Después de más de 48 horas de incertidumbre, angustia y búsqueda intensa en Corrientes, Nahuá Santos Riquelme apareció sano y salvo y ya pudo reencontrarse con su familia. Con el correr de las horas comenzaron a conocerse detalles estremecedores sobre lo que vivió el nene de 6 años durante los días en que permaneció oculto junto a su padre, Josías Santos Regis, quien terminó detenido.
El primero en dar información sobre el estado del menor fue Juan Ramón Riquelme, abuelo del chico, quien confirmó que el hallazgo se produjo cerca de las 10:30 de la mañana del martes. Más tarde, explicó cómo encontró al niño después del operativo.
“Está un poco más tranquilo” y “está perfecto”, aseguró en declaraciones televisivas. Además, detalló: “Está en muy buenas condiciones de salud, según lo que dijo el médico en el primer examen que hicieron. Pero se lo ve muy bien, a pesar de que, cuando llegamos, estuvo un poco nervioso por todo el movimiento de gente que había en el lugar”.

Pero uno de los momentos más impactantes llegó cuando el abuelo reveló lo que Nahuá alcanzó a contar sobre las horas que pasó escapando junto a su padre en zonas rurales de Corrientes.
“Contó que anoche (por el lunes a la noche) durmieron en el pasto, en la intemperie, y que tuvieron que cruzar un arroyo nadando aparentemente y que el papá casi se ahogó y todo eso”, relató.
Las palabras del chico permitieron reconstruir parte de las condiciones extremas en las que permanecieron escondidos mientras las fuerzas de seguridad realizaban rastrillajes y controles en distintos puntos de la provincia.

Con visible indignación por lo ocurrido, el abuelo también apuntó directamente contra Santos Regis. “Así que la verdad, a pesar de ser un asesino, es un irresponsable y un montón de cosas calificativas para decirle”, expresó.
Cómo fue el hallazgo de Nahuá
Mientras la causa avanza, también trascendieron detalles del momento en que padre e hijo fueron encontrados. Desde Corrientes, la corresponsal de C5N Mariela López Brown reconstruyó cómo un trabajador rural logró ubicarlos después de dos días sin rastros concretos.

Según explicó la periodista, el peón Francisco Espíndola recorría el campo cuando observó movimientos extraños y vio al hombre junto al menor intentando pedir ayuda.
“Francisco Espíndola recurría la zona y vio que Josías Santos Regis y su hijo haciendo señas con una bolsa para pedirle comida porque hacía 48 horas que no comían, el niño estaba descalzo”, relató la cronista.
El trabajador habría intentado convencer al acusado de acercarse hasta una vivienda cercana para asistirlos y dar aviso a las autoridades. Sin embargo, Santos Regis tenía otra intención.
“Espíndola intentó convencer al hombre para que se acerque hasta la casa y así darle la comida, pero este le explicó que se quería ir a Brasil y que no quería que nadie se entere que ellos estaban ahí”, agregó López Brown.

