Hay una historia que nació bastante antes del Bautista Casella (66) mediático, aunque señalarlo así suene extraño, ya que también tiene que ver con los medios. Nos referimos a su historia como cronista de información general, uno de los privilegiados recorridos que distinguen a GENTE, donde el vademécum de opciones siempre le permitió al periodista navegar todo tipos de aguas, más o menos turbulentas, pero nunca limitadas a categorías, divisiones o "secciones", como suele definirse el ámbito de la comunicación.

"De las reuniones de sumario donde pensábamos la revista se salía en busca de la cobertura que fuera, a la hora que fuera, con la pilcha que fuera y sin distinción de temática. Toda buena idea, en GENTE siempre era una posible nota", desanda el actual conductor de BTV, buena televisión su paso por nuestra revista, entre 1994 y 2002, a través, precisamente, de las coberturas y notas que le tocaron en suerte. Cerca de 250 inéditas, según la recorrida que realizamos por el Archivo de Atlántida. Una de las que el versátil bonaerense nacido en el partido de Morón nosinvita a recorrer: "¡Vengan! (lanza apasionado)".
CASO CARRASCO: "VOLVÍ A LA REDACCIÓN Y DIJE QUE TENÍA EL NOMBRE DE DOS DE LOS INVOLUCRADOS EN EL CRIMEN DEL SOLDADITO"

"La primera nota que me tocó y resultó ser tapa fue un caso emblemático que terminó nada menos con la conscripción argentina, con el servicio militar -arranca Beto un detallado monólogo desde el cual contará del principio al final, sin interrupciones, la inolvidable experiencia inicial-. Transcurría marzo de 1994 y el soldadito Omar Carrasco había aparecido muerto en el Grupo de Artillería 161 de Zapala. Se trataba de un tema que conmocionó al país y dejaba una pregunta clara abierta: ¿Quién lo mató?
Entonces con un fotógrafo de GENTE viajamos a Neuquén. Cada periodista acudía a su propio método para buscar información. El mío era charlar con las personas, sin grabador, sin el Panasonic que usábamos en esa época, para ver qué nos comentaban. Así que nos acercamos con la idea de tantear, para ver si podíamos conseguir datos sobre los hechos y eventualmente ir descubriendo el entramado y los distintos engranajes del crimen.

Conversamos informalmente con cada uno de los colimbas que habían sido compañeros del chico de 19 años, y de a poco, por sus testimonios en voz baja y los of the récords, me nombraron a dos superiores de Carrasco: (el subteniente Ignacio) Canevaro y (el sargento Carlos) Sánchez . "Los pibes comentan que fueron ellos, pero no te lo dije yo", repetían por separado los pares de promoción de Omar.

Ya con el testimonio de varios testigos de los castigos físicos que había recibido el pobre Carrasco y una comprobación, por distintas vías, de los datos, me animé a volver de Neuquén a la redacción y decirles a Aníbal y Constancio Vigil, los responsables de la editorial, que tenía el nombre de por lo menos dos de los involucrados en la muerte del soldadito.

Así GENTE se convirtió enla primera revista en publicar dos de los cuatro apellidos de las personas que finalmente fueran detenidas (porque a Canevaro y Sánchez se sumarían los conscriptos Víctor Salazar y Cristian Suárez). Un caso emblemático que, como todos sabemos, terminó con el Servicio Militar Obligatorio en la Argentina.

¿La tapa de Carrasco con la bicicleta? Presumo que se la pedí a la familia. En esa época, ante casos así pedíamos fotos de papel a familiares o cercanos de papel y las replicábamos con una cámara profesional. A esas reproducciones las llamábamos 'repros'.

Adentro de la revista, ya bajado todo el metrial, invariablemente había una apertura a doble página, un copete que anunciaba lo que venía y varias páginas de recorrido, ya con testimonios exclusivos en on. Por ejemplo, recuerdo, una entrevista con los padres de Omar Carrasco, Sebastiana y Francisco... Para mí se trató de una nota inolvidable que jamás olvidaré" -cierra Casella su impactante experiencia debut en GENTE.
"YO HABÍA ESTUDIADO PERIODISMO CON EL ÚNICO OBJETIVO DE FIRMAR UNA NOTITA EN UNA REVISTA"
"Mi formación profesional periodística pasó por la Revista GENTE. Ahí entrenamos y aprendimos la búsqueda de una nota de color, la forma de titular y la manera de impactar desde el título y la imagen. Los que pasamos por ese training conservamos, incluso cuando hablamos por televisión o por radio, cierta forma de hablar titulando", cuenta Beto su derrotero en el mundo de las noticias y el entretenimiento, que se extenderá en un pregunta-respuesta frenético con GENTE que -capitaneado por Casella, un maestro de los climas- nos hará saltar del presente al pasado y del pasado al presente como si hubiésemos comprado un abono en el túnel del tiempo.

-¿Usted venía de Somos, cierto, Beto?
-Tal cual. Una Somos que tras cumplir su ciclo había cerrado. Entonces nos distribuyeron a sus periodistas por diferentes revistas de la editorial. Algunos iban a El Gráfico, algunos iban a Para Ti, algunos a Teleclick, y a Jorge Fernández Díaz, Alfredo Leuco, Any Ventura y a mí nos mandaron a GENTE. Una redacción del lujo.
-Y exi- gente (cuac).
-Exacto. Hasta que te acostumbrabas era muy estresante y demandante. Claro, porque GENTE siempre abordó desde lo que pasaba con el Presidente hasta la historia de una maestra rural, pasando por Dolores Barreiro y Maradona. En GENTE siempre todo fue periodismo, entrevistable, publicable. A vos un día te tocaba una entrevista con Valeria Massa, y al otro con el presidente de Perú, porque además se viajaba a cualquier parte donde pasaba algo.
-¿Fue su gran formación?
-Sin dudas. Sin mis años en la revista hoy no tendría el espíritu de periodista que conservo. Si bien con el show radial y televisivo uno va abandonando un poco la cabeza de salir a buscar la noticia, admito que toda mi formación periodística se la debo a la revista. Y sí, GENTE fue mi gran formación: también fue mi primer escritorio propio.

-¿En serio?
-Atlántida fue mi primer escritorio y mi primer recibo de sueldo, porque yo venía de todo un circuito de colaborador: llevaba una nota al diario El Cronista, otra la la revista SexHumor, pero Atlántida y la revista me ofrecieron un escritorio propio y un sueldo fijo. Además yo había estudiado Periodismo con el único objetivo y deseo final de firmar una notita en una revista, no pretendía más. Así que cuando pude firmar una nota en Revista GENTE pensé. "Ya está, ¡llegamos.!" Todo lo que vino después fue de yapa. Era como "lLegué a GENTE, listo, ¿qué más?".
-¿Dónde, además de en usted, siente que perdura esa "formación GENTE" de la que habla?
-Te podría dar mil ejemplos, pero va uno reciente: el otro día alguien que tuvo mucho que ver con con la historia de la revista, como es Chiche Gelblung (director en los Setenta), desde su programa de cable tiró, mirando a la cámara y refiriéndose a Marcelo Tinelli, una definición bien de la revista: "Se acabó el rating, se acabó la plata, se acabó la familia." Eso era GENTE, y el propio Chiche -como varios de nosotros- lo tiene incorporado y mantiene vigente. Fue un training espectacular y clave para mi carrera profesional. Sin mis tiempos de gráfica no sé qué hubiera pasado. Ysignificó también un trampolín.
-¿También significó un trampolín, para que el cuarto de siglo siguiente usted se convirtiera en uno de los grandes conductores del país, ¿cierto?
-Bueno, al ser periodista de GENTE me invitaban a los programas para comentar determinada nota que había hecho o algún tema de actualidad. Como funcionaba bien desde mi lugar de invitado, empezaron a llamarme primero para panelista, luego para ponerme al frente, y así siguió la cosa... Pero, ¿por qué mejor no seguimos viendo aquellas notas del archivo, que realmente me traen unos recuerdos emocionantes?
Fotos: Chris Beliera (@Chrisbeliera) y Archivo Grupo Atlántida ([email protected])
Estilismo: Lula Romero (@lula.romero.stylist)
Maquillaje y peinado: @nahuelito405 y @sebastiancorreaestudio
Filmación: Candela Casares
Edición de video: Rocío Bustos
Arte de portada: Roshi Solano
Agradecemos a @giesso, @oggizapatos y a Gimena Lepere
Jefa de Archivo: María Luján Novella (113903-8464)


