Una pausa con Juan Otero: “Ser ‘hijo de’ me cambió un montón de cosas, pero a veces jode que te lo recuerden siempre” – GENTE Online
 

Una pausa con Juan Otero: “Ser ‘hijo de’ me cambió un montón de cosas, pero a veces jode que te lo recuerden siempre”

Juan Otero en Revista Gente
A horas de debutar al frente de Te pido mildis, el stream de Telefe junto a Lolo Poggio, Sol Ulloa, Nico Peralta y la exGran Hermano Sabri Cortez, el histriónico heredero de Flor Peña habla sobre la incomodidad que a veces genera ser un “nepobaby” y dispara: “La sangre no cambia quien soy yo”.
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El consejo que le dio Flor Peña, su mamá, fue simplemente “que sea feliz”. Su papá, Mariano Otero, es otro fiel ladero que siempre le dice que sí a todo lo que emprende. Haber crecido con esa libertad, asegura, es excepcional a la hora de saber que se vale por sí mismo y que, aunque las puertas se abran más rápido, la magia es ser quién es. Si no, no habría resto.

Meses después de sorprender con su cumpleaños de 15, Juan Otero se prepara para volver a dar que hablar con Te pido mildis, “un stream con buenas vibras” en el que tomará en vivo las redes de Telefe (Instagram, TikTok, YouTube y Twitch) de lunes a miércoles a las 16.

“Decir todo lo que se le venga a la mente” junto a Lolo Poggio, Sol Ulloa, Nico Peralta y la exGran Hermano Sabri Cortez, sus coequipers, será el gran desafío del hijo de Flor Peña, que sin pruritos y muy resuelto, lanza: “Disfruto de mostrar mi talento en público”.

Este lunes 20 a las 16 horas debuta liderando Te pido mildis, el stream de Telefe, en el que junto a Lolo Poggio, Sol Ulloa, Nico Peralta y la exGran Hermano Sabri Cortez, hablarán "de modo espontáneo, los temas que pinten": desde asuntos universales a tendencias.

–Siempre fuiste muy histriónico y a nadie le sorprende que des que hablar en los medios, pero ¿cómo te ves ante el desafío de conducir este stream de Telefe?

–La verdad es que me veo bastante bien. Estoy muy confiado pero debo confesarte que también estoy muy nervioso. Para mí es la primera vez haciendo un proyecto tan grande y trabajando con gente tan grosa. Siento que eso también me genera mucha presión.

–¿A quién/ quiénes les pensás pedir “mildis” (Mil disculpas)?

–“Mildis” les voy a decir a todos los haters que me comentan en forma irónica… Voy a decirles “Mildis, gordo... la que puede, puede”.

Siempre disruptivo y plantado, el hijo de Flor Peña, conocido por su gran histrionismo, se les adelanta a las críticas de los haters y lanza: "Voy a decirles 'Mildis, gordo... la que puede, puede”.

De lo que tiene en común con sus coequipers a lo que los diferencia de otros streams: “Somos gente que te dice las cosas en la cara”  

–¿Cómo se fue dando la idea de armar este team? ¿De Lola Poggio ya eran amigos?

–La idea para mí fue poder congeniar en un mismo stream muchas personalidades, muchas edades y muchos pensamientos. La verdad es que los conocí a todos muy recientemente. Y a Lola, con quien nos seguíamos en las redes hace mucho, ahora tuve la oportunidad de conocerla en profundidad. Ella, como todo el equipo, son personas hermosas. Y creo que tenemos muchas cosas en común, pero sobre todo el amor que compartimos por el arte.

–Para conducir un envío como este, ¿en qué cosas te sentís súper listo y cuáles son las que vas a aprender?

–Yo creo que me siento súper listo a la hora de conducir esto, más que nada en relación a las cosas que pasan cotidianamente en las redes sociales, como poder decir qué sentimos los pendejos cuando miramos un TikTok o cuando consumimos una historia de Instagram.

Me veo bajando línea sobre eso y al mismo tiempo creo que voy a aprender a laburar en equipo, con un team maravilloso. Voy a aprender un montón de cosas; incluso hasta vocabulario de gente más grande. Y cuando tengamos que entrevistar gente siento que va a ser súper enriquecedor saber cómo crecieron artísticamente y sobre su trayectoria, por ejemplo.

"Este stream es espontáneo y, sobre todo, es real. Ninguno tiene pelos en la lengua", advierte Juan.

–Hablando de bajar línea, sobre qué temas van a conversar y debatir en Mildis?

–Más que nada creo que vamos a conversar todos los temas que pinten. Va a ser algo muy natural, sobre todo.

–¿Qué diferencias sentís que hará este equipo en relación a todos los otros que ya conocemos?

–Este es stream espontáneo y, sobre todo, un stream real, con gente que te dice las cosas en la cara, con gente que no tiene pelos en la lengua.

Además me imagino que vamos a tener alto momentos con contrapuntos interesantes. Eso es lo mejor que puede existir en una charla: escuchar y tener distintos puntos de vista.

Su primera entrevistada será nada menos que su madre, Flor Peña, a quien considera una verdadera influencia y piensa preguntarle "todo eso que no puedo en la vida diaria". Y suma con picardía: "Acá ella no es la entrevistadora".

El “efecto” Flor: su gran influencia de vida, su impulsora y primera entrevistada

–En el programa de mañana vas a tener de invitada a tu vieja. ¿Sentís que conseguirías sacarle algo único?

–Siempre fue la persona que quise entrevistar. Si bien charlo todos los días con ella, nunca compartí nada en un entorno laboral, así que va a ser una experiencia re divertida. Me gustaría preguntarle de todo. Y ser picante picante.

–¿Por qué lado desconocido suyo irías?

–Me parece impresionante poder preguntarle a mi vieja lo que se me pinte. Acá ella no es la conductora, y siento que le voy a poder hacer muchas preguntas que no le puedo hacer en mi vida diaria.

La complicidad entre Florencia Peña, Juan Otero y Claudia Villafañe.
La increíble complicidad entre Florencia Peña y Juan Otero. Dice que de su madre lo alentó a ser quien verdaderamente es. "Es simple. Si les gusta como soy, bien, y si no, besito en la cola", avisa.

–Siempre dijiste que Flor era tu “gran influencia” y que tu carrera se basa en lo que te enseñó ella. ¿Qué podrías decir que te enseñó para pisar firme en el mundo del showbiz?

–Lo que me enseñó mi vieja para pisar bien firme en el mundo del showbiz fue lo de tener una personalidad muy marcada. Ella siempre me dijo: “vos tenés que ser quien sos vos y tenés que estar orgulloso de eso”. También me alentó a no avergonzarme nunca, poder pararme y decir: “Che, loco, así soy yo. Esto me gusta y esto no”. Y es simple. Si les gusta como soy, bien, y si no, besito en la cola.

–En los streams suelen surgir muchas anécdotas en primera persona. ¿Estás listo para ventilar tus temas amorosos en el programa o vas a filtrar?

– Sí, yo estoy listo para contar lo que quiera, lo que surja, lo que pase, todo… Yo estoy reabierto con eso. Cuento cualquier cosa picante. Pero eso sí, si a mí me preguntan… ¡yo devuelvo, ¿eh?!

–¿Tus hermanos ya te pidieron que no hables sobre ellos?

–Ehmm no. Mis hermanos no me dijeron nada porque me aman. Así que si me dicen algo, los reto. “Queridos, ahora soy yo el conductor… ¡Mirá si no voy a poder hablar nada de ustedes!”

Yo creo que Toto tal vez es más timidón, pero Felipe, sabés que no, un día lo llevo al stream… y joda joda, eh.

–Tiene que estar listo, entonces. Hablemos de la competencia que se da entre los canales de streaming más populares, que incluso se responden en redes?

–Ahora no pienso en competir: lo único que tengo en mente es divertirme. No me importa si va a ir muy bien, si va a ir muy mal, si va a ir más o menos... A mí me importa que nos divirtamos como un grupo, que la pasemos bien, que congeniemos, que la gente se divierta y que también les quede algo de nosotros: que podamos transmitir un mensaje. Creo que esa es la obligación y el camino del artista.

juan otero
Juan Otero aclara que la única opinión que le interesa es la de la gente en la calle: "Los que escriben desde el anonimato no tienen valor alguno".

Juan Otero: cómo lo afectan las redes y el peso de ser un “nepobaby”

–Entiendo que desde muy chico estás acostumbrado a que se hable de vos. ¿Sos de los que busca qué se escribe sobre vos en las redes, o intentás mantenerte al margen?

–No me importa mucho lo que dicen de mí, así que no me pongo a buscarlo. Sí es inevitable entrar a los comentarios y leer algunos malos, porque eso te pasa siempre. También creo que la carrera de artista te da herramientas para sobrepasar esas situaciones…

Mirá, yo me quedo con lo que la gente me dice en la calle, que esa es la gente real y la que que importa. Las personas que están escribiendo detrás de un teléfono y no sabés ni quiénes son, no tienen valor alguno.

otero juan
Ser sincero, explica Juan Otero, tiene un costo: "También están los prejuicios, el que dirán y el que te apunta con el dedo". Y tan es así que no la caretea, que resume: No es que digo lo que siento y no me afecta en nada. Es un proceso que no terminó".

–En el colegio tenés un promedio brillante, ¿cómo cae entre sus compañeros que además de artista te vaya bien con las notas?

–Mis compañeros me reapoyan y me requieren. Entienden mi situación y que, si bien me va muy bien, también tengo un montón de obligaciones. También pasa que yo soy muy autoexigente conmigo mismo, entonces, aunque tenga mil cosas, yo me quiero sacar diez en la prueba de matemáticas. O sea… es algo inevitable.

–Hace un tiempo decías que veías a tu generación como “muy robotizada”. Exactamente comentabas que “la tecnología está consumiendo al mundo”. ¿Se sentís un alienado del celular?

–Sí, yo creo que esta generación está muy robotizada, porque se basa en las redes sociales y en la tecnología. Es una pena que seamos seres tecnológicos, porque el mundo no sólo es una pantalla.

Pero fíjate cómo es todo, las redes también nos abren este espacio del stream. Así que tiene sus pros y sus contras, pero bueno, no debería haber mucho problema con eso si se maneja bien.

–Alguna vez dijiste que era negocio ser como uno es, porque a quienes se muestran como son “les va bien”. ¿Sentís que tiene un costo?

–Yo creo que cuando uno es como quiere ser, y dice lo que quiere decir es genial porque lo mejor que tiene una persona es la sinceridad. Siempre desde lo constructivo, pero decir lo que nos molesta es lo primordial para una relación.

Pero sí tiene un costo: es muy difícil ser sincero y decir lo que uno piensa. Porque también está el prejuicio, el qué dirán y el que te apunta con el dedo. Creo que todo eso es un proceso que aún no terminé: no es que digo lo que siento y no me afecta en nada. Pero cada uno a su tiempo lo va a ir logrando.

"(Mis padres) nunca me dijeron lo que tenía que hacer o dejar de hacer. Siempre me dieron la libertad de elegir y por eso estoy acá hoy haciendo esto", proclama Juan Otero en diálogo con GENTE.

–Entre los llamados “nepobabies” (hijos de famosos), mucho se dice acerca de que todo es más fácil por el apellido. ¿En serio jamás te pesó un poquito ser hijo de Flor?

–La verdad es que me pesa recibir comentarios como “acomodado” o lo todo lo que tengo es gracias a ella. Pero la realidad es que sí, la mayoría de las cosas que tengo son porque ella se rompió el culo desde chica, siempre laburó y le fue muy bien.

Entonces es lógico que yo vea una madre que proyecte eso, afecte en cierto punto a sus hijos. Pero soy quien soy porque a mí me gusta serlo: nunca me dijeron lo que tenía que hacer o dejar de hacer. Siempre me dieron la libertad de elegir y por eso estoy acá hoy haciendo esto.

Ser “hijo de” me pudo haber cambiado un montón de cosas, pero lo que no cambia es mi personalidad. Yo soy Juan Otero y mi mamá, Florencia Peña. Somos personas distintas, y eso no quiere decir que tenga que ser siempre el hijo de Flor. Espero que esa barrera se corte para todos los “hijos de”, “hermanos de” y “primos de”, así cada uno pueda construir su propia identidad y correr un poco esta visión.

Igual, lógicamente estoy súper mega orgulloso de la madre que tengo, de cómo es conmigo, con el mundo y con la gente, pero eso no quita que a veces joda un poco que todo el tiempo te recuerden que sos “hijo de”.  

–¿Cómo te imaginás de acá a diez años? ¿Cuál sería el escenario perfecto?

De acá a diez años me imagino cantando. Creo que es lo que más me llama hacer y el hobby que más disfruto. Mi escenario perfecto sería cantar en un Ópera, algo así muy loco. Flasheémosla. Te pido mildis.

Yo quiero estar arriba de un escenario con un montón de gente mirándome. Soy bastante extrovertido en ese sentido: es lo que más me divierte. Así que me veo bailando, actuando, disfrutando, pero sobre todo cantando.

Fotos: gentileza Telefe y archivo Atlántida.

Agradecemos a Juani Peralba.

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