Juli Poggio fue una de las figuras más comentadas de los Martín Fierro de la Moda 2026. Su paso por la alfombra roja combinó glamour, audacia y un cambio de look que no pasó desapercibido: lució una peluca colorada y un vestido impactante que se llevó todas las miradas.
Sin embargo, no fue su estilismo lo que terminó dominando la conversación en redes sociales. La atención se centró en su sonrisa. En las horas posteriores al evento, comenzaron a multiplicarse los comentarios, especulaciones y memes que apuntaban a un supuesto retoque estético en sus dientes, particularmente por el uso de carillas dentales.

La repercusión por el refresh dental de Juli fue inmediata y, en muchos casos, negativa. Frente a esa ola de críticas, la actriz, cantante y bailarina decidió hablar abiertamente del tema en Rumis (La Casa Streaming), donde compartió cómo vivió esos días.
El descargo de Juli Poggio
“Sí, me parece que la envidia realmente es el sentimiento más feo que puede haber porque te lleva a hacer cosas muy feas. Yo estos días estuve un poquito mal, la verdad. Siento como que me estuvo afectando mucho el hate, comentarios, estuve también respondiendo mucho a los haters y a la gente envidiosa y como que siento que eso me me quita mi propia energía, ¿vieron? Responder me desgasta un montón”, expresó con sinceridad.

Lejos de minimizar la situación, Poggio dejó en claro que incluso los mensajes bien intencionados le resultaron difíciles de procesar en ese contexto. “Estos días recibí también muchos comentarios de gente que me sigue, que capaz me quería decir algo de una buena manera o ayudándome, pero como yo no estaba bien, ninguno de esos comentarios llegaba a tomármelo bien. Por más que te pongan ‘te lo digo porque te quiero y te quiero ver bien’, a veces no lo tomás de buena manera y más cuando vos estás mal”, explicó.
En su reflexión, Juli también apuntó contra lo que interpretó como el trasfondo de muchos de esos mensajes. “Siento que muchas cosas que la gente dice vienen por envidia y no lo pueden ver. Son cosas que capaz uno en algún momento de su vida quiso hacer o lo quiere hacer y capaz son proyecciones, me parece, y te lleva a hacer cosas muy feas, a decir cosas muy feas y siento que muchas personas que son haters, más de ser odiadores, son en envidiosos”, sostuvo, visiblemente afectada.

Finalmente, la ex GH hizo una autocrítica sobre su propia reacción frente a los ataques. “Siento que además lo que estuve haciendo yo, que no estoy orgullosa, de contestar, es como que le das el gusto a la otra persona porque te hace enojar”, cerró.
Así, entre el brillo de una noche consagratoria y el ruido de las redes, Poggio dejó al descubierto el costado menos visible de la exposición pública: el impacto emocional de los comentarios y el desafío de sostenerse en medio de la opinión constante.

