Una llamada telefónica realizada a las 17.46 del sábado se convirtió en uno de los elementos centrales de la investigación por el femicidio de Aldana Novik Rojas en Valeria del Mar, partido de Pinamar. Del otro lado de la línea estaba la madre de Cristian Navarro, de 45 años, el hombre acusado de asesinar a su pareja y que, horas después, sería localizado por la Policía.
Según trascendió, el sospechoso se comunicó con su mamá después del crimen y le habría confesado lo que había ocurrido dentro de la vivienda ubicada en Betbeder al 400. La conversación incluyó una frase que posteriormente fue dada a conocer por Infobae: “Me mandé una cagada”.
De acuerdo con la información publicada por TN, Navarro también le habría pedido perdón a su madre, reconocido que había matado a su pareja y asegurado que se había clavado un cuchillo en el cuello.

La mujer intentó volver a comunicarse con su hijo después de aquella conversación, pero no consiguió obtener una respuesta. Ante la gravedad de lo que había escuchado, decidió alertar a las autoridades y contarles lo sucedido.
La segunda llamada que permitió encontrar al acusado
Mientras avanzaba la investigación, efectivos policiales desplegaron un operativo para localizar a Navarro. Los agentes comenzaron a revisar cámaras de seguridad, recopilar testimonios y analizar información vinculada con las antenas de telefonía celular.
Sin embargo, una nueva comunicación del sospechoso resultó determinante para encontrarlo. Esta vez, Navarro llamó a un amigo, a quien también le habría confesado lo ocurrido. Durante el contacto, le compartió su ubicación para que pudiera ayudarlo.
Según informó Infobae, los investigadores ya habían identificado a ese conocido y estaban siguiendo las comunicaciones relacionadas con el acusado. Finalmente, la información permitió establecer que se encontraba en un descampado de Valeria del Mar.

El hombre fue localizado el domingo por la mañana por efectivos de la Policía Bonaerense. Presentaba heridas cortantes en los brazos, el cuello y el abdomen, que, según la información difundida, se habría provocado después del ataque. Debido a su estado físico, fue trasladado en ambulancia al Hospital de Pinamar, donde quedó internado bajo custodia policial.
El dramático hallazgo del hijo de Aldana Novik Rojas
El crimen había ocurrido el sábado en una vivienda de la calle Betbeder al 400. La víctima se encontraba en su casa cuando se habría producido una discusión con su pareja.

Según los testimonios reunidos, el hijo de Aldana, de apenas 12 años, había escuchado una fuerte pelea durante la mañana, antes de salir para participar de una actividad de los boy scouts. Cuando regresó por la tarde, encontró a su madre sin vida dentro de la vivienda. Un vecino también declaró haber escuchado discusiones y llantos provenientes del domicilio entre las 15 y las 17.






















































