La muerte de Renata, una adolescente de 13 años con discapacidad, conmociona a Escobar y abrió una investigación judicial que apunta directamente a posibles fallas en la supervisión dentro de un centro terapéutico. La joven murió ahogada el sábado pasado en una pileta del establecimiento AUPA, ubicado en Ingeniero Maschwitz, donde asistía de manera habitual.
Según confirmaron fuentes judiciales, por el hecho hay tres personas imputadas —todos guardavidas del lugar— mientras la causa avanza en la fiscalía N°10 de Escobar. La familia, en tanto, denuncia negligencia y exige justicia.
Qué pasó en la pileta
El episodio ocurrió durante una actividad recreativa organizada para chicos con discapacidad. De acuerdo con la reconstrucción de los investigadores, Renata ingresó al agua junto a otros pacientes, pero en algún momento quedó sola sin supervisión.
La periodista Luciana Rubinska reveló detalles clave del caso: “Renata tenía trece años y murió ahogada en una pileta sin que nadie la viera. Entró a la pileta, nadie la controló, nadie la vio”. Según datos de la fiscalía, la adolescente habría permanecido “30 minutos debajo del agua sin que nadie se diese cuenta dónde estaba”.

Las cámaras de seguridad del lugar resultaron determinantes. “Las cámaras muestran cómo entran seis chiquitos a la piscina y de repente nadie los controla”, explicó Rubinska. En esas imágenes, agregan fuentes del caso, se observa que la adolescente queda sin asistencia pese a su condición.
La condición de la víctima
Renata asistía al centro desde hacía aproximadamente un año y medio. Tenía comprometida la movilidad del lado izquierdo del cuerpo, por lo que necesitaba ayuda constante, especialmente en actividades dentro del agua.
Ese punto es central en el reclamo de su familia. Su papá, Ignacio, fue tajante: “La dejaron sola”. Y remarcó: “Se supone que es un centro para chicos con discapacidad y la dejaron sola sabiendo que tiene reducciones motrices. Era imposible que Renata nadara y entrara sola”.
El hombre también contó lo que le transmitió el fiscal tras analizar los registros: “En el video se ve que Renata ingresa a la pileta con alguien. En un momento se queda sola y los guardavidas no hacen nada”.
La acusación y la investigación
Para la familia, la muerte de la adolescente no fue un accidente, sino consecuencia directa de la falta de control. “No sé para qué estaban los guardavidas, estaban con el celular mirando qué hacer el fin de semana en vez de prestar atención”, denunció Ignacio en declaraciones televisivas.
La causa busca determinar si existió negligencia por parte del personal encargado del cuidado de los pacientes. Los tres imputados —entre ellos una joven de 22 años y un terapeuta— deberán responder ante la Justicia por su rol durante el hecho.
Además, los allegados sostienen que ya habían detectado irregularidades en la supervisión antes de la tragedia. También denunciaron que, tras lo ocurrido, el centro no brindó explicaciones. Según indicaron, el establecimiento “no responde el teléfono” y continúa funcionando con normalidad.
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