El regreso de Robbie Williams a Buenos Aires después de 20 años convirtió al Movistar Arena en uno de los puntos de encuentro de los famosos durante este comienzo de octubre. El británico programó tres conciertos para el 1, 2 y 4 de octubre y, como sucede con cada gran recital, la moda también tuvo su propio protagonismo.
Entre quienes apostaron fuerte estuvo Luciana Salazar, que eligió un look nocturno que llevó al extremo una de las tendencias que continúa pisando fuerte: la lencería que abandona la intimidad para convertirse en protagonista del outfit.
Luciana Salazar y un look que llevó la lencería a la noche porteña
La pieza central fue un catsuit negro de encaje semitransparente, completamente ceñido al cuerpo y con motivos florales. El diseño, sin mangas, incorpora un pronunciado escote con terminaciones de volados y un pequeño lazo negro en el centro.
Allí aparece la primera gran clave del estilismo: el naked dressing. Las transparencias dejaron hace tiempo de estar reservadas exclusivamente para vestidos de gala y esta temporada se trasladan a bodies, faldas, pantalones y prendas de inspiración lencera. Salazar llevó el concepto a su versión más audaz mediante una pieza única de pies a cabeza.

También hay una segunda microtendencia: el boudoir dressing. Encajes, transparencias, pequeños volados y lazos toman elementos propios de la ropa interior y los trasladan al guardarropa nocturno. En este caso, el negro monocromático evita competir con la textura y hace que sea el encaje el verdadero protagonista.
Para completar la apuesta, eligió botas negras de caña alta, terminación en punta y acordonado frontal. El calzado suma una estética más dura al romanticismo del encaje y refuerza ese juego de contrastes que atraviesa el look: delicado y provocador, femenino y rockero.

El accesorio aportó otro registro. Luciana llevó una cartera Chanel negra matelaseada, de formato pequeño, asa superior y cadena, que funciona como contrapunto clásico frente a una prenda principal mucho más osada.
Finalmente, mantuvo el beauty dentro de su estética característica: pelo rubio extra largo, lacio y con raya al medio, acompañado por un maquillaje de ojos intenso y labios nude.
El resultado fue un total black construido casi exclusivamente a partir de texturas y transparencias. Una elección pensada para no pasar inadvertida en una noche en la que hasta el propio Robbie convirtió el vestuario en parte del espectáculo.























































