Fueron horas de máxima tensión en San Carlos de Bariloche. La desaparición de Juana Sofía Alvarado, una nena de apenas 4 años, había encendido todas las alarmas y derivado en la activación de una Alerta Sofía, el protocolo nacional para la búsqueda urgente de menores. La última vez que la habían visto había sido el sábado al mediodía, junto a su madre.
Desde ese momento, la Subcomisaría 80º del barrio San Francisco III, junto al Ministerio Público Fiscal de Río Negro, desplegó un operativo intenso para dar con su paradero. El dato que preocupaba a los investigadores era que la madre de Juana, identificada como Abigail Jazmín Alvarado, tenía vigente una prohibición de acercamiento y contacto con la menor, dispuesta por la Unidad Procesal de Familia N° 10 de Bariloche.

El caso avanzó contrarreloj, con rastrillajes y difusión a nivel nacional. La incertidumbre crecía con el paso de las horas, hasta que una pista clave cambió el rumbo de la búsqueda.
El hallazgo en plena ruta
Finalmente, Juana Sofía fue localizada a bordo de un colectivo de larga distancia que había partido hacia Buenos Aires. El micro fue interceptado cuando arribó a la ciudad bonaerense de Azul. Allí, las autoridades confirmaron que la nena estaba en buen estado de salud, lo que llevó alivio inmediato a todo el operativo.
Según la información oficial, viajaba junto a su madre, quien fue demorada tras el hallazgo. Vale decir que el sábado se había iniciado una causa por averiguación de paradero. Por lo que se dio intervención a los organismos correspondientes para continuar con las actuaciones judiciales y de protección.
Además, trascendió que la mujer es paciente de salud mental y que sería trasladada a un centro de atención especializado, en el marco de las medidas dispuestas por las autoridades.

El rol de la alerta y el final del operativo
La activación de la Alerta Sofía resultó clave para agilizar la búsqueda en todo el país. Una vez confirmada la aparición de la menor, el Ministerio Público Fiscal de Río Negro informó su desactivación.
En paralelo, intervino el Servicio Local de Promoción y Protección de los Derechos del Niño, dependiente de la Dirección de Niñez y Adolescencia de Azul, para garantizar el resguardo de la menor y su entorno.
El caso, que mantuvo en vilo a toda una comunidad del Sur argentino, y del país en general, terminó con un desenlace que trajo alivio. Después de horas de incertidumbre, la noticia que todos esperaban finalmente llegó: Juana Sofía apareció sana y salva, y ahora el foco quedó puesto en su protección y bienestar a futuro.

