Marcos ganó Gran Hermano: cómo fue el camino del participante que arrancó en placa y terminó siendo el preferido – GENTE Online
 

Marcos ganó Gran Hermano: cómo fue el camino del participante que arrancó en placa y terminó siendo el preferido

Marcos dentro de la casa de Gran Hermano. Foto redes sociales.
El salteño entró a la casa siendo una persona tímida que muchos tildaban de aburrida. Sin embargo, logró salir airoso de la primera eliminación, se convirtió en el primero en llegar a la final y es uno de los más queridos del afuera. Anoche se consagró como el décimo hermanito en ganar el certamen y recibió casi 20 millones de pesos y una casa.

El creyente, el tierno, el Primo fue el último en cerrar la puerta junto a Morita, una de las cachorras que se sumó a la casa de Gran Hermano. Después de 162 días, el reality conducido por Santiago del Moro tenía un ganador: Marcos, el salteño, obtuvo más del 70% de los votos. Una casa y casi 20 millones de pesos lo esperaban afuera. Pero también miles de personas que se juntaron en el estudio de Telefe para saludarlo, a él, al lindo, tranquilo y transparente estudiante de abogacía que ama a su familia. Julieta, la tercera finalista, y Nacho, el semifinalista, ya estaban sentados adentro con el resto de los participantes, también en la tribuna estaban sus hermanos, sus papás y una misteriosa chica que parecía parte del clan. La alegría, las lágrimas y los festejos marcaron la noche que volvió a convertirse en un hito de más de 30 puntos da rating. Pero el camino de Marcos se fue construyendo y no siempre fue el favorito...

Desde el día que entraron los 18 a la casa de Gran Hermano hubo un participante que llamó la atención de todos: su tono apacible, su físico bien delineado y su acento salteño convirtieron a Marcos en el primer gran odiado del reality. En la primera placa, a los pocos días de que arrancara la edición más exitosa de los últimos años, él estuvo nominado y varios de los Monitos (la banda liderada por Juan y Martina que se despedazó en menos de un mes) se lo pusieron entre ojo y ojo. "Es insulso", "No habla" y otras frases del estilo circulaban por la casa. Pero, lejos de irse en la primera gala, se quedó. Y no sólo se quedó sino que esquivó placa sistemáticamente durante meses. Su estrategia fue clara: no molestar. Y sin molestar y siendo él, una persona tranquila que escapa de los conflictos y que acompaña a los que no se sienten bien, logró, tras ganarle la prueba del líder ayer a Romina, convertirse en el primer finalista de tres de GH.

Su camino fue mucho más llano que el del resto: después de esquivar la eliminación en la primera semana, Marcos caminó firme, sin cambiar de estrategia, sin traicionarse ni a él ni a nadie, votando con el corazón, entrenando todos los días y dando poca información sobre su vida. Su hermetismo y su forma de evitar el conflicto fueron forjando una identidad que de a poco conquistó a la gente. Las redes sociales empezaron a notarlo de a poco, el Primo no protagonizó ninguna pelea, no criticó a nadie, siempre mostró la misma cara ante las situaciones. Así se fue ganando semana a semana el cariño de los que resistían junto a él en la casa. Si bien su forma evasiva de relacionarse con los demás causaba indignación, algo de esa paz que transmitía contagiaba.

Los primeros en notar su aura fueron Alfa y Agustín. Mientras que Alfa era señalado por la casa (y fuertemente avalado por el público), el salteño lo escuchaba y lo acompañaba. Algo parecido sucedió con Agustín, el gran amigo que se hizo durante los primeros meses. El momento quizá más emotivo dentro del territorio GH, más allá de la entrada de Valentina, su hermana, fue la partida del polítologo y su regreso posterior. LLanto, abrazos, emoción. El rostro del Ken argentino emocionado terminó de coronarlo y quedó demostrado en las últimas placas donde fue salvado primero por el voto del público.

Es que además de ser bueno, es sensible y acompaña la premisa de "los hombres también lloran". Y él lloró: lloró cuando se fue Agustín, cuando volvió, algunos días que estaba raro. Pero cuando más lloró fue cuando su hermana pasó con él una semana dentro del set y le mostró fotos y mensajes de sus seres queridos y del afuera. Valentina fue uno de los 6 familiares que ingresaron para darle energía a los participantes, después de más de 4 meses de aislamiento. La imagen de la salteña que vive en Francia fanatizó aún más a sus seguidores: dulce, buena, zen, terminó de delinear a Marquitos y le dio verosimilitud a sus formas. Ella tiene la misma energía que él, aunque es menos hermética y habla más. Lo que abrió la caja de pandora y el Primo dejó salir algunas anécdotas y datos desconcidos de su vida. Algo que lo humanizó y mostró un poco de lo que hay detrás de este campeón de Jiu-Jitsu, que peleaba en jaulas, que estudia administración de empresas y tiene 22 años.

Marcos recibió la visita de su hermana Valentina, en la casa de Gran Hermano
Marcos recibió la visita de su hermana Valentina, en la casa de Gran Hermano

Un Gran Hermano donde los buenos ganan

Algo que confundió en esta edición del histórico reality, que tuvo su primera vez en la Argentina hace más de 20 años, es la preferencia del público por los que no juegan. Antes, el mejor jugador solía ser quien se ganaba el clamor popular, aunque muchas veces ganaban los más buenos, como el caso de Marcelo Corazza, en el primer GH Argentina. Sin embargo, nombres como Cristian U o Gastón Trezeguet lograron conquistar a los televidentes y eran ellos los que marcaban el ritmo de la casa. En esta oportunidad, el favor no fue para quienes se plantaron desde el primer día. Por eso: Tomás Holder, Martina y Juan fueron eliminados rápidamente de la casa. El mismo camino siguió La Tora, aunque ella tuvo su redención tiempo después con su reingreso donde se mostró mucho menos agresiva.

Holder fue el primero en hacer estrategia y en irse de GH
Holder fue el primero en hacer estrategia y en irse de GH

Si bien estas salidas se dieron al principio de GH, la misma suerte sufrieron Coti y el Conejo, Bonnie and Clyde, los socios del mal. Ellos duraron más pero cuando un grito del afuera advirtió la traición a las chicas, el mundo se le vino en contra y Coti, empujada por el reingreso de Daniela -una de las amigas a las que traicionó- dejó Gran Hermano. Lo hizo después de haberle puesto juego, traición y momentos memorables al reality. El conejo siguió sus pasos y ahora están afuera a puro evento y canje recorriendo canales y, sobre todo ella, poniéndole acidez a las actitudes de sus excompañeros de GH.

Ahora los 4 que quedan son del grupo de los buenos. Si bien Nacho arrancó siendo parte de los Monitos, rápidamente se supo reacomodar y, con el correr de los meses, fue encontrando una forma más sincera de mostrarse, dejando ese jugador un tanto torpe y dándole lugar a uno más del grupo de buenos. Julieta y Romina siempre fueron transparentes, mientras que a la bailarina se la vio pocas veces con ganas de usar armas: solo cuando se sintió traicionada por Coti, la exdiputada tuvo más encontronazos, el último, con Alfa, quien fue durante muchas semanas uno de sus grandes aliados. El caso de Marcos es totalmente distinto: él es el más bueno, intachable, de moral más incuestionable y fiel a su estilo de la casa. Nunca pisó el palito.

Marcos: el Ken que no pudo llegar a Barbie

Otra de las obsesiones de las redes sociales fue encontrarle a Marcos una novia dentro de la casa. Si bien ahora buscan señales que lo vinculen con Romina, la pareja que todos querían unir era la de Ken y Barbie: el salteño y Julieta. Los videos con momentos en los que se acariciaban y después miraban las cámaras inundaron las redes sociales. Pero nunca pasó nada.

Marcos y Juleta, la pareja que nunca se dio en Gran Hermano
Marcos y Juleta, la pareja que nunca se dio en Gran Hermano

Julieta, de novia con Lucca, entró a Gran Hermano hablando de su pareja y nunca dejó de mencionarlo. En un principio, las cámaras intentaban demostrar cierta frustración en la cara del Primo cada vez que ella hablaba del afuera. Pero con el correr de los meses (ya van cinco), eso perdió vigencia.

Siendo uno de los galanes de la casa, tuvo pocas chances de encontrar el amor. O quizá, como se especula, él tiene una novia afuera pero como es tan introvertido nunca quiso mecionarla. Lo cierto es que mientras que se armaron cuatro parejas (Coti y el Conejo, Maxi y Juliana, Daniela y Thiago y la Tora y Nacho), Ken camina solo y se masajea la melena mirándose al espejo.

Aunque anoche, afuera de la casa, una chica que algunos dicen que se llama Julieta lo esperaba entre sus padres y sus hermanos. Muchos fantasean que ella sería la historia inconclusa que había dejado en Salta y por la que no avanzaba con Julieta Poggio. Un abrazo fundido entre todos los Ginocchio, en donde se colaba esta misteriosa mujer, y un océano de simpatizantes lo esperaban afuera al chico hermético que si bien no se enamoró en la casa se consagró ganador.

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