Gustavo Yankelevich rompió el silencio tras el duro relato de su nieto Valentín: "Toda mi admiración" – Revista GENTE
 

Gustavo Yankelevich rompió el silencio tras el duro relato de su nieto Valentín: "Toda mi admiración"

El productor le dedicó un emotivo mensaje a Valentín y Franco Yan, luego de que el menor de los hermanos contara la violencia que sufrió durante su infancia tras la muerte de su mamá, Romina Yan.
Entretenimiento
Google Logo

Seguí a Gente en
Google

Gustavo Yankelevich compartió un conmovedor mensaje para sus nietos, Valentín y Franco Yan, después de que el primero rompiera el silencio sobre el difícil calvario que atravesó durante su infancia. En una entrevista con Infobae, el joven relató la violencia física y psicológica que sufrió por parte de su padre, Darío Giordano, luego de la muerte de su mamá, la actriz Romina Yan.

Minutos después de que se conociera el testimonio, el productor y empresario de medios publicó una fotografía junto a sus dos nietos varones y les dedicó unas palabras cargadas de amor, orgullo y admiración.

“Por haber pasado por lo que pasaron, por haber sufrido lo que sufrieron, por lo que lucharon para salir adelante y por sentir que la vida vale la pena vivirla… tienen toda mi admiración. Los amo”, escribió Gustavo en su cuenta de Instagram.

Gustavo Yankelevich compartió una foto junto a sus nietos Franco y Valentín Yan y les expresó toda su admiración tras el duro testimonio del joven.

El mensaje no tardó en recibir muestras de cariño de distintas figuras y seguidores, que destacaron el acompañamiento del productor a sus nietos y la fortaleza de los jóvenes para contar una experiencia tan dolorosa. Entre los comentarios que se repitieron estuvieron expresiones de admiración y respeto hacia Gustavo, además de mensajes de afecto para Franco y Valentín.

El conmovedor relato de Valentín Yan sobre el rol de su abuelo

Valentín tenía apenas siete años cuando murió su mamá, en septiembre de 2010. A los 23, decidió hablar públicamente sobre una etapa de su vida que, según contó, estuvo marcada por situaciones de violencia dentro de su hogar.

“Cuando yo tenía 9 o 10 años, empecé a sufrir violencia física y psicológica de parte de Darío. Mi hermano también. Era un dolor incomprensible. Realmente era un infierno vivir en esa casa”, reveló durante la entrevista.

El joven explicó que, junto a su hermano Franco, intentaron contar lo que ocurría, pero no encontraron una respuesta en un primer momento. Finalmente, pudieron hablar con su abuelo materno, quien comenzó a escucharlos y a comprender la gravedad de la situación.

Valentín Yan recordó que su abuelo fue la primera persona que escuchó lo que él y su hermano estaban viviendo y los ayudó a salir de esa situación.

Según recordó, Gustavo los sacaba del colegio una vez por semana para almorzar con cada uno por separado. Esos encuentros se convirtieron en un espacio de confianza en el que ambos pudieron contar lo que estaban viviendo. “Nosotros le empezamos a pedir que no queríamos vivir más en esa casa, que queríamos vivir con él y nos escuchó. Él fue la primera persona que nos escuchó”, sostuvo Valentín.

El joven también contó que, después de un proceso judicial que se extendió durante años, su abuelo obtuvo la tenencia y pudo brindarles un entorno de contención. “Mi abuelo Gustavo me salvó la vida. Él me devolvió la vida”, afirmó. Y agregó que, después de perder a su mamá, necesitaba encontrar en un adulto el amor y la protección que sentía que le faltaban. “Nos dio lo único que necesitábamos, que era amor. Amor y contención”, expresó.

El motivo por el que Valentín decidió contar su historia

Durante la entrevista, Valentín explicó que hablar públicamente sobre lo ocurrido fue una manera de sacarse de encima una carga que llevó durante mucho tiempo. También manifestó su deseo de que ningún chico tenga que atravesar una experiencia similar.

Al recordar la influencia de su abuelo, el joven destacó que Gustavo se convirtió en una figura paterna fundamental para él y su hermano. Incluso, al reflexionar sobre el futuro, expresó su deseo de formar una familia y darles a sus hijos el amor que considera que le faltó durante parte de su infancia.

“Tengo las dos caras de la moneda. Tengo todo lo que no hay que ser, que es Darío, y tengo todo lo que sí hay que ser, que es Gustavo. Él fue nuestro padre”, concluyó.


 
 

Más Revista Gente

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig