A 40 años de “la mano de Dios” y “el gol de todos los tiempos”, así los contó Diego Maradona a GENTE – GENTE Online
 

A 40 años de “la mano de Dios” y “el gol de todos los tiempos”, así los contó Diego Maradona a GENTE

Diego Maradona
Con tan sólo 253 segundos de diferencia, el Diez protagonizó el 22 de junio de 1986 dos hechos futbolísticos que entraron en la historia grande del deporte. En pleno Mundial 2026, mientras la Scaloneta avanza firme rumbo al sueño de la cuarta estrella, recordamos aquel inolvidable partido ante Inglaterra que lo consagró en leyenda.
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“Ambos los hizo con la mano”, solía decir el querido y recientemente fallecido periodista Guillermo Salatino. “Uno, con la de arriba, con la que tenemos todos, y el otro con la mano de abajo, ésa que suele llamarse pie y Diego dominaba como la de arriba”, definía el inolvidable especialista en tenis.

Y así fue. Uno, el gol de “la mano de Dios”, en el minuto 50,26, y el otro, el de “el gol de todos los tiempos” apenas cuatro después, a los 54,39. Como si aquella ventana a la leyenda se mantuviera abierta sólo 253 segundos.

Sí, “el barrilete cósmico”, según lo definió el relato Víctor Hugo Morales durante aquella tarde del domingo 22 de junio de 1986 en el Estadio Azteca, había consumado frente a Inglaterra, por cuartos de final del Mundial 1986 dos acciones de las que hoy, cuatro décadas después -mientras palpitamos el México/Estados Unidos/Canadá 2026 de Lionel Messi y la Scaloneta- , seguimos hablando.

“El partido no era uno más”, coinciden hoy los distintos protagonistas del mismo. “Si bien política y deporte son dos cuestiones totalmente distintas, en nuestros corazones sentíamos que, si había algo que no podíamos hacer nosotros teniendo tan fresca la Guerra de las Malvinas, era perder ese partido... Pero tampoco imaginamos que lo ganaríamos así, con dos intervenciones de Diego que nunca nadie olvidará”, reiteraron y reiteraron a lo largo de innumerables e innumerables entrevistas aquellos que pisaron el campo de juego de aquel Argentina 2-Inglaterra 1.

"La mano de Dios", a los 50:26 minutos, con un salto de Maradona que el arquero Peter Shelton nunca la perdonó.

El primero, bautizado por el propio Diego "La mano de Dios" fue tema de debate, análisisy repeticiones en cámara lenta durante años, hasta que Maradona aclaró lo que todos vimos (menos los árbitros): “Fue con la mano de Dios. Les ofrezco mil disculpas a los ingleses, de verdad, pero volvería a hacerlo una y mil veces”, finalmente declaró.

Pero a la vez, en un reportaje inédito con el delantero Gary Lineker, integrante de la formación británica devenido en reportero, que GENTE cubrió como único medio (con texto de César Litvak y fotos de Jorge Luengo) y publicó el 14 de marzo de 2006 en su edición 2121, el Diez lo retificó a puro detalle. Y lo hizo a través de este hilo rescatado sin tocar una coma:

–Empecemos por el primero: ¿fue “la mano de Dios”, o de quién? -le consultaba quien convirtió el único gol del team británico.

–No, fue la mía, je, je. Y no les quiero faltar el respeto a los ingleses, pero la verdad es que goles así ya había hecho más de uno en la Argentina. Esa tarde, la verdad es que pegué el salto, no llegaba y metí el manotazo. Si mirás la repetición se ve que ni siquiera (Peter) Shilton se dio cuenta. El primero en protestar es (Terry) Butcher. Yo a su vez corrí a festejarlo, a ver si el árbitro se la tragaba. Y al mismo tiempo, cuando veo que ni el árbitro ni el línea se habían avivado, por abajo les decía a los muchachos: ‘¡Vaaaaaaamos! ¡Vengan a festejar…!’. ¿Me entendés? ‘Ya que la hacemos, hagámosla bien’, pensaba. Y, por suerte, pasó.

A los 54:39, celebrando el tanto inicial. 1-0.

–Diego, aún hoy en Inglaterra se sigue viendo “la mano de Dios” como trampa. ¿Qué pensás vos al respecto?

–No, trampa no –dice, y no puede evitar la sonrisa–. Yo diría que es… –piensa–, es una avivada. Una picardía, algo a lo que nosotros, los latinoamericanos, estamos más acostumbrados que en el fútbol europeo. Insisto, con todo respeto.

–Volviendo al primer gol: después del partido, ¿por qué usaste esa expresión: “La mano de Dios”?
Maradona vuelve a sonreír, vuelve a pensar unos segundos y responde:

–¿La mano de Dios...? No sé. Pensé que realmente el de arriba, “El Barba” como le digo, nos había dado una gran mano... Y es que hay que tener mucha suerte para que en esa jugada no te vean ni el árbitro ni el línea. Por eso lo dije.

¿Cómo describirlo? Mejor que lo haga precisamente Víctor Hugo Morales. Nadie como él para recrearlo. Así lo relataba:

“Ahí la tiene Maradona, lo marcan dos, pisa la pelota Maradona, arranca por la derecha el genio del fútbol mundial, deja al tercero y va a tocar para Burruchaga... ¡Siempre Maradona! ¡Genio! ¡Genio! ¡Genio! Ta-ta-ta-ta-ta-ta-ta-ta... Gooooool... Gooooool... ¡Quiero llorar! ¡Dios Santo, viva el fútbol! ¡Golaaazooo! ¡Diegoooool! ¡Maradona! Es para llorar, perdónenme... Maradona, en una corrida memorable, en la jugada de todos los tiempos... Barrilete cósmico... ¿De qué planeta viniste para dejar en el camino a tanto inglés, para que el país sea un puño apretado gritando por Argentina? Argentina 2 - Inglaterra 0. Diegol, Diegol, Diego Armando Maradona... Gracias Dios, por el fútbol, por Maradona, por estas lágrimas, por este Argentina 2- Inglaterra 0”.

No bien recibe la pelota de Héctor Enrique, en su propio terreno, Diego encara. "El pase se lo di yo, je”, bromearía el Negro por el tiempo de los tiempos.

–En lo que a mí respecta, por "La mano de Dios", no te culpo a vos -expresaba Lineker-. Aún hoy sostengo que los responsables fueron el árbitro y el línea, por no haberlo visto. Y en cuanto al segundo, esa obra maestra, te diré algo: cuando lo hiciste, fue la única vez en mi carrera que tuve ganas de aplaudir a un jugador rival...

–Sí, la verdad que fue el gol soñado -no podía evitar una sonrisa Maradona, y le agradecía extendiéndole la mano, y respondiéndole:

Diego Maradona y el gol de todos los tiempos
E inicia una apilada a pura zurda por el lateral derecho, desparramando ingleses, primero a Peter Beardsley, enseguida a Peter Reid y después a Terry Fenwick, y luego orientándose hacia el arco.


–Y más por ser contra Inglaterra, ¿no?

–Más que por eso, fue por poder concretar una jugada tan complicada. Y te digo más: en parte terminó bien porque el jugador inglés es más noble con el sudamericano. No busca tanto al rival, ¿me entendés? Contra Brasil, Uruguay o Italia, por ejemplo, no sé si hubiese llegado a enfrentar al arquero. Me habrían bajado antes.

Deja atrás a Terry Butcher e ingresa al área.

–Diego, no seas ingenuo. En realidad, quisieron bajarte, pero no te alcanzaron. Y una cosa más: el gol de por sí es una genialidad inigualable –continuaba Lineker–, pero encima hubo un detalle que lo hace más valioso todavía, ese tipo de detalles que no se ven por la tele, que sólo sabés por estar jugando...

–¿A ver...? -captaba la atención plena de Maradona.

Ve al arquero Peter Shilton que sale, le amaga, lo descoloca, y avanza hacia la derecha.

–¡Que la cancha estaba muy mala! Me acuerdo que el césped era un desastre; costaba mucho llevar la pelota...
–Es cierto. Tenés razón. La pelota picaba muy mal. A medida que avanzaba y eludía ingleses, me picaba mal y yo tenía que ir corrigiendo.

Para definir justo, correr y festejar, renacer como “barrilete cósmico” y en 10,6 segundos de tiempo, poner el match, a los 54:39 minutos, 2-0. Por entonces el goleador ingles Gary Lineker (sí, quien en 2006 entrevistaría a Diego) sellaría el resultado en un 2-1.

Había algo más y hoy, cuatro décadas después podemos confirmarlo: de aquella tarde, de aquellos 253 minutos y "De la mano de Dios" y "El gol de todos los tiempos" no se dejará de hablar nunca.

Fotos: Archivo Grupo Atlántida ([email protected]) y redes sociales
Cobertura de Archivo: María Luján Novella (113903-8464)



 
 

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