Un trágico accidente ocurrido este domingo por la mañana en la ruta provincial 76, a la altura del kilómetro 227, dejó como saldo cuatro jóvenes profesionales de la salud fallecidos y varios interrogantes que aún intenta esclarecer la Justicia. El siniestro, que tuvo lugar en las inmediaciones de la localidad bonaerense de Tornquist, expuso no solo la violencia del impacto, sino también un dramático episodio final que conmovió a los investigadores.
El choque frontal involucró a un Citroën C3, en el que viajaban cinco personas, y un Ford Focus ocupado por una pareja que se dirigía desde Olavarría hacia Las Grutas. El hecho se produjo alrededor de las 7:15 en la zona conocida como “Abra de la Ventana”, un tramo de la ruta caracterizado por curvas pronunciadas y banquinas irregulares, condiciones que suelen requerir extrema precaución al volante.
Como consecuencia del impacto, cuatro de los ocupantes del Citroën murieron en el acto. Las víctimas fueron identificadas como Talía Araceli Mansilla (29), María de los Milagros Chirinos (28), Ezequiel Agustín Quaglio (31) y Laura Camila Díaz Sandoval (26), esta última de nacionalidad colombiana y estudiante de medicina en el país. Todos regresaban de una celebración en una estancia de la zona.

Sin embargo, en medio del dolor por la tragedia, un dato estremecedor comenzó a circular. Según trascendió, una de las jóvenes logró realizar un último intento desesperado de contacto o pedido de auxilio antes de morir. “Una de las chicas llegó a mandarle un mensaje o hacer una llamada a su padre”, indicaron voceros del caso citados por La Voz del Interior, aunque todavía no se conoció el contenido de la comunicación. Ese gesto, cargado de urgencia y desesperación, refleja la dramática dimensión de los segundos posteriores al choque.
Cómo avanza la causa en la Justicia
Las pericias preliminares descartaron, en principio, que el accidente haya sido producto de un exceso de velocidad. De acuerdo con los primeros análisis, la dinámica del impacto no coincide con la de un siniestro a alta velocidad, lo que abre otras líneas de investigación vinculadas a las condiciones del camino o posibles maniobras imprevistas.
Las autopsias de las víctimas fueron programadas para este lunes en la ciudad de Bahía Blanca, donde también se avanzará con estudios complementarios para determinar con precisión las causas de muerte. Una vez finalizados los procedimientos legales, los cuerpos serán entregados a sus familias.
En paralelo, la causa judicial continúa su curso con la expectativa puesta en la declaración del conductor sobreviviente, cuya versión será clave para reconstruir los momentos previos al impacto. Mientras tanto, el dolor atraviesa a familiares, colegas y a toda la comunidad, que sigue conmocionada por la tragedia y por ese último mensaje que, en medio del horror, buscó llegar a destino.
