jugar a Pelé, a Maradona y a Messi (y tiene su favorito). Presenció "La Mano de Dios” y cuando al Diego le "cortaron las piernas" en el ‘94 con un control antidoping. Por supuesto que vivió la agónica y frenética final de Qatar 2022 contra Francia y ahora se prepara para viajar a Estados Unidos. Se viene el decimocuarto.  

En una entrevista por demás emotiva con revista GENTE, y acompañado por su hija Belén, este legendario barra, que de bravo no tiene nada, hace un repaso por su historia y recuerda cada uno de los campeonatos que hicieron de su vida un verdadero cuento de hinchada.  

A poco de cumplir 88 años, Walter Mateucci cuenta con el privilegio de haber estado en 11 Copa América y 13 Mundiales. Este año va por el 14°.

Su amor por River, la Selección y su familia 

Walter tiene cinco hijos de tres mujeres distintas pero un solo matrimonio. “Era muy pícaro”, dice entre risas al comienzo de esta entrevista que más que una nota es una charla de amigos. Y asegura: “Yo soy fanático de River pero la Selección para mí es lo máximo porque no es solamente la alegría mía, sino de todo el país”.  

-¿Todos tus hijos son de River? 

-Claro, todos.  

-¿Y cómo nació ese amor por el Millonario? 

- Nací en un pueblo chico de Santa Fe, San Genaro Norte (departamento de San Jerónimo). Mi padre que boxeaba, dejó de boxear, se vino a la Capital, consiguió un trabajo, una vivienda y nos trajo a todos. En total éramos cuatro hermanos. Me acuerdo que me llevó a ver un partido de River porque él era fanático y me impresionó cuando subí tantas escaleras para ir a la Centenario (una de las cuatro tribunas principales del Monumental). 

-¿Qué te impactó más?   

-Allá en el pueblo no había ni una casa de dos pisos (risas)... Encontrarme con toda esa edificación me impresionó. Me encantó la camiseta, el estadio, el público. Y ahí ya me agarró un fanatismo (se emociona)... Ya a esa edad, a los 8 o 9 años, era un fanático del fútbol y así fui siguiendo mucho a la Selección.      

El amor de Walter por River Plate comenzó a sus 8 años cuando su papá lo llevó por primera vez al Monumental a ver un partido.

-Una pasión que llegó a tu vida y nunca más se fue... 

-Nunca más. Y siempre voy a la popular. Ojo. Nunca me van a ver sentado en la platea porque no me gusta estar con gente que va a la cancha a insultar a los jugadores. Siempre me gustó estar arriba de un paravalancha. 

Walter Mateucci con el Tula y su hija Belén Mateucci, quien siempre lo acompaña tanto dentro como fuera de la cancha, en un partido de la Celeste y Blanca.

Brasil ‘50 

Corría el año 1950Brasil se preparaba para vivir el primer Mundial de Fútbol como país anfitrión y Walter, con apenas 12 años, estaba a punto de descubrir esa devoción que seguiría por siempre.

“Tenía 12 años (nació en el ‘38) cuando a mi padre lo invitan a Brasil para ver una exposición de autos. Él trabajaba en Dorrego y Corrientes, en una agencia muy grande, y lo invitan y él me lleva... Me impresionó ver el Maracaná donde se jugaba el Mundial... Pero no pudimos ir”, detalla con una mezcla de emoción y angustia. Ese podría haber sido su primer Mundial. Pero no, había que esperar. 

-¿Por qué no pudieron? 

-No había entradas. Aparte lo que menos pensamos fue en entrar a un partido. Pero vi la gente, la emoción del fútbol y eso me fue llevando cada vez más, más, más y fui amante de la Selección. Yo me acuerdo que de chico en aquel tiempo jugábamos apuestas entre nosotros, los chicos, a ver cuántos goles le hacíamos a Paraguay o a Chile, a Bolivia, seis, siete, cinco y así fue creciendo el entusiasmo del Mundial. Luego no pude ir por cuestiones familiares al de Chile (1962) y después fui juntando para el del ‘74.   

Alemania ‘74 

-¿Recordás algo de ese Mundial? 

-Sí... No iba nadie... Me acuerdo que trabajaba de diariero, repartía hielo, trabajaba limpiando vidrios, limpiando cosas para juntar plata para ir al Mundial. Lo que sea...  

-Juntaste pesito a pesito... 

-Sí, sí, sí, sí. Trabajando, así, juntando. Hice un viaje y no me recuerdo cómo, dos, tres lugares así con escala y llegué. Sí, sí. 

Tras Alemania llegó Argentina (1978), luego España (1982) y ya para el '86, antes de irse a México, Walter palpitaba lo que vendría de un modo tan insólito como casual: “Me acuerdo que mi hermano era gerente de Calzados Adriano que repartía los zapatos a la Selección, a los juveniles y a los mayores. Entonces llevábamos los zapatos y estaban los jugadores, Maradona y todos esos estaban en Europa, pero estaba Galíndez (histórico utilero y masajista de la Selección)...”, rememora con una sonrisa. 

Alemania '74, ese fue el primer Mundial al que Walter viajó, juntando peso por peso. En su valija llevaba algo de ropa y mucha emoción, la misma que lo acompaña hoy en día.

Una anécdota mejor que la otra 

La Mano de Dios 

-No digo que vi cuando hizo el gol, pero lo vi a Maradona cuando salió corriendo y miró a ver si el referí lo frenaba y se fue para la línea. Eso me acuerdo como si fuese hoy, fue muy emocionante, claro que sí...  

Estados Unidos ‘94 

-Un gesto que me impresionó mucho: el día que vi cuando se lo llevaron en el Mundial de Estados Unidos. Eso me quedó impactado: el grito de él cuando hizo el gol y después cuando se lo lleva la mujer (por la enfermera) para para el control. 

-¿Qué sentiste en ese momento? 

-Desilusión, claro, eso tuvimos en Estados Unidos, porque teníamos muy buen equipo, claro que sí. Y bueno, así es el fútbol, ¿no? 

Su amistad con El Abuelo, la 12 y el Mundial de Italia ‘90  

“Yo estuve ahí en Italia '90 con unos cuantos chicos de Boca”, revela Walter sobre esa Copa del Mundo histórica para los argentinos, cuando la Selección llegó a la final tras eliminar a Italia en penales, con gran actuación de Sergio Goycochea

-¿Cómo un referente de los Borrachos del Tablón se codeaba con la 12? 

-Entonces, yo tenía amistad con El Abuelo (José Barrita, 1953-2001, el líder más emblemático y temido de "La 12", la barra brava de Boca), porque nos juntábamos muchas veces en La Candela (el predio de San Justo sobre Ruta 3). Estuve con él, nos hablábamos por teléfono, él tenía un negocio y para mí era una excelente persona. Otros de River no sabían la amistad que teníamos nosotros, ¿no? Pero yo lo respetaba mucho y bueno, gracias a él que no tuve problemas con la gente de Boca, y en la actualidad tampoco porque todo el mundo me respeta pues nos encontramos mucho en los Mundiales, y bueno estuvimos juntos y Maradora sí se portó muy bien mandándonos comida a todos. 

-O sea, ¿ustedes estaban allá con lo justo y Maradona les mandaba comida? 

-¿Sabés cuántas veces nos la pasamos ahí pidiendo o vendiendo gorrito, vendiendo cualquier cosita para poder estar ahí? 

-¿Y cómo se enteró Maradona que estaban ahí?  

-El sabía y mandaba todos los días un camión con mercadería, sí, sí, se portó muy bien allá.   

-¿Tuviste oportunidad de conocerlo? 

-Sí, tuve oportunidad de conocerlo, pero no de charlar ni nada, de verlo así como hincha, igual que a Messi, de tenerlo cerca ahí, pero nada más.  

Walter siempre se pagó sus viajes y siguió a la Selección por todo el mundo. "Vendía cualquier cosa para estar ahí", recuerda hoy a pocos días de cumplir 88 años.

-No te gusta molestar, digamos, estar ahí pidiendo una foto.  

-No, te digo más, nunca le pedí una foto a un jugador ni un autógrafo. Yo le doy más valor a un hincha, que sé la vida que pasa y cómo la pasa para llegar a ver un partido. De dónde viene y lo que a mí me pasó, los palos que recibíamos de la policía cuando hacíamos las colas para las entradas para ver a River, entonces a esa gente le doy valor, no al jugador de fútbol que hoy está en River y después está en otro lado jugando, que se saca la camiseta y chau. Nunca pedí una foto de un jugador ni de un dirigente tampoco. Por eso no tengo contacto con ellos.  

-¿Y siempre tus viajes han sido solventados por vos? 

-Toda la vida. Nunca lucré ni con la Selección ni con River. Nunca, nunca, nunca. 

Walter jamás le pidió una foto ni a un jugador ni a un dirigente. "Le doy más valor a un hincha, que sé la vida que pasa y cómo la pasa para llegar a ver un partido", sostiene.

-¿Qué fue lo más difícil de esta vida de seguir a la Selección?  

-Se ha perdido familia, se han perdido muchas cosas por el fútbol. Yo perdí bastante. 

Sudáfrica '10  

-En Sudáfrica la pasamos bastante bravo. Porque después de las 6 de la tarde el cónsul nos dijo que no salgamos a la calle porque los pibes estaban todos armados. A un chico conocido la policía le robó plata. Dijo que se había perdido y sacó la plata que tenía en el hotel y chau. 

Walter junto a su hija Belén en un partido de la Selección Argentina durante el Mundial de Sudáfrica '10. La foto fue tomada en el Estadio Ellis Park de Johannesburgo y se replicó en medio de todo el mundo.

Qatar ‘22 

-En el último partido de la Selección contra Francia: estaba con El Tula (Carlos Pascual -1940-2024-, otro icónico hincha argentino, famoso por alentar a la Selección Nacional con su bombo en todos los Mundiales desde Alemania ‘74 hasta Qatar ‘22) y se descompensó, se desmayó, tuvimos que llamar a la ambulancia, pero después se recuperó..., y al lado mío en el 3 a 3, porque íbamos ganando 2 a 0, pasamos 2 a 2, 3 a 3, había un muchacho de 20 años, más no, y estaba temblando y lloraba. Entonces me acerco, lo abrazo y le digo: ‘Escucha, sos joven, calmate, que te va a hacer mal... no llorés más, ¿por qué llorás?’. Y me miró y me dijo: ‘¿Y usted por qué llora?’. ¡Me emocionó tanto! (se quiebra Walter y toma agua...) Es bravo... Mirá, si en esos partidos no te agarra un infarto, quiere decir que vas a vivir por unos años más...

Walter Mateucci con “El Tula”, dos símbolos de la hinchada argentina que acompañaron a la Selección desde Alemania 1974. Compañeros de rutas, tribunas y Mundiales, la pasión los unió durante décadas.

 -En Qatar también te pasó una de novela con Louis van Gaal, ex DT de Holanda. 

-Allá viajamos gratis, entonces me iba a una playa donde estaba el estadio ese que después se sacaba, que eran todos contenedores, donde jugó Argentina, bueno y antes de llegar a la playa había un hotel que uno me comenta que salía 6.000 dólares la noche. Entonces subo una escalera para verlo de adentro porque me dijeron que había cosas muy lindas, Ferraris, botines de Messi. Cuando subo había un jeque en la puerta que hablaba bien español y me abraza y me dice, ‘Tráigame a Messi, tráigame a Messi'. Entonces, ¿qué pasa? Yo charlaba con él y veo que bajaba gente para ir a la pileta. Entonces dije ‘en un descuido me meto en la pileta yo también' y cuando él se entretiene con uno, me meto a la pileta y me tiro: ahí está la foto. Me tiro en la reposera y ahí mismo ya me traen bebida, sándwiches.  

Walter Mateucci en el Mundial de Qatar 2022 disfrutando de la pileta del exclusivo hotel The St. Regis Doha, ubicado en el área de West Bay, en Doha.

-Eras un millonario más... 

-(Risas). Yo acostado, escucho que una empleada me dice: ‘número de habitación’. Me doy vuelta así y había uno parado acá que ni vi quién era ni nada. Le digo: ‘no tengo ni para pagar la luz’. Entonces él la llamó y le dio el número de su habitación. Cuando yo le voy a agradecer me doy cuenta de que era el técnico de Holanda. Entonces me dijo: "Gracioso lo tuyo". Hablaba bien español porque él estuvo mucho tiempo en el Barcelona. Menos mal que esto fue antes de que Messi le diga (al delantero de Países Bajos, Wout Weghorst) ‘Andá pa' allá, bobo’. Fue gracioso y ahí me quedé hasta la noche. 

Walter con Louis van Gaal, ex DT de Holanda y del Barcelona, en la pileta del hotel The St. Regis Doha, ubicado en el área de West Bay, en Qatar. 

En pocas semanas más, Walter será uno de los tantos argentinos que llegue a Estados Unidos con la ilusión de traer la cuarta Copa a casa. “Voy a Miami (para el partido de 16avos de final programado para el 3 de julio, en caso de que Argentina avance como primera de su grupo) viajo el 28 o 29 y vuelvo el día 5. Igual no tengo entrada, destaca con algo de pena en su mirada. Y agrega: “Voy a estar en la previa y voy a mostrar el trapo de 14 mundiales. ¡Quiero llegar a 14 mundiales!”. 

-¡Ya llegaste!    

-(Más risas) La idea mía es no hacer los primeros partidos porque ya no tengo edad. Antes me iba a todo el Mundial, paseaba con mi hija, iba a un lado, a otro, viajaba por todos lados. Ahora..., la última Copa América salí un jueves y llegué acá en lunes a la mañana: de Miami a Nueva York y no había vuelos... Ya no tengo edad... 

El año pasado Walter tuvo una operación “muy brava” y bajó 16 kilos. Un cáncer de colón que pudo superar, así como tantas otras adversidades en la vida: dio vuelta un partido difícil de encarar. Así como el fútbol, la vida misma.  

Walter Mateucci, en la previa de un partido de la Selección, con la misma pasión intacta de siempre: la ilusión por Argentina, el fútbol y los Mundiales sigue siendo el motor de una vida entera en la tribuna.

-¿Le tenés fe a esta Selección?     

-Sí, claro que le tengo fe. Mientras estemos con todos los jugadores completos les tengo fe, aunque hay varios equipos que tiene también chance, como España, que lo veo muy bien, pero hay que tener fe, cómo que no... 

-Y llega la pregunta que siempre te hacen: ¿cuál es tu jugador preferido? 

-Yo soy fanático de Messi. A mí la alegría más grande fue cuando salió campeón mundial, se lo merecía, porque como dije siempre cuando me preguntan por el mejor jugador. Yo lo vi a Pelé, lo vi a Maradona, lo vi a Messi y vi a muchos, porque vi a toda esos jugadores que la gente se olvida, pero lo pongo un poquito más arriba a Messi porque como persona y como todo va... Maradona fue un genio, Pelé fue en otra época pero lo de Messi me puso muy alegre que haya cumplido con lo que deseó siempre toda la vida, ¿no? salir campeón mundial, que es lo que le faltaba. 

Walter Mateucci y sus trofeos. El hincha más legendario de la Selección asegura sin preámbulos: "Soy fanático de Messi".

Llega el final de la entrevista y a Walter le quedan muchas historia por contar... “A mí me preguntan siempre si yo conocí países gracias al fútbol. Gracias al fútbol yo conocí Alemania, conocí Italia, conocí Francia, aunque después fui un montón de veces por la mía, por amistades, por negocios viajé mucho, a la India, a China... Pero claro que conocí muchos lugares por el fútbol. Nunca hubiese ido a Rusia o a Sudáfrica, claro... Gracias al fútbol conocí muchas cosas”, resume con nostalgia.   

-¿Qué sueño te queda por cumplir con la selección y con los mundiales?

“Los sueños míos con la Selección ya están todos cubiertos ¿no? Pero lo último que me gustaría es llegar a la final de este Mundial y volver con la Copa, claro. Con eso ya está, ya me quedó tranquilo”, cierra conmovido.  

Fotos: Candela Petech

Arte: Roshi Solano

Video: Juan Rostirolla



 
 

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