La eliminación de Francia en las semifinales del Mundial 2026 dejó una imagen de frustración dentro y fuera de la cancha. El seleccionado dirigido por Didier Deschamps cayó 2-0 ante España, que se convirtió en el primer finalista de la Copa del Mundo, y el entrenador francés no ocultó su malestar en la conferencia de prensa posterior al partido.
Aunque reconoció que su equipo no estuvo a la altura futbolística del desafío, también apuntó contra el arbitraje con una pregunta que generó revuelo entre los periodistas presentes.
El encuentro, disputado en Estados Unidos, terminó con una victoria clara de España, que volvió a una final mundialista 16 años después de su consagración en Sudáfrica 2010. El equipo de Luis de la Fuente se impuso con goles de Mikel Oyarzabal y Pedro Porro, en un partido en el que logró controlar a una Francia que llegaba como una de las grandes favoritas del torneo.
Tras el golpe, Deschamps hizo una autocrítica dura sobre el rendimiento de sus jugadores. “Sabíamos que España defiende bien y deja pocos espacios. Si nuestro nivel técnico es más bajo que en otros partidos, no podemos ganar. Si tampoco estamos a la altura en lo técnico y en lo defensivo, las posibilidades se reducen mucho”, expresó el seleccionador francés, visiblemente decepcionado por el desarrollo del encuentro.
El DT también admitió que Francia no logró imponer el plan que había imaginado para la semifinal. Según explicó, el equipo cometió errores que terminaron condicionando el partido y no consiguió dominar el juego como pretendía. “Para algunos futbolistas era su primera semifinal de un Mundial. No dominamos el juego como queríamos”, señaló Deschamps, en una frase que dejó expuesta la frustración interna por una actuación que estuvo lejos de las expectativas.
Sin embargo, el momento más comentado de la conferencia llegó cuando el entrenador francés se refirió al arbitraje del salvadoreño Iván Barton. Lejos de realizar una denuncia extensa o enumerar todas las jugadas que consideraba polémicas, Deschamps eligió lanzar una pregunta directa a los periodistas: “El cuarto y el quinto árbitro fueron magníficos. ¿Creen que el árbitro estuvo a la altura?”.
La frase generó revuelo de inmediato porque fue interpretada como un cuestionamiento directo al juez principal de la semifinal. La declaración fue reproducida con una formulación similar: “Haré una pregunta… ¿el árbitro posee el nivel requerido para dirigir una semifinal del Mundial?”. Esa consulta, más que una simple reflexión, funcionó como una crítica abierta al desempeño arbitral en uno de los partidos más importantes del torneo.
Uno de los focos de la polémica fue el penal sancionado por una infracción de Lucas Digne sobre Lamine Yamal, que luego Oyarzabal transformó en el primer gol de España. Desde el lado francés hubo reclamos porque consideraban que, antes de la falta, el futbolista español pudo haber controlado la pelota con la mano.
Aun así, la jugada fue convalidada y terminó abriendo el marcador en una semifinal que se inclinó cada vez más hacia el equipo español.
El malestar de Deschamps no se limitó al penal. El entrenador francés no estuvo conforme con varias decisiones del árbitro, aunque evitó profundizar públicamente en cada una de ellas. La conferencia dejó la sensación de que, para el DT, el arbitraje había sido un factor importante en el desarrollo del encuentro, aunque también reconoció que Francia no alcanzó su mejor versión.
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