Marta Fort atraviesa uno de sus momentos de mayor exposición mediática. Después de su exitosa cobertura del Mundial, que terminó de posicionarla en la industria del entretenimiento argentino, la hija de Ricardo Fort encontró un nuevo escenario para desplegar su personalidad: las cocinas de MasterChef Celebrity, el exitoso reality de Telefe.
Con una presencia que combina espontaneidad, humor y una estética cada vez más definida, la modelo e influencer comenzó a consolidarse como una de las nuevas it girls de la escena local. Sus apariciones no solamente generan conversación por los momentos virales y los memes que protagoniza, sino también por las elecciones de vestuario con las que consigue destacarse frente a las cámaras.
Y su más reciente look fue una prueba de ello.
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Lejos de optar por un conjunto relajado o una propuesta convencional para cocinar, Marta apostó por un catsuit color berenjena que llevó el glamour nocturno a un contexto tan inesperado como una competencia gastronómica.
La propia influencer compartió imágenes del estilismo en sus historias de Instagram, acompañadas por una frase que resumió el espíritu de su elección: “Look tranqui de viernes”. En otra publicación, mientras mostraba el diseño desde atrás, lanzó con humor: “¿Es mucho para cocinar?”.
Las claves del ossado look de Marta Fort para cocinar en MasterChef Celebrity
La pieza protagonista del estilismo fue un catsuit de pantalón largo en un profundo tono berenjena, una variante del bordó violáceo que aporta sofisticación y se aleja de los clásicos negro y rojo.

El diseño combinó una parte superior ajustada, con escote drapeado de efecto cascada, con una cintura marcada y un pantalón que continuaba la línea del cuerpo. Los frunces laterales del torso añadieron textura y reforzaron la silueta entallada.
Sin embargo, el detalle más llamativo apareció al girarse: una espalda abierta de corte pronunciado, sostenida por tiras finas que se cruzaban y anudaban alrededor del cuello y la zona posterior.

Ese recurso, conocido en moda como backless, es una de las claves de la sensualidad minimalista contemporánea. En lugar de recurrir a brillos, estampados o accesorios voluminosos, el diseño concentra toda la atención en el corte de la prenda y en la piel descubierta.
También se destacaron las tiras finas de inspiración halter, que aportaron un guiño a la estética de los años 2000, reinterpretada desde una mirada más sofisticada.
El resultado fue una combinación de sensualidad noventosa, referencias Y2K y una paleta cromática intensa, tres elementos que dialogan con las tendencias actuales de la moda de noche.

La elección del catsuit tampoco fue casual desde el punto de vista estilístico: al tratarse de una prenda de una sola pieza, crea una línea visual continua y permite construir un look de impacto sin necesidad de sumar demasiados elementos.
En las imágenes compartidas, además, los tatuajes de Marta quedaron especialmente visibles gracias a los recortes del diseño, convirtiéndose en parte de la composición estética.
Las claves del beauty look de Marta Fort
Si el catsuit fue el gran protagonista del vestuario, el trabajo de pelo y maquillaje terminó de darle al look una identidad marcadamente fashionista.
Para esta aparición, Marta llevó su cabello rubio platinado recogido en un rodete alto de acabado deliberadamente descontracturado, con mechones sueltos y volumen en la parte posterior.

El peinado combinó una raya lateral bien definida con un frente pulido, mientras que la zona del recogido conservó una textura más libre. Ese contraste entre prolijidad y movimiento es uno de los recursos que actualizan los clásicos peinados de fiesta.
En cuanto al maquillaje, la influencer eligió una propuesta de alto impacto, con ojos delineados en negro, sombras en tonos fríos y pestañas bien definidas, que intensificaron la mirada.
El trabajo de piel también tuvo protagonismo: una base luminosa, contorno marcado y rubor cálido realzaron los pómulos, mientras que los labios se destacaron con perfilado marrón y un tono nude rosado, una combinación que remite al maquillaje glam de los años 90.
Así, la joven volvió a demostrar que sus apariciones televisivas también funcionan como una vidriera de estilo. Con un guardarropa cada vez más audaz y una imagen cuidadosamente trabajada, Marta Fort está construyendo una identidad fashionista propia, en la que conviven la sensualidad, el humor y la experimentación con las tendencias.



















































