Tras la última amenaza contra las princesas Amalia y Alexia, los detalles del millonario y estricto blindaje de la familia de Máxima Zorreguieta – GENTE Online
 

Tras la última amenaza contra las princesas Amalia y Alexia, los detalles del millonario y estricto blindaje de la familia de Máxima Zorreguieta

Según trascendió, el sistema de seguridad de la familia real de Países Bajos combina un operativo multidimensional y es uno de los más estrictos de Europa.

La reciente detención de un hombre que presuntamente planeaba atacar a las princesas Amalia y Alexia volvió a encender todas las alarmas en Países Bajos y puso el foco, una vez más, en un tema tan sensible como determinante: la seguridad de la familia real.

Lejos de tratarse de un sistema estático, el esquema de protección de la Casa Orange-Nassau es hoy uno de los más estrictos de Europa y se encuentra en permanente revisión frente a un contexto de amenazas crecientes.

El caso conocido en los últimos días —con un sospechoso armado y elementos que apuntan a un posible atentado— no hizo más que confirmar una tendencia que viene consolidándose desde hace años: la necesidad de reforzar cada vez más el blindaje en torno a los miembros de la realeza, en especial sobre la princesa heredera Amalia, quien desde 2022 vive bajo condiciones de seguridad excepcionales.

Imagen de archivo: La princesa Amalia durante su primer año de Universidad en Ámsterdam.

En ese entonces, las amenazas de secuestro vinculadas a la denominada “Mocro Mafia” obligaron a la joven a abandonar su vida universitaria en Ámsterdam. La imposibilidad de llevar una rutina normal derivó incluso en su traslado temporal a Madrid, donde pudo continuar sus estudios en un entorno más controlado. Desde entonces, su día a día está atravesado por estrictos protocolos que limitan su exposición pública.

Cómo está planeada la estricta Seguridad de la Familia Real de Países Bajos

El corazón del sistema de seguridad está en manos del Real Marechaussee (KMar), una fuerza con estatus militar y funciones policiales que lidera la protección física de la familia real. Sus unidades especializadas en escenarios de alto riesgo garantizan vigilancia armada las 24 horas, control de accesos en residencias oficiales y despliegues estratégicos en cada aparición pública.

La seguridad de la Familia Real de Países Bajos estaría dividida por 3 departamentos que trabajan en conjunto con el Ministerio de Defensa.

A esto se suma el trabajo del DKDB (Servicio de Seguridad Real y Diplomática), cuyos agentes muchas veces de civil— actúan como escoltas personales en la vida cotidiana de los royals. Son quienes acompañan cada desplazamiento, tanto dentro como fuera del país, y operan bajo estrictos protocolos de discreción.

La estructura se completa con la Casa Militar del Rey, encargada de coordinar la logística de traslados y eventos junto al Ministerio de Defensa, y con la NCTV (Coordinador Nacional de Seguridad y Contraterrorismo), organismo que evalúa de manera constante el nivel de amenaza.

Actualmente, Países Bajos se mantiene en nivel 4 sobre 5 (“sustancial”), lo que implica un escenario considerado impredecible, con riesgos provenientes tanto del crimen organizado como de sectores extremistas.

El 'Efecto Amalia': los cambios en la seguridad y las medidas que tomaron la princesa y la reina Máxima

En este contexto, la seguridad no solo se reforzó en términos operativos, sino también simbólicos. En los últimos años se consolidó lo que algunos analistas denominan el “efecto Amalia”: un mayor acercamiento de la familia real al ámbito militar.

Tanto la princesa heredera como la reina Máxima han recibido formación como reservistas, en una clara señal de adaptación a un entorno cada vez más hostil.

“Antiguamente y hasta la primera guerra mundial, la imagen de una Familia Real giraba en torno a un misterio; hoy en día la reputación online es primordial y cualquier descuido comunicacional puede ser un bumerán  peligroso", afirma Rubén de Gavaldá y Castro a GENTE. Foto: Fotonoticias.
En cuanto al costo del sistema de seguridad de la Familia Real de Máxima, se estema que sea mucho mayor a la suma de 40 millones de euros anuales.

El costo de este blindaje es otro de los aspectos que despierta interés, aunque permanece bajo estricta confidencialidad. El presupuesto destinado a la seguridad no se detalla públicamente por razones estratégicas, pero estimaciones independientes sitúan el gasto en al menos 40 millones de euros anuales, una cifra que habría aumentado considerablemente tras las últimas amenazas en 2022.

Así, la protección de la familia real neerlandesa se configura como un engranaje complejo, coordinado entre fuerzas militares, policiales y organismos de inteligencia. Un sistema que no deja de endurecerse frente a un escenario donde las amenazas ya no son episodios aislados, sino una preocupación constante que redefine, día a día, la vida de quienes ocupan el corazón de la monarquía.



 
 

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