Así era la vida de Máxima Zorreguieta antes de ser reina de los Países Bajos – GENTE Online
 

Así era la vida de Máxima Zorreguieta antes de ser reina de los Países Bajos

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Curiosidades de una mujer que se crio en el barrio porteño de Recoleta, trabajó en el exterior y hoy ocupa un lugar destacado en el mapa político mundial.
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Corría 1999 cuando Máxima Zorreguieta conoció al entonces príncipe Guillermo Alejandro de Orange en la Feria de Abril de Sevilla. Desde ese entonces, su vida cambió para siempre. Pero para halar de su esencia como plebeya, esa que le dio un toque distintivo entre la realeza y con la que se ganó el cariño de gran parte de la sociedad de Países Bajos, hay que hablar de quién era esa mujer que caminaba las calles de Buenos Aires sin imaginar seguramente este presente.

Hija de Jorge Zorreguieta, Secretario de Agricultura de la Nación Argentina durante el mandato de facto de Jorge Rafael Videla, y de María del Carmen Cerruti, se crio en un departamento de 120 metros cuadrados en el coqueto barrio porteño de Recoleta y transitó sus estudios en el Colegio Northlands, establecimiento en el que se destacó por su buen desempeño académico.

Máxima Zorreguieta Nació en 1971. Foto: Archivo.

En más de una oportunidad, quienes la conocieron desde niña la definieron por su feliz infancia. Máxima siempre fue aficionada al esquí, a la serie “La casa de la pradera” y se desempañaba muy bien en la cocina conquistando paladares de la mano de sus conocimientos en repostería. 

María del Carmen junto a Máxima e Inés, sus hijas. Foto: Archivo.
María del Carmen junto a Máxima e Inés, sus hijas. Foto: Archivo.

Pero hay que destacar que hay aspectos de la vida de la actual reina de Países Bajos que son cuestionables. Y específicamente se trata de decisiones que su madre tomó: su madre la obligaba a hacer deportes y la sometía a dietas estrictas con el objetivo de que baje de peso. Lo cierto es que esto no terminó bien ya que si bien no llegó a sufrir anorexia como Inés, su hermana, las dietas marcaron su adolescencia.

Además de Inés y Juan, Máxima tiene otras hermanas de parte de la relación de su padre con Marta López Gil: María, Ángeles y Dolores. Foto: Archivo.
Además de Inés y Juan, Máxima tiene otras hermanas de parte de la relación de su padre con Marta López Gil: María, Ángeles y Dolores. Foto: Archivo.

Los estudios de Máxima Zorreguieta

Luego de culminar sus estudios secundarios, Máxima pasó a la Universidad Católica Argentina en donde cursó la carrera de Economía, egresándose en 1988. Al mismo tiempo,  combinó todo para poder continuar con un trabajo de investigación en materia de software destinado al mercado financiero en la empresa Mercado Abierto S.A. Cómo si esto no le alcanzara, trabajaba part time dando clases particulares de inglés a niños y adultos.

Máxima en su adolescencia. Foto: Archivo.
Máxima en su adolescencia. Foto: Archivo.

Los trabajos de Máxima Zorreguieta

Uno de los primeros grandes triunfos de Zorregueita en material laboral dentro del ámbito privado se dio en 1996 cuando se sumó a las filas de HSBC James Capel INC. Es por eso que se instaló en Nueva York para tomar el cargo de vicepresidenta del departamento de Ventas Institucionales en América Latina. Estuvo durante dos años en ese cargo hasta que se pasó a Dresdner Kleinwort Benson.

El puesto de Ventas Institucionales volvió en 1999 cuando comenzó a trabajar en Deutsche Bank: en un inicio lo hizo en Nueva York y luego siguió en el puesto, pero en Bruselas, lugar en el que trabajó hasta que conoció a Guillermo de Orange.

El deporte preferido de Máxima Zorreguieta en su infancia

Se sabe que Máxima es fanática de la Patagonia Argentina y, cada vez que visita el país, trata de hacerse el espacio para poder visitar este destino en donde solía esquiar. Y esto tiene un antecedente: en su infancia y adolescencia vacacionaba en Los Zorros, la casa que su padre tenía en Bariloche y que se terminó destruyendo por un histórico incendio que azotó la zona en 1996.

La historia de amor de Máxima Zorreguieta y el rey Guillermo de Orange

El 2 de febrero de este año se cumplieron 21 años del casamiento de Máxima Zorreguieta y Guillermo Alejandro de los Países Bajos. La historia de amor de la pareja fue desde el comienzo como un cuento de hadas, en el que por casualidades de la vida una joven argentina plebeya asistió a una fiesta en Sevilla y con su sensual baile enamoró perdidamente a un príncipe. 

En tan solo dos años de noviazgo el príncipe y su amada descubrieron que serían inseparables y a pesar de todas las miradas críticas decidieron dar un gran paso en sus vidas, unirse en matrimonio. 

El casamiento de Máxima Zorreguieta y Guillermo de Orange

La fiesta se celebró al interior de la aristocracia y en todas las calles de Holanda, que veían con simpatía a la nueva princesa de 31 años de edad. La ceremonia religiosa fue en la iglesia Nieuwe Kerk de Ámsterdam y el acto civil fue en el mismo día presidido por  el alcalde de la ciudad, Job Cohen. 

El casamiento de Máxima con Guillermo de Orange. Foto: Archivo.
El casamiento de Máxima con Guillermo de Orange. Foto: Archivo.

Pero el aire inundado de felicidad tuvo su final cuando los reporteros del mundo entero notaron que un grupo de manifestantes lanzó una bolsa de pintura blanca y protagonizó una pequeña cacerolada para mostrar su repudio contra el padre de la novia. 

Fue entonces que el mundo entero quiso saber por qué Jorge Zorreguieta, en aquel momento de 74 años de edad había sido apartado del día más importante en la vida de su hija y cuál era su relación con la última dictadura cívico militar desarrollada en la República Argentina. 

El padre de la monarca había sido secretario de Agricultura y Ganadería durante el gobierno de facto, es por esto que Holanda habiendo sido uno de los países que recibió exiliados desde 1976 no le concedió el permiso para ingresar al país. Titulares de la época demuestran que incluso el casamiento entre Máxima y Guillermo fue tema de tratativa del Parlamento por la gran adhesión del país a la promoción de los derechos humanos. 

Máxima y el entonces príncipe Guillermo. Foto: Archivo.
Máxima y el entonces príncipe Guillermo. Foto: Archivo.

Tiempo después Máxima de los Países Bajos reconocería que la decisión fue muy dolorosa para ella, "Era evidente que mi padre no vendría. Se cerraron acuerdos y éste es un evento constitucional donde mi marido se convertirá en rey y mi padre no tiene que estar". 

A pesar de que durante toda la jornada de la boda real estuvieron autorizadas las protestas antimonárquicas, la violencia infundada por algunos de sus impulsores hicieron que hubiesen 16 arrestos. 

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